“Sin datos no hay inclusión, y esa sigue siendo una deuda pendiente con las mujeres de la pequeña minería”
“Sin datos no hay inclusión, y esa sigue siendo una deuda pendiente con las mujeres de la pequeña minería” La ejecutiva plantea que el principal desafío para avanzar en inclusión femenina en este sector es pasar del discurso a la evidencia. Uno de ellos es levantar un catastro que permita dimensionar cuántas mujeres participan, en qué condiciones producen y dónde están las brechas más críticas.
Cuando se habla de mujeres en minería, la conversación suele centrarse en la gran minería. ¿Qué ocurre en la pequeña minería? En la pequeña minería hay una presencia histórica de mujeres, pero no siempre es visible. Varias continúan en faenas heredadas de sus familias, participan en la administración o incluso lideran operaciones productivas, pero no figuran en registros que permitan identificarlas. Esta invisibilidad no es solo simbólica, tiene efectos concretos en cómo se diseñan los apoyos y las políticas públicas. Hoy no existen cifras oficiales confiables y comparables.
Los datos disponibles de SERNAGEOMIN y encuestas de hogares indican que, considerando todos los tamaños de la minería, la participación femenina ronda el 8% de la fuerza laboral del sector. ¿Qué barreras estructurales enfrentan con mayor frecuencia? Existen barreras de entrada y de permanencia Entre las primeras destacan el acceso a capital, equipamiento y regularización. En la permanencia aparecen desafíos vinculados a la seguridad en faena, ala optimización de la comercialización del mineral y al acceso a redes de apoyo técnico y administrativo. A ello se suman estereotipos de género que cuestionan su rol como productoras, afectando su reconocimiento frente a proveedores, compradores e instituciones.
Hablas de un catastro, ¿a qué te refieres concretamente? A un levantamiento sistemático, periódico y con enfoque territorial que permita dejar las percepciones y avanzar hacia una comprensión real del contexto en que se sitúan estas mujeres.
Sin datos no hay inclusión, y esa sigue siendo una deuda pendiente con las mujeres de la una deuda pendiente con las mujeres de la una deuda pendiente con las mujeres de la Daniela Céspedes, cofounder Xplora Minerals. pequeña minería.
Frente a un escenario de baja representación, Céspedes impulsó la creación de AMINA (Asociación de Mujeres de la Industria Minera y Productiva) como un espacio de articulación gremial para mujeres empresarias de la pequeña Xplora MINERALS minería.
La iniciativa busca fortalecer capacidades productivas, laborales y de seguridad, además de generar redes de apoyo y posicionar a estas mujeres como actoras clave del desarrollo local y de una minería con enfoque de equidad territorial. ¿Por qué surge AMINA? Surge desde la experiencia personal. Como mujer productora, conozco a muchas mujeres que han crecido en la minería, que la sostienen y la lideran, pero que no cuentan con representación ni espacios reales de incidencia. Esta falta de visibilidad se traduce en dificultades concretas para acceder a apoyo, financiamiento y políticas públicas. AMINA busca justamente generar representatividad, fortalecer la voz de estas mujeres y crear un espacio legítimo desde donde puedan ser vistas, escuchadas y consideradas como actoras clave del desarrollo minero local. Leer entrevista completa completa.