Autor: BANYELIZ MUÑOZ
Chilena llegó a Búzios a los 18 años: ahora es ingeniera y compro una casa para restaurar
Chilena llegó a Búzios a los 18 años: ahora es ingeniera y compro una casa para restaurar L a enfermedad de su padre marcó un antes y un después en la vida de Carolina Reyes (37). Él llevaba prótesis en ambas caderas y, en una intervención destinada a reemplazar una de ellas, contrajo un estafilococo que derivó en una infección severa. Lo que debía ser un procedimiento de rutina se extendió mucho más de lo previsto y alteró por completo el destino de la familia. Cuando recibió el alta, su padre quedó muy afectado por el encierro en que vivió. Quería olvidarse de ese periodo de su vida. "Fue un proceso súper complejo", recuerda Reyes. A partir de entonces, la idea de buscar aire se instaló en la mesa familiar. No se trataba únicamente de cambiar de casa, sino de transformar el entorno. Querían luz, mar y una rutina distinta que simbolizara lo opuesto a la larga estadía hospitalaria. Reyes tenía 18 años cuando surgió una propuesta que parecía descabellada: dejar Chile y partir a Búzios, en Brasil. "Siempre nos gustó Brasil, toda la vida. Habíamos ido en muchas oportunidades. Un 21 de mayo, conversando en familia, planteé que si tanto nos gustaba Brasil, por qué no irnos a vivir allá. Mi papá me dijo que estaba loca, pero mi mamá me llevó a la cocina y me pidió averiguar sobre pasajes y qué podíamos hacer allá", cuenta. La ocurrencia no era tan impulsiva como sonaba. El padre de Reyes había trabajado durante años en las Naciones Unidas y recibía una pensión atractiva que podía cobrar desde cualquier país. Ese ingreso ofrecía un respaldo mientras definían cómo sostenerse en un lugar nuevo. El plan inicial fue modesto: pasar un mes en Búzios para evaluar si podía convertirse en hogar. Esa estadía funcionó como prueba decisiva. Regresaron a Chile, vendieron todo lo que tenían y emprendieron el traslado definitivo. FOTOS: CEDIDAS De vuelta en Brasil, arrendaron una posada donde vivieron cerca de un año.
El inmueble tenía señales evidentes de abandono, pero decidieron invertir tiempo y esfuerzo para convertirlo en un espacio habitable mientras definían su siguiente paso. "Los propietarios vieron cómo la dejamos y nos pidieron la vivienda para arrendarla a otras personas. Prácticamente nos quedamos en la calle", recuerda. Con el tiempo, la vida se ordenó.
Reyes estudió Ingeniería en Petróleo, mientras sus padres abrieron un restaurante de comida chilena llamado El Chilenazo, que administraron durante 15 años y que se convirtió en punto de encuentro para turistas y residentes. "Mi papá se enfermó, mi mamá no quiso mantener el negocio y luego lo vendió", rememora. Una oportunidad Reyes, en tanto, se volcó al mundo de los negocios. Hoy maneja varios locales comerciales y adquirió una propiedad de dos pisos, uno de los cuales destina al arriendo vacacional. Un vecino le comentó que a cuatro cuadras de la playa se vendía una casa a muy buen precio. La dueña se había mudado a otro estado y el inmueble permanecía prácticamente abandonado. "Me dijo que cualquier propuesta que le hiciera, la señora aceptaría", recuerda. El trato se cerró en efectivo por 250.000 reales, unas 1.055 UF, equivalentes a poco más de $42.000.000. A esa cifra sumó más de 150.000 reales -alrededor de $25.000.000en reformas. "Es un precio extremadamente barato, no existen esos valores en Búzios. Fue la oportunidad de mi vida. Si bien las propiedades son más baratas que en Chile, son mucho más caras que el resto de Brasil", señala. Adquirió la vivienda en 2018. Se trata de una casa de dos niveles, cada uno con 180 metros cuadrados.
Como vive sola con su hijo -su madre reside en Cabo Frío y su padre falleció hace ocho añosoptó por destinar uno de los pisos al arriendo, lo que le permite diversificar ingresos y aprovechar el flujo turístico de la zona. Para remodelarla contrató a un arquitecto y a una empresa constructora. ¿Cómo estaba la casa? "Estaba súper descuidada, abandonada, le faltaba mucha mantención, pintura, reforma, decoración. Estaba súper fea, pero nada que no se pudiera arreglar". ¿Qué cambios le hizo? "Al piso de arriba fue básicamente pintura y decoración. También cambié las barandas y el piso del hall de entrada. Pero el piso de abajo, que es donde vivimos, se hizo casi todo de nuevo. Dejé solo la estructura de la casa, se ampliaron las ventanas, se derribaron puertas, se recubrió con yeso, se pintó. También se hizo la piscina, se niveló el patio para que no estuviera en bajada. Ahora tengo que retocar la pintura externa. Aquí hay mucha humedad y el calor destine el color de la casa". ¿Cómo son los costos de vida en Búzios? "Están a la par con Chile.
Hay algunas cosas más baratas, la comida es mucho más barata en Brasil, pero los arriendos están similares". ¿Extraña Chile? Han pasado varios años desde que se fue. "Sí, sobre todo los amigos y las comidas. Pero los tacos, el esmog y el frío no se extrañan para nada". Autor: BANYELIZ MUÑOZ. Diversificó sus ingresos en Brasil: administra locales comerciales y destina el segundo piso de su hogar a arriendo vacacional. Carolina Reyes (37) gastó $25.000.000 en la remodelación de una propiedad de dos pisos Reyes vive con su hijo en el balneario. Su madre reside en Cabo Frio, una ciudad cercana. Renovó por completo el primer piso con terminaciones de alta calidad. En el segundo piso puede recibir turistas, lo que genera más ingresos a la familia.