Columnas de Opinión: Talento joven en minería: El preocupante cuello de botella
Columnas de Opinión: Talento joven en minería: El preocupante cuello de botella La minería chilena enfrenta en la próxima década el desafío de asegurar el ingreso oportuno de nuevo talento, en un contexto de acelerada transformación tecnológica, envejecimiento de su fuerza laboral y una creciente demanda de competencias especializadas. Así lo establece el último Estudio de Fuerza Laboral de la Gran Minería Chilena 2025-2034, que cifra esta necesidad en cerca de 37 mil nuevos trabajadores. Sin embargo, la evidencia muestra una brecha persistente entre esta demanda futura y los mecanismos reales de acceso para el talento joven.
Si bien las compañías mineras han desarrollado programas de graduados, trainees y jóvenes profesionales, éstos siguen siendo acotados y no logran compensar las barreras estructurales que plantea el ingreso al mercado laboral minero, ni permear completamente a los subcontratados. Entre estas barreras destaca la exigencia de tres, cinco o más años de experiencia previa en minería, incluso para cargos de entrada, criterio que termina excluyendo a los egresados recientes y limita el recambio generacional.
A ello se suma una débil articulación entre la industria, las instituciones formativas y las políticas públicas, lo que dificulta alinear la formación técnica y profesional con los perfiles que demandará esta industria en el futuro. Este problema adquiere una dimensión aún más compleja en regiones como Tarapacá.
La falta de oportunidades reales de inserción laboral para talento local profundiza la elevada conmutación interregional, donde de la Asociación de Industriales de Iquique y el Tamarugal (All). nuestra región muestra los niveles más altos del país, con impactos directos en productividad, cohesión social y desarrollo territorial. Superar este cuello de botella exige ir más allá de iniciativas aisladas. Se requiere una gobernanza del capital humano con enfoque territorial, que escale programas de formación dual, prácticas tempranas y trayectorias laborales progresivas, reduciendo las barreras de acceso sin comprometer estándares de seguridad ni productividad. El desafío no es solo incorporar más trabajadores, sino hacerlo de manera inclusiva, planificada y sostenible. De no abordarse oportunamente, la brecha de talento no solo limitará el crecimiento de la industria minera, sino que seguirá postergando el desarrollo de las regiones que históricamente han sostenido la competitividad de la industria. Este problema adquiere una dimensión aún más compleja en regiones como Tarapacá". Leopoldo Bailac A., presidente. COMENTARIOS Este problema adquiere una dimensión aún más compleja en regiones como Tarapacá". Leopoldo Bailac A., presidente