“La danza es mi vida, bailo incluso en los sueños”
“La danza es mi vida, bailo incluso en los sueños” Cuando Cuando la entrevistamos, venía llegando llegando de Huila Huila donde partió con un grupo de 50 personas entre alumnas de su academia y amigas para celebrar el cumpleaños 80 de una de ellas.
“Ya no vuelvo salir”, declara de entrada Evelyn Cordero de Alcalde el segundo apellido apellido es por su marido, aunque más adelante contará que cuando se reponga de ese agotador agotador viaje tiene pendiente ir a Francia para conocer conocer a una bisnieta. A sus 100 años en julio cumplirá 101, suma 15 nietos y en unos meses meses más tendrá 20 bisnietos.
Su hija Bemardita, quien vive cnn Evelyn y nos acompaña en la entrevista, cuenta que fue ella quien la postuló alas 100 Líderes Mayores 2025 de Conecta Mayor UC, “El Mercurio” y la Universidad Católica recién cuando cuanplió cuanplió 100 años, porque pensó que era prerrequisito prerrequisito para nominarla. “En la premiación, cuando nombraron a mi mamá aparte, junto con otros pocos líderes de más de 100 años (seis en total), entendí que no era así”, recuerda.
Y es que no muchos pueden contar la hazaña de superar el centenario, Según datos del Instituto Instituto Nacional de Estadísticas (INE) se estima que al año 2026 hay más de 6.700 personas de 100 años o más, lo que para una población de 20 millones equivale a un 0,05% de esta.
Si a esto se suma que Evelyn da clases dos veces veces por semana en su academia, el Conservatorio Conservatorio de Danza Experimental (ex Ballet Vliacuraj que dirige junto a sus dos hijas también bailarinas, bailarinas, Beatriz y Bemardita Alcalde, su longevidad autovalente no puede menos que sorprender. Su explicación: haber hecho actividad física desde desde niña. temprana oeaeión Nacida en 1925 en Valparaíso, Evelyn Cordero Cordero llegó a la danza gracias a sus dos hermanas mayores, cuandn tenía menos de cuatro años. Su mamá las llevaba a una academia en la ciudad ciudad puerto, donde vivían, y Evelyn bailaba en el asiento mientras las esperaba. Viendo su entusiasmo entusiasmo y condiciones, en una oportunidad la profesora la invitó a bailar y desde entonces no pard más.
Esto, pese a que su mama quería que se dedicara al piano, instrumento que tocó algunos algunos años en el living de su casa tiene un piano de cola y sueño que cumplió uno de sus cinco hijos, Andrés, compositor que ganó el Peemio a la Música Nacional Presidente de la República, en la categoría de música docta en 2(113. Con un talento innato, no pasó mucho tiempo tiempo para que fuera conocida en Viña y Valparaíso, Valparaíso, y comenzara a participaren distintas presentaciones. presentaciones. “Hasta sombreros me acuerdo que me tiraron al escenario. En todas partes me pedían que bailara ballet”. Luego tomaría clases con profesores extranjeros. extranjeros. Uno de ellos, Plinio Oriansky, instaló una academia y la tomó, primero como alumna, y luego como su ayudante. Otro fue el profesor húngaro, Charles Zsedenyi, que se quedó cinco años en Chile, huyendo de su país, y la tomó como su solista en la escuela que fundó en el Teatro Municipal.
Entre otras obras, bailó como primera bailarina en “D prúscipe de madera”, En una época en que pocas mj eres trabajaban friera de la casa, levantó una academia y terminó formando a varias generaciones de alumnas. Hoy, a los 100 años, sigue enseñando y demostrando que el movimiento no tiene edad.
Consianze herber S. loo Líderes Mayores RECONOCIMIENTO ANUAL A PERSONAS 75+ QUE IMPACTAN EN LA SOCIEDAD de Béla Bartók, para la cual Zsedenyi mandó a hacer el decorado con el artista más caro de la época y contrató ala Sinfónica. Con esta experiencia en el cuerpo montó junto junto a su hermana Daisy, quien también había estudiado estudiado danza en Inglaterra, una academia de ballet en Viña, en el salón de un hotel. Comenzaron Comenzaron con cinco inscritas y al poco tiempo ya sumaban sumaban más de 200. “De repente pasó a ser una de las cosas importantes, todo el mundo quería estudiar ballet”. Antes, alas 14 años, había conocido a quien sería su marido, Roberto Alcalde. Fue en el paseo de la calle Valparaíso, muy frecuentado por la juventud de la época. Se casaron 10 años después y se vino a Santiago donde trabajaba trabajaba su marido, ingeniero civil de la Universidad Universidad Federico Santa María. Daisy quedó a cargo de la academia que habían formado las hermanas Cordero. Con dos niños chicos por criar y alejada del ballet, luego del nacimiento de su segundo hijo, Evelyn no consideraba la posibilidad de volver. Esto, hasta que entre su hermana mayor mayor y su cuñada, también aficionada al ballet, la arrastraron de vuelta a la danza. “Mi suegra suegra hacía vestuarios para el Teatro Municipal: Municipal: los famosos tutús”. Contra halo proiós1ie0 Alojando en su casa de visita en Santiago, Daisy la invitó a una de sus clases de ballet. “Me convenció y, cuando su profesor me vio llegar, me dijo que me preparara para bailar. Ante mi asombro, mi hermana me confesó que había llevado mis cosas.
Debo haber tenido tenido unos 26028 años y desde entonces nunca más volvía a dejar el ballet”. En 1948 partid dictando ciases con una socia que tenía una sala en Vitacura, en la casa de su mamá. Nacía así la Academia de Ballet Vitacura, que duró hasta 1973, año en que su colaboradora colaboradora se fue de Chile.
Sin socia ni sala, se le ocurrió entonces arrendar Evelvn Cordero, bailarina y filndadora (Id Conservatorio de 1)anza Experimental: “La danza es mi vida, bailo incluso en los suenos r. 1 L 1 (Ir ji?. r. r La celebración del cumpleaños 100 de Eselys, junta a tea cinco hijas y algunos sietos y bistietos.
Evelyn Cordero, junto a sus hijas Beatriz y Bersardita, con qaieses enseña es tu academia.. “La danza es mi vida, bailo incluso en los sueños” dar un galpón abandonado en la población El Ejemplo, cerca del Colegio Saint George. Sucio y en mal estado, Evelyn se las arregló para acondicionarlo acondicionarlo para sus clases.
Para ello, primero tuvo que hablar con su dueño y, contra todos los pronósticos pronósticos considerando la situación política que el vivía el país, se encontró con que éste era tío de una exalumna y aceptó arrendárselo. Pero el también dudó de la viabilidad del proyecto, considerando el barrial que se formaba cuando llovía. Sin embargo, “a los dos meses ya no cabían cabían alumnas en el salón”, recuerda Evelyn. Estaban en ese galpón cuando ocurrió el temporal de 1982 en Santiago -con aluvión incluido, incluido, el que provocó la inundación de la ealay dejó su piano flotando en el río Mapocho. Entonces, debieron trasladarse a un local en el Pueblo del Inglés, en Vitacura, en el que sus alumnas apenas cabían.
“Cuando levantaban las piernas chocaban unas con otras y a veces era tanto el tumulto que terminaban ensayando en el pasillo”. Allí estuvieron durante unos tres años y luego luego partieron a una casa en la calle Nicolás Gogol frente a la Parroquia Los Castaños de Vitacura, donde hasta hoy continúa su academia, convertida convertida en Conservatorio de Danza Modema y donde se trabaja sobre la danza experimental con diferentes estilos, lenguajes y técnicas.
Entre sus alumnas, Evelyn recuerda a Rosa Devés, Rectora de la Universidad de Chile, quien, en julio de 2025, escribió un discurro para para la celebración de su centenario: “Vimos cómo, en una época en que el trabajo de las mujeres fuera de la casa era aún poco habitual, habitual, levantó con convicción y valentía una academia que con el tiempo se convertida en patrimonio de la danza en Chile que educada a generaciones de niñas, a las hijas, a las nietas dr sus primeras alumnas”, se lec en parte de él. Yes que si algo se le reconoce a EvelynCordero EvelynCordero es haber sido una adelantada a sus tiempos. “Una mujer que trabajó con cinco hijos, en una época en que ninguna lo hacía”, destaca su hija Bemardita. Evelyn dicta clases los martes y jueves en su academia a un grupo deis señoras mayores de 70 e incluso 80 años, algunas de ellas antiguas estudiantes.
Cuando la mayoría de las mujeres de esa edad está en su casa descansando, las alumnas de este curso trabajan su cuerpo guiadas guiadas por su maestra que se preocupa de que entiendan entiendan lo que bailan y que aprendan en francés el nombre de los pasos y movimientos que ejecutan. ejecutan. “Les hago una hora de clases que fácilmente fácilmente se puede transformar en una hora y media, media, para después terminar tomando un café al lado de la academia.
Eso da vida”. La vimos en acción: dando indicaciones, corrigiendo y traspasando sus conocimientos de danza, a través de la música, con su bastón colgando colgando en una barra y acompañada de su hija Bernardita, quien también es profesora de la academia, Beatriz, su otra hi ja bailarina, en tanto dictaba clases en una sala contigua a un grupo de bailarinas más jóvenes. El arte ayuda a envejecer mejor? “Sí, la danza enseña a vivir con dolores fIdeos.
A mí, por ejemplo, no hay día en que no me duela duela algo”. Qué le diría a alguien mayor que quiere empezar o retomar la danza? “Que lo haga, nunca es tarde para partir”. Cómo ha ramblado ron los años su relación relación con el cuerpo? “Justo hablaba con una alumna sobre esto. El cuerpo cambia todos los días, le dije, nunca es igual. En mi caso fue muy paulatino, de a poco”. Aunque es consciente de sus limitaciones, Evelyn cuenta que en plena pandemia quiso dar un salto en el aire. Lo logró tomada de las manos de Bernardita. “Quise volver a tener la sensación sensación de despegarme del suelo”. En pandemia también didó ciases por Zoom, el baile debía continuar, aunque reconoce que la tecnología la terminó por cansar. Hoy, cuando muchos piensan en jubilar, usted continúa. ¿Por qué? ¿ No le dan ganas de descansar? “No, siempre estoy haciendo cosas.
Si no estoy estoy enseñando, jardineo y en la noches juego cartas solitario acostada en mi cama hasta tarde tarde en una bandeja que uno de mis yemos -el marido de Bemarditame armó y que una amiga amiga adaptó con una superficie más grande porque porque las cartas no me cabían (hoy de mayor tamaño tamaño que lo normal). Aún disfruto decorando mi casa y cuando puedo voy a una casita que tengo en Concdn.
También me encantan las labores, he diseñado muchos trajes para las presentaciones presentaciones que hacemos a fin de año y tengo mucho género que he ido comprando”. Ha considerado la posibilidad de dejar de hacer clases? “Nunca.
La danza es mi vida, bailo incluso en los sueños”. Qué le ha enseñado el paso del tiempo sobre sobre la danza? “La danza me ha dado mucho, entre otras cosas, cosas, mi gusto por la música. También a apreciar la naturaleza: es un arte integral que llena mucho mucho y que está en todo”.. Está satisfecha con lo que ha hecho? “Sí, hice lo que pude. Lo que el cuerpo me pennitió”. Y lo sigue haciendo. Aunque la audición y la vista no la acompañan como antes, su buen ánimo ánimo no decae. Dr risa fácil, asegura que la mente es la que manda, constatando la importancia de la actitud frente ala vida. Yella es cien por ciento actitud. 5501155 prRsossL 1 -s ti Evelyn Cordero dicta clases en su academia todos les martes y jueces en la mañana..