Editorial: UN LLAMADO LA CONCIENCIA Y LA ACCIÓN
Editorial: UN LLAMADO LA CONCIENCIA Y LA ACCIÓN l verano, que solía ser sinónimo de descanso y placer, se ha transformado en un período de desafíos crecientes debido al sostenido aumento de las altas tempeE raturas y las olas de calor extremo, un fenómeno que la academia asocia al cambio climático. Esta nueva realidad climática no solo afecta nuestra calidad de vida, sino que también pone a prueba la capacidad de respuesta de nuestro sistema de salud y de nuestras comunidades. La preocupación principal radica en la salud. Las altas temperaturas pueden provocar descompensaciones graves, siendo especialmente vulnerables los niños, los adultos mayores y las personas con enfermedades crónicas. Los síntomas de alerta, como la actitud letárgica, el compromiso de conciencia o los calambres, exigen una atención inmediata. Por ello, las autoridades y especialistas insisten en la prevención: ·Hidratación constante: No espere a tener sed.
Consumir agua de manera frecuente, idealmente más de dos litros al día, es esencial para evitar la deshidratación. ·Evitar la exposición directa: Es crucial limitar las actividades al aire libre durante las horas de mayor radiación solar, generalmente entre las 11:00 y las 17:00 horas. ·Vestimenta adecuada: Usar ropa liviana, transpirable, de colores claros y complementar con sombreros, gorros y protector solar. Sin embargo, el calor extremo plantea otros desafíos no menores.
La seguridad alimentaria se ve comprometida, ya que las temperaturas entre 5 y 60 -la "zona de peligro"favorecen la rápida proliferación de microorganismos patógenos, aumentando el riesgo de contraer enfermedades de transmisión alimentaria (ETA). Es imperativo asegurar la cadena de frío en alimentos perecibles y extremar la higiene en la manipulación y consumo.. EDITORIAL