Autor: LUIS FERNANDO GONZÁLEZ V SUB DIRECTOR
Editorial: La inteligencia artificial y la nueva frontera social
Editorial: La inteligencia artificial y la nueva frontera social Han pasado tres años desde que comenzamos a hablar de la ecosistema informativo. En tiempos donde la confianza revolución de la inteligencia artificial y los chatbots como pública ya es frágil, la capacidad de fabricar contenidos una promesa que asomaba en el horizonte.
Hoy ya no se trata falsos a gran escala representa un desafío mayor para la de una proyección futurista: es una realidad instalada en la democracia, el periodismo y la convivencia social. vida cotidiana de millones de personas, también en Chile y La privacidad también permanece en el centro de las inen nuestra Región de O'Higgins. quietudes. La IA se alimenta de datos, y esos datos muchas La irrupción de herramientas de IA generativa, capaces de veces provienen de nuestros hábitos digitales.
La discusión redactar textos, crear imágenes, analizar datos complejos e incluso sostener conversaciones cada vez más naturales, cambio en poco tiempo la forma en que trabajamos, estuya no es si se recopila información, sino cómo se regula su uso, quién la controla y que garantías tienen los ciudadanos respecto de su seguridad. diamos e interactuamos. Lo que en 2023 parecía novedoso, En Chile, la adopción ha sido transversal. Instituciones finanhoy es parte del quehacer diario en oficinas públicas, empresas privadas, medios de comunicación, establecimientos educacionales y hogares. Las ventajas siguen siendo evidentes. Los asistentes virtuales permiten atención continua, reducen tiempos de espera y optimizan procesos. En la banca, el comercio y los servicios básicos, los chatbots resuelven consultas frecuentes en segundos. En el ámbito de la salud, los sistemas de apoyo basados en IA contribuyen al analisis de exámenes y a la gestión de listas de espera. En educación, plataformas adaptativas ayudan a personalizar contenidos y reforzar aprendizajes. cieras, universidades, servicios públicos y emprendimientos tecnológicos incorporan soluciones basadas en inteligencia artificial. El propio Estado avanza en marcos regulatorios y estrategias nacionales para encauzar su desarrollo. Sin embargo, la brecha digital sigue siendo una preocupación real. No todos tienen acceso a conectividad de calidad, ni a formación en habilidades digitales avanzadas. Por ello, el desafío actual no es frenar la tecnología, sino gobernarla con responsabilidad. La inteligencia artificial no es, en sí misma, ni salvación ni amenaza inevitable. Es una herramienta poderosa cuyo impacto dependerá de las Pero la experiencia de estos años también ha mostrado decisiones humanas que orienten su uso. que los riesgos no eran exageraciones teóricas. El debate Si algo ha demostrado esta revolución es que avanza con sobre el empleo se instaló con fuerza. No se trata solo de rapidez. La pregunta no es si la IA transformará aún más nuestra vida, sino si estaremos preparados para que esa transformación reduzca desigualdades en lugar de profundizarlas. En regiones como la nuestra, el reto es doble: aprovechar sus oportunidades para el desarrollo local, sin reemplazos directos, sino de transformaciones profundas en múltiples profesiones. Tareas administrativas, redacción básica, atención primaria e incluso funciones creativas han sido parcialmente automatizadas. Esto exige capacitación, reconversión laboral y políticas públicas que acompañen el permitir que la brecha digital se convierta en una nueva proceso, especialmente en regiones donde la matriz productiva es más estrecha. forma de exclusión. La inteligencia artificial llegó para quedarse. Ahora coA ello se suma el fenómeno de la desinformación.
La facirresponde a la sociedad -empresas, Estado, academia y lidad para generar textos, audios e imágenes hiperrealistas ciudadaníaasegurar que su avance esté al servicio del -incluidos los llamados "deepfakes"ha complejizado el bien común y no solo de unos pocos. Autor: LUIS FERNANDO GONZÁLEZ V SUB DIRECTOR. Editorial