BESS de Santa Marta: la gestión de residuos como infraestructura energética
BESS de Santa Marta: la gestión de residuos como infraestructura energética La gestión de residuos ya no se explica solo desde la disposición final.
En un contexto marcado por el cambio climático y la necesidad de fortalecer la seguridad energética del país, Consorcio Santa Marta ha ido construyendo un modelo que complementa una infraestructura esencial para la salud pública con una fuente concreta de soluciones ambientales y energéticas. Su siguiente paso es el proyecto BESS (Battery Energy Storage System), un sistema de almacenamiento en baterías que se encuentra en su fase final de construcción y próximo a iniciar operaciones. Desde hace más de una década, el relleno sanitario Santa Marta captura el biogás generado por la degradación de los residuos domiciliarios y lo convierte en energía renovable, inyectándola al Sistema Eléctrico Nacional. Este proceso permite abatir metano, uno de los gases de efecto invernadero más nocivos para la atmosfera, y transformarlo en electricidad. La incorporación del BESS suma una nueva innovación a ese proceso: permitirá almacenar hasta 40 MWh de energía, optimizando su uso y entrega al sistema.
Gracias a esta solución, Consorcio Santa Marta podría aumentar hasta en un 30% la energía limpia que entrega al país y elevar su potencia instalada desde los actuales 20 MW hasta cerca de 30 MW, generando un impacto ambiental real y medible en la matriz energética nacional. "Este proyecto es una expresión concreta de cómo la gestión de residuos puede integrarse de manera efectiva a la transición energética del país. No solo mitigamos impactos ambientales, sino que aportamos soluciones reales a los desafíos del sistema eléctrico", señala Alberto Tagle, gerente general de Consorcio Santa Marta. Y agrega: "Este no es un proyecto experimental ni una promesa de largo plazo.
Es una solución probada a nivel internacional, que involucró una inversión relevante y que está lista para operar y generar beneficios ambientales inmediatos". Para Andrés Derpsch, gerente de desarrollo, "la innovación no está solo en generar energía, sino en gestionarla de manera inteligente, anticipándose a las necesidades del sistema y del país" El modelo que impulsa Santa Marta ha sido reconocido en los Circular Awards por su aporte a la economía circular y la transición hacia un desarrollo más sostenible.
Con BESS, la empresa avanza desde la generación renovable hacia el almacenamiento energético, consolidando su rol como actor estratégico en seguridad energética y acción climática, y demostrando que la gestión de residuos puede convertirse en infraestructura crítica para el futuro energético del país. El crecimiento del segmento BESS a nivel país refuerza la relevancia de estas iniciativas tempranas. Según cifras, Chile podría alcanzar 8,6 GW de capacidad instalada en almacenamiento hacia 2027, superando ampliamente el objetivo nacional de 6 GW al 2050.
En este escenario, proyectos como el de Santa Marta destacan por anticiparse a las necesidades del sistema, integrando desde hoy soluciones que el país requerirá de forma creciente en los próximos años.. Con más de una década generando energía renovable desde residuos, Consorcio Santa Marta incorporará almacenamiento en baterías, consolidando un modelo ambiental con impacto energético y climático medible. Alberto Tagle, gerente general de Consorcio Santa Marta