Autor: JEAN PIERRE VILLARROEL
Cómo la renta fija chilena se está beneficiando del “huracán Trump”
Cómo la renta fija chilena se está beneficiando del “huracán Trump” Históricamente en toda tormenta, los inversionistas corren hacia refugios seguros. Durante décadas, esa guarida fueron los bonos del Tesoro de EE.UU. y el dólar. Ese patrón, sin embargo, ha comenzado a mostrar fisuras. Tanto la disrupción como el cambio en la noción de activo refugio tienen un protagonista claro.
“La percepción de los bonos del Tesoro de Estados Unidos como activo seguro ha cambiado en los últimos meses, en gran parte por el contexto político y económico asociado a las polític a s d e l P r e s i d e n t e D o n a l d Trump”, sostiene Mauricio Guzmán, head de estrategia de inversión de Sura Investments.
“Si bien hay momentos en que sigue actuando como refugio, hemos visto una tendencia de los bancos centrales a disminuir sus posiciones en bonos del Tesoro estadounidense”, coincide Andrés Eyzaguirre, portfolio manager de renta fija chilena en Vinci Compass. En este escenario de dudas sobre los activos estadounidenses, dentro del universo emergente un mercado ha comenzado a destacar con fuerza: la deuda chilena. De hecho, las tenencias de deuda soberana local en manos de no residentes, que en enero marcaron un récord cercano a los US$ 16.000 millones, se han más que duplicado desde fines de 2024.
“El mayor ruido externo asociado a cambios en la política económica de EE.UU. ha tendido a reforzar el atractivo relativo de la renta fija chilena”, sostienen Soledad Acoroni, subgerente de renta fija internacional, y Marco Gallardo, subgerente de renta fija local en BICE Inversiones. “La participación de inversionistas extranjeros en deuda soberana en moneda local, en niveles altos en perspectiva histórica, refleja el interés por tasas reales elevadas y fundamentos macro estables”, añaden. Otras cifras también están graficando el fenómeno.
“En 2025 y en lo que llevamos de este año, los fondos mutuos de renta fija local con plazo superior a un año han registrado m á s d e US $ 7.000 millones en flujos netos positivos”, asegura Eyzaguirre, de Vinci Compass. De manera indirecta, la disrupción comercial y fiscal impulsada por el Presidente estadounidense está actuando como un catalizador para la renta fija local. Desde que Donald Trump asumió su segundo mandato presidencial, en enero de 2025, el rendimiento del Treasury ha mostrado caídas, seguidas de episodios de estabilización e, incluso, repuntes. Mientras tanto, las tasas en Chile han seguido una trayectoria descendente más clara en dicho período.
La tasa del bono de gobierno en pesos a 10 años ha caído 65 puntos base (pb), frente a una reducción de 58 pb en el bono del T e s o r o e s t a dounidense a 10 años de Estados Unidos.
Con todo, “el buen desempeño de la renta fija local en los últimos dos años responde sobre todo a factores internos”, dice Eyzaguirre, tales como la reducción “de manera significativa de su riesgo institucional tras la conclusión de los dos procesos constituyentes”, junto con “un giro político promercado con la elección presidencial de diciemPFA bre de 2025 y el ciclo de recortes de tasas iniciado por el Banco Central”. Multirrefugio Aunque el mercado de Treasuries sigue siendo el más profundo y líquido del mundo, la incertidumbre política y fiscal ha reducido su rol como refugio automático.
En este marco, “la deuda chilena podría consolidarse como un refugio relativo si la incertidumbre global se prolonga, especialmente en un escenario de debilitamiento del dólar y precios de los metales elevados”, afirma Guzmán, de Sura.
Chile se beneficia por “un dólar más débil y mayores precios de los metales mejoran los términos de intercambio, fortalecen la posición externa y reducen los riesgos macroeconómicos, reforzando la percepción de solvencia soberana”, sostiene el analista. Más detalles en www.elmercurio.com/inversiones Autor: JEAN PIERRE VILLARROEL. La incertidumbre política, fiscal y comercial en EE.UU. ha comenzado a erosionar el rol de los bonos del Tesoro como refugio automático.
En este escenario, la deuda local gana protagonismo: Más detalles en www.elmercurio.com/inversiones Desde que Donald Trump asumió su segundo mandato presidencial, en enero de 2025, el rendimiento del Treasury ha mostrado caídas, seguidas de episodios de estabilización e, incluso, repuntes.