Autor: P. Luis Alarcón Escárate Párroco San José-La Merced Vicario Episcopal Curicó y Pastoral Social Capellán CFTAP Santo Tomás Curicó
COLUMNAS DE OPINIÓN: Un gran provecto de vida
COLUMNAS DE OPINIÓN: Un gran provecto de vida COLUMNAS DE OPINIÓN: Un gran provecto de vida Cuarto domingo del año Al ver Jesús el gentío, subió al monle, se sentó y se acercaron acercaron sus discípulos: y. abriendo le boca les enseñaba diciendo: J «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos k. es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque, , ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que floran, porque porque ellos serán consolados. Bienavenlurados los que tienen hambre ysed de justicia, porque ellos quedarán saciados. Bienavenlurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán miLsericordia. miLsericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por pez, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados R Luis Alarcón Escárete los perseguidos por cause de le justicia, porque de ellos es el Párroco San José-La reino de los oelos. Bienaventurados ustedes cuando los insulMerced insulMerced ten y los persigan y los calumnien de cualquier modo por mi Vicario Episcopal Curicó cause.
Alegranse y regocijense. porque de su recomponse sera y Pastoral Social grande en el cielo (Mateo. 5,1-1 2a). Capellán Crí-lP Santo El gran regalo de este evangelio es la invitación a ser feliTomás feliTomás Curicó ces. Pero esta lleno de apenura a una manera de ser o de vivir, es un proyecto de vide que requiere una opcion personal y comunitada muy profunde. Nos mueve a elegir un estilo de vida pleno de, por decirlo de alguna manera, esta nueva ley, que no anula la primera, sino que le da mayor cumplimiento. El mensaje de Jesús surge como un programa que conduce a una manera de vivir que logra transformar el pensamiento de muchas personas. Pero al parecer no es muy escuchado escuchado o bien pareciera que solo algunos alcanzan a comprender. Porque vemos tantos que viven únicamente según el viento que sople en cada tiempo. Otros que piensan en riquezas materiales, en tener poder y dinero. Y muchos creen que para estar tranquilos no hay que meterse con nadie. Y a pesar de conseguir algunos de estos objetivos no son felices. En varios pasajes de los evangelios, Jesús, pronuncia sus bienaventuranzas.
Y él es el primero que vive esta condición de bienaventurado porque ha decidido llevar adelante su Misión en un estilo concreto, que culmina en un aparente fracaso con la crucitisión y el abandono por pene de su comunidad de discipulos y aquellos que lo seguian. En Jesús descubrimos que la felicidad-bienaventuranza está en hacer la voluntad del Padre, como siempre les recuerda a sus seguidores.
Y la voluntad del Padre es asumir un estilo de pobreza desde el nacer al morir: en el mismo Jesús podemos ver que no tiene donde reclinar la cabeza, muere y es depositado en una tumba prestada, etc. : pero a pesar de ello logra la salvación de manera total y para todos. Me pareos que es muy conveniente que cada uno de los que creen en el Señor Jesús decidieran vivir en ese plan de vida.
La nueva ley de Jesús brota de una verdadera adhesión a él, no pasa por obligaciones como sabemos se transformó la ley mosaica, sino que hoy surge su cumplimiento por una conversión que brota de la esperiencia del encuentro que transforma, que sana y que tiene la carteza de la concreción del Reino de Dios porque vivir en paz, en justicia, en solidaridad con los más pobres, y en actitud de pobre trae felicidad a toda persona y más aún a la comunidad.
En nuestro pais esisten muchos desalios que para salir adelante requieren actitudes evangélicas como las bienaventuranzas, porque a veces vemos intolerancia, poca capacidad capacidad de escuchar a tos otros, apego a los propios programas y con eso provocan mayor violencia interior y muchas veces, lo hemos visto en fa historia, también de tipo sociat. Ya lo sabemos, pero que necesario se haca compartir nuestros desaf los en cuanto a la Felicidad.
Todos anhelamos ser queridos, reconocidos, acompañados, escuchados: pero también queremos salud, trabajo, vivienda, una vejez digna, educación, etc., y para lograrlo plenamente se requiere la participación de todos con una atención profunda y una disposición disposición real de trabajar por conseguirlo, que para nosotros los cristianos significa una mirada y una escucha atenta al Evangelio de Jesús. Sin Asignar.