Autor: BANYELIZ MUÑOZ
Verano en Chiloé: "Sale el sol y todo el mundo va a la playa"
Verano en Chiloé: "Sale el sol y todo el mundo va a la playa" fugio singular para quienes buscan vacaciones distintas en plena temporada alta. No promete certezas climáticas ni rutinas aceleradas. Ofrece, en cambio, una experiencia cambiante, marcada por la naturaleza y un ritmo pausado de vida.
El clima es parte central del viaje, como lo dejaron ver unos jóvenes de Queilen en un video (https://acortar.link/EKccKy) en TikTok donde se reían que se movían rápidos a playa Lelbun "apenas sale un rayito de sol en Chiloé", y en los comentarios algunos usuarios preguntaban cómo es el clima. "Impredecible y variable, puede reunir sol, lluvia, niebla e incluso heladas en una misma jornada". Así lo describe Silvia Monsalve, agente de Re/Max Cordillera, quien se radicó en la isla hace cuatro meses tras quince años de vacacionar en la zona. "Si viene a Chiloé, tiene que saber que llega a un lugar que tiene las cuatro estaciones en un día. Puede llover en la mañana, despejar en la tarde, aparecer el arcoíris, salir el sol y al otro día volver a llover", resume. Aún así, reconoce que los meses más duros van entre junio y agosto, cuando el frío se hace más intenso. El verano, en cambio, muestra su mejor cara en enero y febrero. "Enero, en particular, concentra los días más despejados y las temperaturas más agradables, con máximas que suelen bordear los 28 grados. Este año, incluso, se registró una ola de calor que alcanzó los 35 grados", cuenta. "Igual llueve, pero las lluvias de verano son cálidas, no como las de invierno. Desde diciembre no había llovido, aunque ese mes fue bien lluvioso", explica. Ante esto, su recomendación es clara: línea de llegar preparado para todo. "Debe traer playa. desde ropa playera hasta algo más abrigado. Una parka o un gorro nunca sobran". El viento no suele ser protagonista, salvo en algunos sectores costeros. "En el valle, por lo general, no se siente", precisa.
Ríos, lagos y playas Monsalve dice que en verano la gente suele andar con ropa bien veraniega: A Montt, Chiloé se abre como un re30 minutos en barcaza desde Puerto "chalas y poleras" son las que predominan. "En la isla hay harto lugar para refrescarse: están los ríos, lagos y el mar interior. Acá sale el sol y todo el mundo va a la playa con su familia. Sale en familia y arman picnic", afirma. Las playas de la costa occidental, abiertas al océano Pacífico, imponen respeto. Sus corrientes y oleaje las vuelven poco aptas para el baño, pero ideales para caminatas, fotografía y surf. Cucao es uno de los destinos más emblemáticos. Ubicada en la comuna de Chonchi, a unos 33 kilómetros del pueblo y a cerca de 52 kilómetros de Castro (una hora en auto), concentra una alta afluencia de turistas en verano. Campings, cabaCEDIDA ñas y el acceso directo al Parque Nacional Chiloé la convierten en un punto de contacto privilegiado con la naturaleza. Para quienes buscan aguas más tranquilas, la corredora dice que Chonchi ofrece un sistema de lagos interiores que funcionan como balnearios naturales. El lago Huillinco, a unos 15 kilómetros del pueblo, cuenta con playas seguras para nadar y practicar kayak. El lago Cucao, de mayor tamaño, se conecta con el río del mismo nombre y también dispone de sectores aptos para familias. Más hacia el interior, el lago Tepuhueico propone un entorno más silencioso y prístino, pensado para quienes prefieren alejarse de las multitudes. "Son lagos que se usan como balnearios por sus playas", afirma. El aumento de visitantes se nota tambien en las rutas. "Aquí todos llegan en vehículo. Se producen tacos y el tránsito se vuelve más lento", explica Monsalve. La Ruta 5, principal vía de conexión, es de una sola pista por sentido, lo que obliga a manejar con paciencia. Aún así, aclara que los atochamientos distan de ser un problema mayor. "El que viene tiene que saber que acá se vive a otra velocidad. La gente no anda apurada, y no le va a resultar andar apurado". Los arriendos La oferta de arriendos vacacionales se ha diversificado en los últimos años. Hay cabañas, hoteles y casas súper equipadas, muchas de ellas disponibles en plataformas como Airbnb y Booking. Castro concentra la mayor oferta. En plena temporada alta, los precios parten desde $35.000 por noche en alojamientos básicos y pueden superar los $100.000 o incluso los $200.000 en casas bien equipadas o con vistas privilegiadas. Una dinámica similar se repite en Ancud y Dalcahue, con rangos que van desde los $30.000 hasta los $80.000 o $150.000 diarios.
En sectores más rurales y altamente demandados por su entorno natural, como Chonchi, Huillinco y Cucao, las opciones más sencillas comienzan en torno a los $35.000 por noche, mientras que casas y cabañas destacadas, cercanas a lagos, bosques o al Parque Nacional Chiloé, pueden alcanzar y superar los $120.000 o $250.000 diarios. El perfil de los visitantes es diverso. Llegan familias con niños, jóvenes mochileros, turistas extranjeros y adultos mayores que buscan descanso. En paralelo, la isla ha fortalecido su infraestructura. "Chiloé está bien dotada de servicios. Hay restaurantes, supermercados, mall, bancos y servicios médicos", señala Monsalve. Eduardo Quevedo, fundador de Redibuk, coincide en el diagnóstico. "Es una isla que tiene todo lo necesario para pasar unas vacaciones increíbles", afirma. Destaca, además, que el mercado de arriendos es distinto al de la zona central. "Los huéspedes que llegan saben a lo que van: aventura, naturaleza, avistamiento de aves, fauna y flora por todos lados", cierra. CEDIDA Autor: BANYELIZ MUÑOZ. Una corredora asegura que en esta zona suceden "las cuatro estaciones en un día", por video en TikTok que muestra a jóvenes apurándose para aprovechar cuando se despeja.
La zona cuenta con una abundante oferta de cabañas y casas para hospedarse Hay propiedades en arriendo que están en primera Esta casa, situada a 9 kilómetros de Chonchi, se consigue por $400.000 diarios durante el mes de enero.