Autor: POR CECILIA INOJOSA, ACADÉMICA DE LA FACULTAD DE ARTES LIBERALES, UNIVERSIDAD ADOLFO IBÁÑEZ
Columnas de Opinión: Pensar sin atajos en la era de la IA
Columnas de Opinión: Pensar sin atajos en la era de la IA a inteligencia artificial ha entrado con fuerza en la universidad y trae L promesas seductoras: eficiencia, rapidez y acceso inmediato a información diversa.
Todo eso es real y puede ser valioso; sin embargo, en medio de este entusiasmo, suele quedar desplazada una pregunta decisiva: ¿ qué tipo de pensamiento estamos formando cuando el camino corto se convierte en norma? Mi preocupación no es la IA en sí misma. No se trata de demonizar la herramienta, sino de observar cómo está siendo incorporada en la formación universitaria, especialmente en el nivel de pregrado. Cada vez resulta claro que muchos estudiantes delegan no sólo la búsqueda de información, sino también la formulación de ideas, el orden de los argumentos e incluso el juicio sobre lo que leen. En ese punto, la herramienta deja de acompañar el pensamiento y comienza a reemplazarlo. Esta sustitución tiene consecuencias profundas. Cuando un estudiante empieza a sentir que no puede pensar sin mediación tecnológica, su confianza intelectual se debilita. La universidad corre entonces el riesgo de formar usuarios eficaces en herramientas, pero frágiles en su capacidad de reflexión. Sin esa fricción entre duda, interpretación y juicio propio, no hay aprendizaje auténtico. De esta inquietud surge un adidas ADVENTURE principio irrenunciable: "Human First". La inteligencia artificial debe estar al servicio del juicio humano, nunca al revés. En el trabajo académico, especialmente en las humanidades, la IA puede ser una aliada: ayuda a verificar conceptos, explorar fuentes o ensayar preguntas nuevas. Pero el gesto inicial debe seguir siendo humano. Leer, pensar, dudar y equivocarse siguen siendo insustituibles. El error es central en la formación de una mente crítica. Equivocarse no es un defecto, sino una experiencia formativa. Pensar implica errar, corregir y volver sobre lo pensado. Cuando la dependencia acrítica de la IA elimina ese trayecto y ofrece respuestas sin recorrido, obtenemos resultados rápidos, pero pobres en experiencia. En este escenario el rol del profesor es clave. No para prohibir la IA, sino para enseñar a usarla críticamente: reconocer sesgos, detectar simplificaciones y no confundir fluidez discursiva con verdad histórica. Vivimos en una época que privilegia la rapidez, pero la comprensión auténtica requiere tiempo. La "vuelta larga" -leer con detención, pensar sin respuestas automáticas y sostener la incomodidad de no sabersigue siendo insustituible. La IA puede acompañarnos, pero no recorrer el camino por nosotros. En educación, aprender sigue siendo un acto profundamente humano. Y eso, por fortuna, no puede ser reemplazado por ninguna máquina. 03 En este escenario el rol del profesor es clave.
No para prohibir la IA, sino para enseñar a usarla críticamente: reconocer sesgos, detectar simplificaciones y no confundir fluidez discursiva con verdad histórica". Autor: POR CECILIA INOJOSA, ACADÉMICA DE LA FACULTAD DE ARTES LIBERALES, UNIVERSIDAD ADOLFO IBÁÑEZ. En este escenario el rol del profesor es clave. No para prohibir la IA, sino para enseñar a usarla críticamente: reconocer sesgos, detectar simplificaciones y no confundir fluidez discursiva con verdad histórica". EL MERCURIO