El debate sobre el uso de la IA en el fútbol
El debate sobre el uso de la IA en el fútbol El despido de Robert preparar entrenamientos, Moreno del FC Sochi abrió definir alineaciones, planificar partidos e incluso decidir cambios. La acusación generó impacto inmediato. Sin embargo, días después, el propio Moreno salió a defenderse, y su versión agrega un debate que va mucho más allá de la anécdota. Según la dirigencia del club ruso, el técnico español habría desarrollado una dependencia excesiva de ChatGPT para matices relevantes a la discusión. En medios de comunicación, Moreno fue categórico. Negó haber delegado decisiones en la inteligencia artificial y afirmó que el uso de herramientas tecnológicas formaba parte de un proceso habitual de análisis, similar al videoanálisis o a la consulta de bases de datos.
Según su versión, ChatGPT fue utilizado como un apoyo puntual para ordenar ideas, estructurar información o contrastar escenarios, pero nunca como un sustituto de su criterio profesional. "Las decisiones siempre fueron mías", señaló, subrayando que la acusación exagera el rol real que tuvo la herramienta.
RACIOCINIO HUMANO EIA Según Frano Giakoni Ramírez, director de Entrenador Deportivo de la Universidad Andrés Bello, el punto del entrenador permite salir del sensacionalismo y llevar la discusión al terreno que realmente importa: el rol de la tecnología en el alto rendimiento.
Desde las ciencias del deporte, el uso de herramientas digitales no solo es habitual, sino necesario. "El análisis de datos, los sistemas GPS, la inteligencia artificial aplicada al scouting o a la gestión de cargas son parte estructural del fútbol moderno. El problema no es usar tecnología, sino cómo se integra", dijo. En ese sentido, la dirigencia del Sochi fue clara en un punto: el conflicto no fue el uso de IA, sino el grado de dependencia percibido dentro del club. Desde su perspectiva, la sensación era que el proceso decisional se estaba desplazando hacia una fuente externa, lo que generó incomodidad y desgaste en el entorno. Aquí aparece una dimensión que la inteligencia artificial no puede reemplazar, sostuvo el académico. "El entrenador no es solo un analista táctico. Es un gestor de personas, emociones y relaciones. La psicología del deporte ha demostrado que la confianza del plantel se construye cuando los jugadores perciben que las decisiones nacen de una lectura directa del grupo, del momento y de la competencia", explicó. El episodio del Sochi no es una advertencia contra la inteligencia artificial. Es una advertencia sobre elliderazgo. "La tecnología puede ordenar información, sugerir escenarios y reducir la incertidumbre, pero no puede asumir la responsabilidad de decidir ni de conducir un grupo humano bajo presión. Esa responsabilidad sigue siendo indelegable", concluyó. En un fútbol cada vez más atravesado por algoritmos, el desafío no es elegir entre datos o intuición, sino integrarlos con criterio. Como recordó el propio Moreno, la herramienta no dirige partidos: lo hace el entrenador.
Y cuando esa diferencia no está clara, el problema no es tecnológico, sino cultural.. EL DESPIDO DE ROBERT MORENO del FC Sochi por supuesta dependencia excesiva de ChatGPT abrió un debate sobre el rol de la inteligencia artificial en el alto rendimiento.