Autor: JOAQUÍN RIVEROS
"Un perfume con el que la gente está vuelta loca es Melvin, con notas de melon tuna y vino blanco"
"Un perfume con el que la gente está vuelta loca es Melvin, con notas de melon tuna y vino blanco" Edgar Pastor, ingeniero químico, funA dador de Pastor Fragances (IG: pastorfragances_oficial), la pasión por los perfumes, por los aromas, le viene de muy niño. "De chico yo olía todo, las flores, los árboles, la comida. Mi mamá me decía, no la huelas, es de mala educación. La verdad nunca supe si era mala educación, pero crecí con ese don", cuenta.
Ese gusto de niño se consolidó cuando, al salir del colegio, Pastor entró a trabajar a Cramer, empresa chilena desarrolladora de fragancias para diversos productos, la más importante de Latinoamérica, con más de 90 años en el mercado. Allí el ingeniero químico pudo desarrollar su gusto y habilidad con los aromas y hoy, a los 33 años, es un referente en el emergente mercado de los perfumistas chilenos. Se trata de un nicho en un mercado general en expansión, que en 2025 vendió en Chile US$130,68 millones, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 7,3%, según EMR.
La marca de Pastor tiene diferentes líneas: Pastor Privé Parfums, de la categoría niche, perfumes de autor que se alejan de los aromas más convencionales del retail, con una mirada personal; otra denominada inspiraciones, que replican con variaciones perfumes masivos y una tercera, Xcentia by Pastor, de perfumes masculinos y femeninos. En total la marca tiene más de 50 etiquetas, con precios que van entre $19.900 y $89.900. El comienzo La carrera de perfumista de Pastor comenzó en los laboratorios de la empresa Cramer. "Nosotros elaborábamos los aromas de todos los productos que tienen fragancias, detergentes, cremas, perfumes, jabones, etc. Ahí había un laboratorio de aromas súper grande, con mucha tecnología, donde hacíamos las fragancias a partir de insumos naturales y químicos. Partí como asistente de laboratorio, seguí como asistente perfumista, luego como encargado de producto y desarrollo y, finalmente, me pasé al área comercial. Hice una muy buena carrera en un corto tiempo; yo de vendedor ganaba igual que un gerente de área", relata.
Luego de aprender, se planteó el desafío de crear un perfume. "Trabajaba codo a codo con los perfumistas de la empresa y tenía acceso a un abanico de 3.000, 3.500 componentes aromáticos distintos, entonces, además de las fórmulas que trabajaba con ellos, también diseñaba en muy poquitas cantidades algunos acordes propios. El primer perfume que hice fue uno que tenía mucho lirio de los valles, muy floral, acuático, con un toque cítrico y otro almizclado, pero nunca lo saqué a la venta", recuerda.
En una primera fase productiva, Pastor, que tiene un master en fragancias en Barcelona, se dedicó a las inspiraciones de perfumes estándar, con ciertas variaciones. "Pero yo tenía el bichito, sabía que tenía que ir más allá, que mi talento no era solamente hacer inspiraciones, sino que era crear cosas que tuvieran un alma propia", cuenta". Con ese espíritu, creó su primera etiqueta. "El primero real 100% que se vendió fue uno que hice inspirado en mi esposa, un regalo personalizado que se llama Liberté Totale. Está basado en un tatuaje que ella tiene en el brazo, que habla de sacarse el peso que uno lleva adentro y liberarse, derribar los muros que lo limitan.
Lo lanzamos a la venta y fue un éxito total, la gente nos dijo que le había encantado el concepto", señala. "Así, paralelamente, comencé a crear mis perfumes y me fue muy bien, armé mi emprendimiento, pero llegó un momento en que tuve que optar por mi trabajo o por mi pasión y no tuve dudas", agrega.
Hoy Pastor tiene un pequeño taller en El paradigma de un buen perfume: estela y fijación Según explica Pastor, definir qué es un buen perfume es subjetivo, pero hay factores base. "Debe generar sillage, estela o rastro aromático; tener una buena fijación y ser de gusto amplio, sin muchas cosas raras; que no sea tan artístico. Por eso, gracias a Dios, no ha ido bien, porque tratamos de mezclar el arte con lo comercial. Pero principalmente un buen perfume debe tener un olor agradable, no raro, que no le molesta a nadie, ni al que lo usa ni a quien está en su entorno", indica.
Los perfumes de Pastor se venden en Santiago en la Perfumería Italia, en el barrio homónimo y en Cruz & Valencia, ubicada en el Barrio Lastarria. "En el sur estamos en Perfumería Los Ángeles; Perfumeland en Concepción y Deluxe Perfumes en Viña del Mar, además de nuestro ecommerce", cuenta el perfumista.
LUN MARIOLA GUERRERO su casa donde crea las fórmulas. "Cuando la tengo diseñada, la paso a una fábrica de fragancias que las maquila en cantidades más industriales, luego van al Instituto de Salud Pública (ISP) y cuando tenemos todo listo, hay una empresa que nos ayuda con el ecommerce, pero también vendemos en tiendas", cuenta.
Diseños propios El concepto de autor el ingeniero lo baja en varios perfumes muy particulares. "Tenemos la categoría niche con fragancias 100% creativas, muy libres, sin seguir las reglas del mercado, con insumos de alta gama. Tenemos un perfume que se llama "6.435", inspirado en los más de 6.400 kilómetros que tenemos de costa en Chile. Entonces es una fragancia que tiene un concepto súper interesante.
Es muy marino y frío, por la corriente de Humboldt que nos recorre, con olor a desierto árido por la costa del norte y toquecitos de la zona austral, con aroma a bosques australes y un acorde especial que huele a Cochayuyo, sumado a un toque cítrico.
Entonces son diseños que se alejan mucho de los perfumes estándar que se venden en un mall", cuenta. "Un perfume con el que la gente está vuelta loca es Melvin, con notas de melón tuna y vino blanco. Es una interpretación muy artística y la gente, cuando se lo aplica, siente esta sensación fresca de melón con vino, pero que va evolucionando como un perfume fino", sentencia Pastor. Autor: JOAQUÍN RIVEROS. Tiene más de 50 etiquetas, con una línea niche inspirada en Chile. Edgar Pastor, creador de la marca chilena Pastor Fragances, cuenta cómo las diseña El primer perfume comercial inédito de Edgar Pastor estuvo inspirado en su esposa.