Más de 12 cierres en lo que va del año: Aumento de delincuencia golpea a empresarios gastronómicos de Viña del Mar
Más de 12 cierres en lo que va del año: Aumento de delincuencia golpea a empresarios gastronómicos de Viña del Mar un emprendedor chico es gravísimo", afirma. La asociación mantiene desde hace más de diez años mesas de trabajo con Carabineros, el municipio, fiscalía y organizaciones vecinales. Además, el sector cuenta con más de 80 cámaras de seguridad instaladas por los propios locatarios, alarmas comunitarias y grupos de coordinación. Pese a ello, sostiene que la respuesta sigue siendo insuficiente frente a la magnitud del problema. "Todos los días nos levantamos preguntándonos a quién le robaron", afirma.
Si bien asegura que existe disposición por parte de l a s a u t o r i d a d e s, sostiene que las medidas "no logran c o n t e n e r l o s r o bos". "Nos sentim o s e s c u c h a d o s tanto por el municipio como por Carabineros, pero siempre quedamos al debe", señala. L o s l o c a t a r i o s también apuntan a la falta de continuidad en la vigilancia. Según describen, la mayor presencia policial se concentra durante el día, mientras que la mayoría de los delitos ocurre durante la noche y madrugada. "Después de las cinco de la tarde quedamos prácticamente incomunicados. Y justamente los delitos ocurren en la noche y los fines de semana", sostiene Álvarez.
Al consultar con el municipio de Viña del Mar, quienes respondieron por escrito, señalaron que "se ha puesto un foco especial en las zonas comerciales del plan de la ciudad", incluyendo los barrios poniente y oriente. Según indicaron, actualmente existen "rondas conjuntas con Carabineros y Armada las 24 horas", además de controles de identidad, retiro de rucos y coordinación con locatarios y residentes.
Asimismo, afirmaron que en los últimos días "se detuvo a 14 personas por delitos en flagrancia de robos y amenazas" y que se "instalaron nuevas cámaras de televigilancia y luminarias en el barrio poniente". Pese a ello, en el sector sostienen que la frecuencia de los delitos no ha disminuido de manera significativa y que el deterioro del entorno continúa afectando la actividad económica del barrio. "Muchos están haciendo el aguante, pero varios ya no pudieron seguir", concluye Rodríguez.
C on bajas de entre 20% y 35% en sus ventas y varios cierres de restaurantes durante los últimos meses, el sector gastronómico del barrio poniente de Viña del Mar --ubicado principalmente entre las calles 3 y 7 Norte, avenidas San Martín y Libertad-enfrenta una fuerte contracción en medio del aumento de la delincuencia y la caída del consumo.
Locatarios del sector afirman que la baja se arrastra desde el verano y se ha mantenido durante los primeros meses del año, en un escenario en que también inciden el alza de costos, la desaceleración económica y una menor circulación nocturna de personas. "Ha habido una baja grande en las ventas desde marzo o abril. Yo te diría cercano a un 20%, tanto en mi local como en general en el resto de los restaurantes", afirma Javier Rodríestá mucho más acentuado. La gente está saliendo mucho menos de noche", asegura.
Los comerciantes reclaman que los robos se han vuelto habituales y repiten patrones similares: ocurren principalmente durante la madrugada, afectan a locales cerrados y, aunque muchas veces implican sustracción de montos menores, generan altos costos por daños en infraestructura y reposición de equipos. "Es una cuestión de todos los días. Te diría tres, cuatro o hasta cinco veces a la semana", señala Rodríguez. "Se meten, rompen vidrios, rejas, roban bebidas o botellas. No son grandes bandas organizadas, pero generan un desgaste enorme", agrega. Desde la Asociación Barrio Poniente, presidida por Javier Álvarez, aseguran que, solo durante este año, ya han cerrado 12 locales en el sector, entre ellos Destapas, Ánima, American Dinner, Hierro Viejo y La Empanadería. Uno de los casos es DesTapas Beer House, que estaba en 5 Norte con 4 y medio Poniente, que cerró a fines de marzo tras seis años de funcionamiento.
El local registró una caída cercana al 35% en sus ventas durante el último verano y acumuló entre 13 y 15 robos en apenas dos meses, con pérdidas estimadas entre $13 y $14 millones. "El verano fue insostenible", relata su dueño, Felipe Dib. La situación obligó al local a reducir su personal a la mitad antes del cierre definitivo. Macarena Santa María, dueña de una heladería ubicada en 5 Norte entre 3 y 4 Poniente, también asegura haber resentido el deterioro del sector. "Hace ocho años cerrábamos mucho más tarde. Hoy la gente se esconde más temprano", comenta.
En su caso, las ventas han caído cerca de un 20% durante el último año y el último fin de semana largo estuvo aproximadamente un 15% por debajo del mismo período anterior. "Todas las noches hay robos en locales o departamentos. A veces rompen ventanales enteros para llevarse cosas de poco valor. Todo eso afecta la imagen del barrio y las ganas de salir", sostiene. Aunque su local no ha sufrido robos directos, afirma que los delitos en el entorno son constantes. "Estamos a una cuadra de la comisaría más grande y aun así pasa todo esto. Uno siente que los toman detenidos y a las pocas horas vuelven a estar afuera", dice. Según la última Encuesta de Victimización de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), un 61,2% de los locales del país fue víctima de algún delito o falta durante el segundo semestre de 2025. En el caso de hoteles y restaurantes, la victimización alcanzó un 55,2%, mostrando una baja respecto de la medición anterior, pero aún significativa.
A nivel regional, un 54,5% de los establecimientos comerciales de Valparaíso y Viña del Mar declaró haber sido víctima de delitos, mientras que un 59,9% de los encuestados aseguró sentir que el barrio donde se ubica su negocio es "poco o nada seguro", siendo la zona con mayor percepción de inseguridad entre las ciudades medidas por el estudio.
Medidas "no logran contener los robos" El presidente de la Asociación Barrio Poniente, Javier Álvarez, que agrupa a cerca de 90 locatarios, sostiene que el problema combina una crisis sostenida del turismo desde 2018, el deterioro económico y un fuerte aumento de la delincuencia tras el estallido de 2019 y la pandemia. "Logramos disminuir los robos a clientes durante el día, pero el delito mutó. Ahora aumentaron muchísimo los robos nocturnos a locales cerrados", explica.
Según detalla, existen dos patrones principales: robos de mayor escala, donde se sustraen equipos y mercadería, y delitos menores asociados al consumo inmediato, pero que igualmente generan daños estructurales importantes. "No es solo lo que te roban. Rompen techos, ventanales, puertas. Muchas veces un local tiene que cerrar dos o tres días después de un robo y eso para guez, dueño de un restaurante en el barrio poniente. "Viña antes era una ciudad mucho más nocturna.
Hoy día eso se ha ido perdiendo y ahora Más de 12 cierres en lo que va del año: Aumento de delincuencia golpea a empresarios gastronómicos de Viña del Mar Uno de los locales cerrados es DesTapas Beer House; bajó la cortina en marzo tras 13 robos en dos meses. RICARDO HERNANDEZ · TRINIDAD RIOBÓ M. Las ventas han caído entre 20% y 35% en restaurantes, varios locales han cerrado y los locatarios advierten que, pese a medidas municipales, la respuesta no logra contener el problema. Acusan que los robos --imágenes reales-se han vuelto habituales y ocurren principalmente durante la madrugada. Entre telones. - - - - - - - - - -