Autor: R. FRANCO Y M. PINTO
Ejecutivo llega con votos justos al Senado, pero busca despachar el proyecto a finales de junio
Ejecutivo llega con votos justos al Senado, pero busca despachar el proyecto a finales de junio El 2 de junio, vale decir, al día siguiente de la Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast, el oficialismo retomará con ímpetu renovado los esfuerzos para despachar del Congreso el proyecto de ley de Reconstrucción, que visó ayer la Cámara (ver nota superior). Esa semana, la propuesta, esencial en la agenda del Gobierno, iniciará su trámite en el Senado, donde el escenario para La Moneda se visualiza, por ahora, complicado.
A diferencia de lo que pasó en la Cámara, donde el proyecto fue aprobado con cierta holgura, principalmente a partir de los apoyos del PDG, en la otra rama del Congreso los respaldos se proyectan más esquivos. De hecho, el Ejecutivo tendría en este minuto “asegurados” solo 26 respaldos, o sea, el mínimo necesario para ratificar la propuesta en general.
Esos apoyos se desglosan en 23 sufragios de derecha y dos de exDemócratas (Matías Walker y Miguel Calisto), lo que suma 25 papeletas (justo la mitad de los 50 escaños de la Cámara Alta). La Moneda confía en que el vigésimo sexto respaldo lo dé un senador de izquierda: Pedro Araya (PPD), quien en su momento anticipó su voto a favor (idea de legislar), aunque supeditado a un diálogo con La Moneda, el que hasta ahora no se ha dado.
A diferencia de otros colegas opositores, Araya ha defendido la opción de conversar con el Gobierno, siempre que los responsables del proyecto ministros Claudio Alvarado, Interior; José García, Segpres; y Jorge Quiroz, Hacienda muestren una verdadera disposición a “conversar” y no caigan en un “monólogo”. Esta semana, en el contexto del debate que viene en el Senado, Araya dijo que el Socialismo Democrático no debe ser “vagón de cola” del PC y del FA, colectividades que, hasta ahora, han cuestionado con particular “encono” el proyecto. En el oficialismo ven el planteamiento de Araya como un espacio para buscar, en favor de la “ley miscelánea”, respaldos que vayan más allá de la derecha. Y que eviten, justamente, una aprobación de la iniciativa con el “mínimo”. Bajo esa premisa, el Gobierno ya empezó a lanzar señales en el sentido de que está disponible a negociar. Uno de los indicios estuvo dado por el anuncio oficialista de que tiene la disposición para bajar el “congelamiento” impositivo de 25 a 20 años. La invariabilidad tributaria es, precisamente, uno de los puntos que con más fuerza censura la izquierda. En los pasillos del Senado, sin embargo, previenen que el grueso de los legisladores opositores mantiene un rechazo “cerrado” a la propuesta. Lo que ha sido refrendado públicamente por distintas figuras del sector, a contramano de las expectativas de La Moneda. Con todo, el Gobierno cree que la postura de la izquierda puede corresponder en parte a una “performance” y que, en realidad, la izquierda espera la negociación para “pedir” y revisar su posición.
Bianchi, “a la espera” La búsqueda de apoyos adicionales es particularmente necesaria para el oficialismo en el Senado, donde no hay congresistas del PDG, partido que jugó un papel clave en la aprobación de la iniciativa en la Cámara.
Por lo mismo, otra opción que tiene el Ejecutivo en el Senado es ir a la “caza” de apoyos entre legisladores “no alineados”. Uno de ellos es el independiente Karim Bianchi, quien por ahora se ha mostrado proclive a rechazar. “Hay varios puntos que no me parecen (... ). Espero que acá (Senado) la discusión se dé (... ). Si me presentan el proyecto tal como viene de la Cámara, lo voto en contra”, dijo. Pero no cerró la “puerta” por completo a un entendimiento con el Gobierno: “(Estoy) a la espera de cómo se dan las conversaciones”, anticipó.
Si eventualmente La Moneda pudiera sumar a Bianchi, el oficialismo agregaría un voto más (27) y podría ratificar justo por encima del mínimo requerido (26). Más allá del modo exacto en que transcurran las tratativas, el Gobierno mantiene su idea de despachar el proyecto del Senado durante junio, de modo de “sacarlo” del Congreso antes de septiembre. Ello, tomando en cuenta que la iniciativa terminará casi con toda seguridad en una comisión mixta. El Ejecutivo busca despachar antes de septiembre para evitar que el trámite se traslape con el debate de la Ley de Presupuestos, que, en los hechos, empieza en el Legislativo durante septiembre. Uno de los votos que buscará el oficialismo es el del senador Karim Bianchi (ind). PLAZO El Gobierno mantiene su plan inicial de despachar la iniciativa del Congreso antes de septiembre. Autor: R. FRANCO Y M. PINTO. Hasta ahora, La Moneda tendría 26 apoyos, el mínimo necesario para ratificar la idea de legislar. Por lo mismo, ya inició la “caza” de respaldos entre opositores e independientes. Es probable que la propuesta termine en una comisión mixta: PLAZO El Gobierno mantiene su plan inicial de despachar la iniciativa del Congreso antes de septiembre.