Autor: Octavio Pérez prensa@latribuna.cl
Bordadoras Patrimoniales de Yumbel entregan ayuda solidaria en Lirquén tras incendios
Bordadoras Patrimoniales de Yumbel entregan ayuda solidaria en Lirquén tras incendios E n el arte del bordado, cada puntada es un compromiso con la memoria y la paciencia.
Sin embargo, para las integrantes de las Bordadoras Patrimoniales de Yumbel, las puntadas de este año tuvieron un peso distinto: no solo buscaban rescatar la identidad de su tierra, sino también remendar el alma de una comunidad vecina golpeada por la tragedia.
El pasado 23 de abril, este esfuerzo de meses alcanzó su momento más emotivo cuando la agrupación llegó a la comuna de Penco para entregar sesenta frazadas polares, confeccionadas a mano, a los habitantes de Lirquén. UNA RESPUESTA INMEDIATA: EL TRABAJO NO SE DETUVO EN VERANO La historia de esta entrega no comenzó en abril, sino en el corazón del desastre. Cuando los incendios forestales de enero y febrero azotaban la región, la agrupación -que habitualmente entra en receso durante el veranodecidió que no podía quedarse de brazos cruzados.
Ana Mackarena Henríquez, directora artística y gestora cultural de la agrupación, relata que el impacto de las noticias generó una necesidad imperiosa de actuar. "Uno se siente impotente de ver las noticias y preguntarse cómo ayudar. Por eso, durante todo febrero y marzo, mientras el resto descansaba, nosotras nos activamos", explicó Henríquez. La campaña, denominada "Bordando con el Corazón", movilizó a mujeres de sectores rurales como Cambrales, Rere y Estación de Yumbel. A pesar de las distancias, las bordadoras se trasladaron cada martes al taller de Ana Mackarena.
Allí, durante las semanas más críticas de la emergencia, realizaron los primeros aportes y avanzaron en la confección de las mantas. "Fue un proceso estresante pero gratificante; las alumnas venían del campo, se llevaban trabajo para la casa y volvían con los bordados listos", recordó la gestora. Lo que inicialmente se pensó como una meta de 30 frazadas, terminó duplicándose gracias a la autogestión y al apoyo de la comunidad y del alcalde de Yumbel, destacó. IDENTIDAD EN CADA FIBRA Para las Bordadoras Patrimoniales, el bordado es una herramienta de narrativa territorial. Ana Mackarena, con formación en el Centro Cultural La Moneda bajo el legado de Violeta Parra, ha imbuido al grupo de una técnica que mezcla el arte con la pertenencia. Esa misma identidad fue la que viajó hasta Lirquén.
Las 60 frazadas no eran simples mantas de abrigo; cada una fue confeccionada con dos metros de polar de colores vivos-elegidos para inyectar ánimo visualy adornada con un corazón bicolor bordado a mano en las orillas. "Queríamos que llevaran un mensaje de que no están solos, que desde Yumbel hay manos que trabajaron pensando en ellos", señaló la directora. LA ENTREGA DE LAS FRAZADAS EN LIRQUÉN El cierre de esta cruzada solidaria se materializó el pasado jueves 23 de abril. La delegación yumbelina arribó a la Población Gabriela Mistral en Lirquén, un sector donde el fuego fue implacable y solo la sede social quedó en pie. La entrega se realizó de manera estratégica y humana.
Coordinadas con la dirigenta social local, las bordadoras recorrieron casa por casa, priorizando a adultos mayores y personas con movilidad reducida. "Fue hermoso ver que, aunque muchas casas ya tienen su techo y paredes de pie, aún faltan puertas y ventanas. Entregarles este abrigo justo cuando empieza el frío fue muy significativo", comentó Ana Mackarena. "UN ABRAZO QUE NO QUERÍAN SOLTAR" La entrega estuvo marcada por la catarsis. Al tocar las puertas, las bordadoras no solo entregaban el textil, sino también un mensaje de aliento. La recepción superó cualquier expectativa logística. "La gente se emocionaba de saber que veníamos desde Yumbel. Hubo lágrimas y, sobre todo, muchos abrazos. La gente no quería soltarnos, nos pedían permiso para abrazarnos", relató Henríquez conmovida. Para los vecinos de Lirquén, el regalo representó el primer objeto "nuevo" y "personalizado" que entraba a sus hogares en reconstrucción, un símbolo de que la solidaridad regional permanece vigente, meses después de la catástrofe. UN LEGADO DE MANOS RURALES Y YUMBELINAS El éxito de esta campaña destaca el rol de la mujer rural en la gestión social. Las integrantes de la agrupación demostraron que el patrimonio es una entidad viva que puede ponerse al servicio de la emergencia. Hoy, con la tarea cumplida, las Bordadoras Patrimoniales regresan a sus labores de mediación cultural y rescate histórico.
Sin embargo, ese viaje a Lirquén quedará marcado en su bitácora como el día en que sus hilos no solo contaron historias, sino que también abrigaron la esperanza de vecinos y vecinas de la comuna afectada. "Queríamos que llevaran un mensaje de que no están solos, que desde Yumbel hay manos que trabajaron pensando en ellos" Ana Mackarena Henríquez, directora artística y gestora cultural. Autor: Octavio Pérez prensa@latribuna.cl. Tras una labor que comenzó en el fragor de la emergencia estival, la agrupación concretó este pasado 23 de abril la donación de mantas artesanales a la Población Gabriela Mistral. Un gesto de solidaridad que transformó el bordado patrimonial en un alivio concreto para las familias damnificadas. CONFECCIONADAS DURANTE la emergencia estival, las frazadas fueron entregadas casa a casa, en una acción solidaria marcada por el encuentro con vecinos afectados por los incendios.