Autor: Señor Director.
Agro chileno: equilibrio estratégico en tiempos de tensión global
Agro chileno: equilibrio estratégico en tiempos de tensión global Cada vez más, la relación entre China y Estados Unidos configura un nuevo escenario internacional. Para el agro chileno, profundamente integrado al comercio global, este contexto no es ajeno. Pero tampoco debe arrastrarnos a decisiones que no nos corresponden. Chile ha construido su desarrollo agrícola sobre la base de la apertura comercial, la certeza jurídica, la diversificación de mercados y la gran capacidad de nuestros agricultores. Nuestra relación con Estados Unidos es histórica y estratégica. Ya en los años 60, el acuerdo de cooperación con California permitió un intercambio técnico y científico que fue clave para modernizar nuestra fruticultura, optimizar el uso del agua y profesionalizar la gestión agrícola. Ese vínculo no solo fortaleció capacidades productivas; consolidó una relación cultural y de confianza que se mantiene vigente hasta hoy. Al mismo tiempo, China se ha transformado en nuestro principal socio comercial y nuestro Tratado de Libre Comercio de mayor crecimiento desde que entró en vigencia en 2006. Millones de cajas de fruta fresca, vinos y productos agroindustriales llegan cada temporada a ese mercado, sosteniendo empleo, inversión y desarrollo regional en Chile. La relación ha sido de mutuo beneficio y ha permitido que nuestro sector crezca, se diversifique y agregue : valor. Frente a este escenario, la estrategia del agro chileno debe ser clara: no nos compete tomar partido por una u otra potencia. Nuestro rol es seguir produciendo con alta calidad, generando confianza en nuestros clientes y honrar y fortalecer los acuerdos comerciales, sanitarios y culturales que tanto han aportado al desarrollo del país. Chile es un socio confiable, serio y respetuoso de las reglas. Esa ha sido nuestra mayor fortaleza. En tiempos de incertidumbre global, debemos reafirmar esa identidad: promover el diálogo, defender el libre comercio y seguir; diversificando mercados para reducir riesgos. El agro chileno no puede depender de una sola: economía, pero tampoco puede prescindir de ninguna. Nuestro camino es el equilibrio, la diplomacia comercial activa y la defensa irrestricta de los intereses productivos de nuestros agricultores. En un mundo polarizado, la prudencia y la visión de largo plazo no son debilidad: son la base de un desarrollo sostenible y responsable para el campo chileno. Antonio Walker Prieto, Presidente: de la Sociedad Nacional de Agricultura SNA: Autor: Señor Director..