EDITORIAL: Respuestas pendientes
EDITORIAL: Respuestas pendientes ¿ Es razonable que en un proceso como este tengan un papel protagónico militantes del Partido Comunista chileno, habida cuenta de la estrecha relación que tiene este conglomerado con el gobierno chino? Respuestas pendientes Con todo, el mal manejo y poca transparencia del Gobierno en todo este episodio ha sido evidente.
Difícilmente las autoridades nacionales puedan haberse visto "sorprendidas", como sostienen, por esta sanción, en circunstancias de que por años este ha sido un tema particularmente sensible para EE.UU. --de hecho, Piñera prefirió no continuar en uno similar con China-y ante el avance del proyecto en los últimos días, distintas autoridades de gobierno fueron advertidas de lo que podía ocurrir por autoridades norteamericanas. También se percibe una contradicción entre lo manifestado por la Cancillería y las declaraciones del subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya (PC), sobre el estado en que se encuentra el proceso de autorización.
Las declaraciones del canciller daban a entender que la tramitación estaría en una etapa inicial y, en cambio, el subsecretario Araya sostuvo ayer que el proceso de autorización estaba en la "recta final", a solo semanas de terminar.
Queda abierta también la pregunta sobre qué hubiese ocurrido si no se hubiera producido la pública reacción norteamericana. ¿Se habría aprobado el proyecto sin que en el país se hubiese debatido acerca de las implicancias geopolíticas de un acuerdo de esta naturaleza? De otro lado, ¿es razonable que en un proceso como este tengan un papel protagónico militantes del Partido Comunista chileno, habida cuenta que es por todos sabido que existe una estrecha relación entre este conglomerado y el gobierno chino? En fin, habida cuenta de lo sucedido por ejemplo en el Perú con el puerto de Chancay (donde el Estado no puede fiscalizar ese terminal), ¿son suficientes los resguardos que el país está tomando para proteger la seguridad de los datos y la jurisdicción del país? Como se ve, el desafío del gobierno de Kast en política internacional es enorme. Normalizar las relaciones con Washington es de extrema relevancia para Chile y no debe seguir usándose para la búsqueda de perfilamientos personales o de lujos ideológicos.
Con todo, esta acción normalizadora --y este será el segundo desafío de la próxima administración-deberá llevarse a cabo manteniendo nuestras excelentes relaciones con la República Popular China, que por décadas ha sido uno de nuestros más importantes socios. Habrá que dejarle espacio a la mejor diplomacia.. -