COLUMNAS DE OPINIÓN: Escuchar, educar y cuidar: claves para enfrentar la violencia escolar
COLUMNAS DE OPINIÓN: Escuchar, educar y cuidar: claves para enfrentar la violencia escolar Nelson Cárcamo Bantm prolsor poco más de una semana de lo ocurrido en una institución educativa en Calama, la reflexión sigue abierta. Lo sucedido no solo conmociona, sino que nos obliga a mirarnos mirarnos como sociedad. Surgen más preguntas que respuestas, especialmente cuando la violencia irrumpe en el espacio escolar con consecuencias fatales. Se trata de un caso extremo, sí, pero también de una señal que no podemos ignorar. Desde ahí, emerge la necesidad urgente de encontrar caminos caminos que permitan frenar este tipo de situaciones. En medio del debate que muchas veces se politiza y se tensiona innecesariamente aparecen aparecen distintas posturas. Sin embargo, hay un consenso que debiera ser suficiente punto de partida: no queremos más episodios de violencia en las escuelas ni en ningún otro espacio. Entendemos, además, que las escuelas no están aisladas; son reflejo de la sociedad en la que vivimos. Por lo mismo, el desafío es colectivo. Si coincidimos en la gravedad del problema, entonces corresponde avanzar, Y avanzar implica implica organizarse, actuar con sentido de urgencia y abordar este fenómeno desde una perspectiva integral. En ese camino, la escucha activa se vuelve una herramienta clave. No basta con diagnosticar diagnosticar desde fuera, es fundamental escuchar a las comunidades educativas, a las familias, a estudiantes y docentes. Solo así será posible prevenir y promover entornos más seguros y respetuosos. En este proceso, el aporte de académicos e investigadores resulta indispensable. Su experiencia y conocimiento en convivencia escolar permiten orientar decisiones y evitar respuestas improvisadas. improvisadas. Pero la escuela no está sola en esta tarea. Los hogares cumplen un rol insustituible, ya que es allí donde comienza la formación de niñas, niños y adolescentes. Identificar modelos de comportamiento, detectar factores de riesgo y comprender las dinámicas relacionales y comunicativas son aspectos clave para intervenir de manera oportuna. Las cifras refuerzan esta preocupación. Según la Superintendencia de Educación, durante el primer trimestre de 2025 se registraron 2.501 denuncias, lo que representa un aumento de 14,2% en comparación comparación con el mismo periodo del año anterior. La mayoría de estos casos está vinculada a problemas de convivencia, confirmando una tendencia al alza que se viene observando desde 2022. En este escenario, resulta imprescindible incorporar una mirada territorial. No podemos pensar la convivencia escolar de manera homogénea en todo el país. Nuestra condición de región extrema, con sus particularidades, también influye en cómo se construyen las relaciones. No es lo mismo lo que ocurre en Punta Arenas, en Concepción o en Puerto Wffliams, y esa diferencia debe ser considerada considerada al momento de diseñar estrategias y respuestas. Volver sobre este tema no es casual. Es una forma de insistir en la importancia del sistema educativo, educativo, en su cuidado, fortalecimiento y protección. Porque, en definitiva, hablar de convivencia escolar es hablar del tipo de sociedad que queremos construir. Y en ese camino, la educación sigue siendo una herramienta fundamental.. - - - - -