Autor: Crónica periodistas@elpinguino.com
Francisco Sánchez Urra: el historiador que convirtió la memoria austral en causa nacional
Profesor, investigador y miembro de la Academia de Historia Naval y Marítima de Chile, Francisco Sánchez Urra ha hecho de Magallanes y la Antártica el núcleo de su obra: desde las cuasi guerras con Argentina hasta los faros del fin del mundo, su trabajo rescata la memoria austral como fundamento de la identidad nacional. El académico que llevó la crisis del Beagle y la memoria austral a foros globales Francisco Sánchez en la IV Conferencia del CHIC 2026.
Francisco Sánchez Urra: el historiador que convirtió la memoria austral en causa nacional a d i d e c Magallánico por adopción, miembro de la Academia de Historia Naval y Marítima de Chile, integrante del Consejo de la Sociedad Civil del INACh e investigador asociado de Cedestra, Francisco Sánchez Urra ha consolidado una trayectoria historiográfica que dialoga con la Antártica, los faros del fin del mundo, la Crisis del Beagle y la ciencia austral. Desde Guatemala hasta Madrid, desde Buenos Aires hasta Puerto Williams, su trabajo proyecta a Magallanes como núcleo -no periferiade la identidad nacional. Reacio a las entrevistas, su huella académica habla por él. El historiador que escribe la memoria austral de Chile Hay disciplinas que se ejercen, y hay disciplinas que se habitan.
Para el historiador Francisco Sánchez Urra, la historia ha sido lo segundo: un modo de vida, una forma de transitar el territorio, un compromiso con la memoria de quienes sirvieron a Chile en sus confines más australes.
Magallánico por adopción desde 2018, año en que se trasladó junto a su familia tras enamorarse de la región durante el trabajo de campo de uno de sus libros, Sánchez se ha consolidado como una de las voces historiográficas más prolíficas y rigurosas dedicadas al estudio de la soberanía austral, la historia naval chilena y la proyección antártica de la nación. Esta crónica no nace de una entrevista. Sánchez Urra es notoriamente reacio a concederlas: prefiere que sean sus libros, sus exposiciones y sus archivos los que hablen por él. El presente texto, por lo tanto, ha seguido sus pasos, esos que han quedado marcados en presentaciones de libros, ponencias internacionales, conferencias científicas, artículos especializados y registros académicos. Donde el historiador calla, la huella académica habla. Una formación amplia y rigurosa Detrás de cada uno de sus libros hay una trayectoria académica densa, construida con disciplina y vocación interdisciplinaria. Sánchez Urra es Licenciado en Educación, Licenciado en Historia y Profesor de Historia y Ciencias Sociales, base formativa que le ha permitido conjugar el rigor del archivo con la sensibilidad pedagógica del aula.
A esa formación inicial sumó dos postgrados estratégicos para su línea de investigación: el Magíster en Historia por la Universidad de Valparaíso -donde profundizó en historiografía naval y military el Magíster en Ciencias Militares por la Academia de Guerra del Ejército de Chile, instancia que lo dotó de las herramientas analíticas propias del pensamiento estratégico y le otorgó una posición singular: la de un historiador civil con plena fluidez en el lenguaje de las instituciones armadas.
Su formación trasciende fronteras: realizó estudios doctorales en historia en la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, país donde además ha participado en dos Coloquios Liberty Fund, prestigiosa instancia académica internacional que reúne a investigadores y pensadores en torno al diálogo socrático sobre textos fundamentales de la libertad, la sociedad y el pensamiento histórico.
A esto se suman sus actuales estudios de Periodismo en la Universidad Gabriela Mistral y diversos cursos de especialización en Chile y el extranjero, formación complementaria que profundiza una vocación divulgativa siempre presente en su obra.
Esa pluralidad formativa -educación, historia, ciencias militares, estudios doctorales, periodismoexplica el sello distintivo de Sánchez: claridad expositiva, sensibilidad por el relato humano, capacidad para entrevistar y rescatar testimonios orales, y un manejo experto de las fuentes castrenses y diplomáticas. Una obra que dialoga con la memoria viva El libro que mejor sintetiza su línea de investigación es “Los soldados del mar en acción: La Infantería de Marina y la defensa de la soberanía austral. Su actuación en las cuasi guerras con Argentina (1958-1965-1978)”, publicado oriAutor: Crónica periodistas@elpinguino.com.
Francisco Sánchez Urra: el historiador que convirtió la memoria austral en causa nacional ginalmente en 2009 por Editorial Maye y que ya alcanza una décima se edición (enero 2020) bajo el sello de Círculo Acton Chile Ediciones.
La obra describe el proceso de transformación de la Infantería de Marina chilena frente a las tres grandes crisis limítrofes del siglo XX: el incidente del Islote Snipe (1958), Laguna del Desierto (1965) y la Crisis del Beagle (1978), recogiendo además el testimonio de figuras claves como el contraalmirante Pablo Wunderlich Piderit. Su impacto trascendió las páginas.
En enero de 2024, la Armada de Chile publicó el documental “1978: la Infantería de Marina y la Defensa de la Soberanía Austral”, que utilizó como guion el libro de Sánchez y superó las 100.000 visualizaciones en YouTube en menos de seis días. Pocas obras historiográficas chilenas pueden exhibir un alcance público semejante.
A esta obra se suma “Historia de faros y algo más” (2022), libro colectivo editado por Sánchez en el marco de la colección “Memoria e Historia” de Círculo Acton Chile, presentado en el Museo Naval y Marítimo de Punta Arenas. Sus 130 páginas recopilan las historias, memorias y experiencias de los fareros del fin del mundo, incluyendo relatos en torno a los faros Islotes Evangelistas, Punta Dungeness, San Isidro y Diego Ramírez. La obra integra fotografías inéditas y códigos QR que conducen a material audiovisual, en una innovadora propuesta de divulgación patrimonial. El prólogo, escrito por el abogado Francisco Orrego Bauzá, propone que los fareros sean declarados Tesoros Humanos Vivos por el Estado de Chile. Su catálogo bibliográfico, sin embargo, va mucho más allá. A las obras citadas se suman “1978. Tempestad en el Beagle: voces de los soldados de la paz”, “1978. Operación Lanceros: voces de los centinelas de Última Esperanza”, “1978. Crisis del Beagle: documentos secretos”, “Primeros en los cielos de la patria: historia de la aviación militar en Chile 1913-1930” y “Estrecho de Magallanes, proyecciones estratégicas”, entre otras. A esto se agregan colaboraciones permanentes en publicaciones especializadas como la Revista de Marina y el Memorial del Ejército de Chile, dos de los principales órganos del pensamiento militar y estratégico nacional. La proyección internacional: del Cono Sur a Europa Si algo distingue al trabajo de Sánchez Urra es su capacidad para mover la historia magallánica desde el archivo regional hacia los foros internacionales. Durante los últimos años, su agenda académica lo ha llevado a tribunas de primera línea en América y Europa.
En las Jornadas de Historia Naval en Madrid 2025, expuso sobre el desembarco de Pisagua de 1879, episodio fundacional de la operación anfibia en la Guerra del Pacífico, llevando a España una lectura chilena renovada sobre uno de los hechos más estudiados -y a la vez menos comprendidosde la historia militar latinoamericana.
Pocos meses después, su participación en el Isaes 2025 -el International Symposium on Antarctic Earth Sciences, uno de los encuentros científicos más prestigiosos del mundo dedicados a la Antárticaconsolidó su perfil como historiador con vocación interdisciplinaria, capaz de dialogar con geólogos, glaciólogos y oceanógrafos desde la perspectiva de las humanidades.
En las Jornadas de Derecho Antártico 2025, Sánchez aportó una contribución especialmente significativa: un análisis histórico del rescate en Isla Decepción de 1969, episodio en que la erupción volcánica obligó a la evacuación de bases científicas y donde la cooperación internacional y la presencia chilena marcaron un hito en la praxis del Tratado Antártico. Su mirada permitió leer ese acontecimiento no solo como una operación de auxilio, sino como una demostración temprana de los principios de solidaridad polar que sostienen al sistema antártico.
A esta agenda se suma su participación en encuentros historiográficos en Buenos Aires y Mendoza, donde ha dialogado con la historiografía argentina sobre temas como los conflictos limítrofes, la historia regional patagónica y los procesos de construcción de soberanía en el Cono Sur.
Estas presencias resultan particularmente valiosas: un historiador chileno que investiga las cuasi guerras australes y que, simultáneamente, es invitado por la academia argentina a debatir esos mismos hechos, encarna un puente intelectual poco común y profundamente fecundo.
Ciencia, historia y mar: su rol en la IV Conferencia CHIC 2026 Esta vocación de tender puentes entre disciplinas se manifestó nuevamente en mayo de 2026, cuando Sánchez participó como expositor en la IV Conferencia I nt e r na cional del Ce nt ro Internacional Cabo de Hornos (CHIC), realizada en Puerto Williams bajo el lema “Centinelas del Cambio Climático”. Allí presentó un ensayo sobre el desarrollo de la ciencia a través del mar, recordando que en las latitudes australes el conocimiento siempre ha llegado -y llegapor “el continuo universal que es el mar”, afirma.
Su exposición hiló cartografía, expediciones científicas históricas, capacidades y oceanografía contemporánea, devolviéndole al encuentro científico su densidad histórica y subrayando que “no hay ciencia austral sin historia austral”. queda para que el lector descubra revisando placas, diplomas y registros oficiales. Pero quizá lo más distintivo de su trabajo sea su compromiso explícito con el Territorio Chileno Antártico. Sánchez no concibe la historia austral como un capítulo periférico de la historia nacional, sino como su núcleo estratégico. Magallanes y la Antártica no son, en su lectura, frontera: son fundamento.
Investigar en terreno, recoger testimonios de quienes sirvieron en los canales australes, recorrer faros, dialogar con científicos del CHIC, exponer en Madrid sobre Pisagua o conversar con la academia argentina en Mendoza son piezas de un mismo proyecto: devolverle a Chile la conciencia de que su identidad se forjó -y se sigue forjandomirando la zona austral. Profesor, licenciado, magíster, doctorando, historiador naval, consejero del INACh, investigador de Cedestra y futuro periodista, Francisco Sánchez Urra ha hecho de la memoria austral una causa. Y, como él mismo lo entiende -y como sus pasos lo demuestran, aun cuando él calle-, esa causa solo tiene sentido si se comparte. Academia, institucionalidad y compromiso territorial C omo m ie mb r o d e la Academia de Historia Naval y Marítima de Chile, Sánchez Urra integra el cuerpo más prestigioso del país en su especialidad.
A esta membresía se suman dos roles institucionales que confirman su consolidación como referente regional y nacional: su incorporación al Consejo de la Sociedad Civil del Instituto Antártico Chileno (INACh), período 2026-2030, instancia clave para el diálogo entre la institucionalidad antártica nacional y la sociedad civil; y su condición de investigador asociado del Centro de Estudios Estratégicos (Cedestra), donde aporta su perspectiva en materias de soberanía, defensa y proyección austral. Su huella también incluye condecoraciones en Chile y el extranjero.
Pero esa, como suele decirse en estos casos, es otra historia: una que Sánchez prefiere no contar y que, fiel a su estilo, DISCULPAS PÚBLICAS “Por medio de la presente declaración, yo, Cristián Javier Cañete Leal, en mi calidad de Presidente Regional de la Asociación Nacional de Funcionarias y Funcionarios de la Subsecretaría de las Culturas y las Artes (ANFUCULTURA), vengo en manifestar lo siguiente: Que con ocasión de las declaraciones que realicé en distintos medios de comunicación regional durante el período en que doña Carolina Angélica Herrera Toro se desempeñó como Secretaria Regional Ministerial de las Culturas, las Artes y el Patrimonio de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, emití expresiones que excedieron los límites del ejercicio crítico lícito en el marco de la actividad gremial, afectando la honra, dignidad y reputación personal y profesional de la señora Herrera Toro.
En ese sentido, reconozco que las investigaciones sumarias administrativas instruidas en contra de doña Carolina Herrera Toro durante dicho período concluyeron en ambos casos con su sobreseimiento, sin que se acreditara conducta irregular alguna de su parte, sin perjuicio de que el resultado de dichos sumarios fue de mi conocimiento con posterioridad a las declaraciones realizadas. Por lo anterior, ofrezco mis disculpas públicas a doña Carolina Angélica Herrera Toro, lamentando el daño que mis expresiones le ocasionaron. ” Cuánto antes debo publicar gracias Cristian J. Cañete Leal Autor: Crónica periodistas@elpinguino.com.