Editorial: No importa la causa, sino el remedio
Editorial: No importa la causa, sino el remedio El alza en el precio de los combustibles ha generado una controversia en el mundo político.
Por un lado, la nueva administración del Presidente de la República, José Antonio Kast, ha culpado al gobierno anterior de que no hay recursos para impedir el aumento en el valor de la bencina y el diésel.
Por otro, los aludidos descartan que no haya dinero y que todo obedece a una medida desproporcionada que, lamentablemente, afecta a los sectores más vulnerables de la sociedad, los cuales miran con impotencia la pugna de los grupos de poder.
Sin embargo, a estas alturas, poco importa la razón que generó el incremento de los combustibles, incluida la guerra, pues lo que quiere la gente común y corriente son soluciones que no afecten tanto sus bolsillos. Las personas están nerviosas por la incertidumbre que provocó el nuevo escenario de mercado, donde ya hay efectos negativos en el diario vivir. Lo primero que sucedió fue el alza en los pasajes de la locomoción colectiva y en algunos alimentos, lo cual repercutirá en una mayor inflación. Sube todo, menos el sueldo se reclama en las calles, más allá de la tendencia políticas de los afectados.
Por eso mismo, la ciudadanía espera que la política esté a la altura del problema y, por ejemplo, se llegue a acuerdos en el Parlamento para que se tomen medidas que hagan menos dañino el aumento de los combustibles.
Además, se espera que el gobierno actual se decida por ayudas concretas, como subsidios directo a la clase media y baja, sin sacar cálculos políticos y así se evite un nuevo estallido social, que nadie quiere vivir de nuevo..