Columnas de Opinión: Conectividad móvil y telefonía por la emergencia
Columnas de Opinión: Conectividad móvil y telefonía por la emergencia Los incendios forestales que han afectado durante los últimos días a la Región del Biobío, particularmente a comunas como Concepción, Penco y Tomé, no solo han dejado daños materiales y una profunda angustia en la población. También han vuelto a evidenciar una fragilidad silenciosa pero crítica como es la conectividad digital en contextos de emergencia. En situaciones como estas, la comunicación es tan vital como el acceso al agua o a las rutas de evacuación. Sin embargo, es precisamente la comunicación móvil, es decir, telefonía celular y datos, la que primero se ve afectada. La saturación de las redes, los cortes de energía y el daño a la infraestructura provocan caídas de señal que impiden realizar llamadas, enviar mensajes o acceder a información básica. En medio del caos, minutos sin conexión pueden traducirse en evacuaciones tardías, desinformación o imposibilidad de pedir ayuda. La pérdida de señal no solo afecta a los equipos de emergencia o a las autoridades. Afecta, sobre todo, a las personas. Familias que no logran saber dónde están sus cercanos, vecinos que no pueden advertir sobre el avance del fuego, comunidades enteras que quedan aisladas justo cuando más necesitan coordinarse. El tiempo que se pierde intentando "agarrar señal" es tiempo valioso que, en una emergencia, puede marcar la diferencia. Este problema se vuelve aún más grave en las zonas rurales, donde la conectividad ya es precaria en condiciones normales. Allí, los incendios no solo cortan caminos o destruyen viviendas, sino que profundizan un aislamiento histórico. La brecha digital, tantas veces mencionada, se vuelve dramaticamente concreta cuando no hay forma de comunicarse ni siquiera para pedir auxilio. En este contexto, resulta justo reconocer el rol que han cumplido algunas empresas de telecomunicaciones, coordinadas con la Subsecretaría de Telecomunicaciones, mediante la instalación de equipos especiales de emergencia en las zonas afectadas. Estas antenas móviles, sistemas satelitales y soluciones temporales han permitido restablecer parcialmente la conectividad en sectores críticos, algo que en emergencias anteriores simplemente no existía o no estaba disponible con la rapidez actual.
Según lo informado, fueron instaladas en Florida, en el sector denominado como "Curva del Ingeniero"; la Plaza de Armas, el sector céntrico y Punta de Parra en Tomé; así como en la Tenencia de Carabineros y en el Hospital de Lirquén, comuna de Penco. La principal ventaja de los equipos es la capacidad de desplegarse en corto tiempo y operar incluso cuando la infraestructura tradicional ha fallado. El seremi (s) de Tranportes, Hugo Cautivo, aseguró que "es fundamental para todo el trabajo de despliegue de distintas entidades de Gobierno que hoy día están otorgando servicio a la comunidad.
Resulta vital esta cobertura, obviamente, porque la gente necesita comunicarse, hacer distintos tipos de diligencias por todo lo que ha pasado y más aún, por el impacto que han tenido en sus familias, en sus casas y en todas sus actividades personales". No obstante, estos avances no deben hacernos perder de vista el desafío de fondo.
La conectividad en emergencias no puede depender solo de soluciones transitorias ni de la buena voluntad de actores privados y requiere planificación e inversión sostenida, con una mirada estratégica que entienda las telecomunicaciones como un servicio esencial, especialmente en territorios rurales y expuestos a desastres. Los incendios del Biobio nos recuerdan que, cuando todo falla, la señal no puede ser un lujo. Porque en medio del humo, la incertidumbre y el miedo, comunicar lo que está pasando es también una forma de salvar vidas. La conectividad en emergencias no puede depender solo de soluciones transitorias ni de la buena voluntad de actores privados y requiere planificación e inversión sostenida. Editorial La conectividad en emergencias no puede depender solo de soluciones transitorias ni de la buena voluntad de actores privados y requiere planificación e inversión sostenida