Autor: FRANCISCO LUCERO
Haciendo ruidos en el agua, lugareños logran salvar a una ballena varada en Canal Beagle
Haciendo ruidos en el agua, lugareños logran salvar a una ballena varada en Canal Beagle I Seno Lauta, a un costado de Puerto Williams, fue el escena-rio de una llamativa maniobra de salvataje: una comunidad ayudó a una ballena sei a volver a su hábitat. Gabriel Leiva, fotógrafo especializado en ballenas y habitante del lugar, fue uno de los protagonistas de esta historia. Leiva relató que todo comenzó con tres orcas persiguiendo al cetáceo. En su escape, el animal ingresó desde el Canal Beagle al Seno Lauta, un lugar estrecho y con baja profundidad. Ahí, y tras el fin del asedio de las orcas, la ballena varó.
La dinámica de estas especies, explicaron desde Sernapesca, es "un comportamiento habitual por parte de las orcas que habitan en el sector". Debido a la baja profundidad del agua, la ballena varó, pero mantuvo gran parte de su cuerpo debajo del agua, lo que le permitió mantenerse en movimiento. Al ver esta situación, la comunidad contactó a la Armada de Chile y a Sernapesca para vigilar el caso.
Ricardo Sáez, jefe de la Unidad de Conservación y Biodiversidad de Sernapesca, sostuvo que "se verificó que la ballena estaba en buena condición de salud, estaba respirando con normalidad y manteniéndose activo, con algunas heridas propias de la maniobra de caza que efectuaron las orcas". El rescate Lo primero fue resolver cómo devolver a la ballena a su hábitat en el Canal Beagle. Una opción era amarrar a la ballena para devolverla al océano. Sin embargo, Frederick Toro, médico veterinario especializado en GABRIEL LEIVA cetáceos de la ONG Panthalassa, aseguró que "en Chile no tenemos el equipamiento necesario para un rescate de un animal de esas proporciones. Lo que hay es un equipo de carga con camiones, pero eso tiene el riesgo de lesionar más al animal". Las autoridades determinaron que debían realizar otra maniobra. La solución fue comenzar a aplaudir, hacer ruido en la superficie agua y golpear el mar con palos para generar ondas de ultrasonido. Juan Carlos Viveros, director de Defendamos Patagonia, explicó que esta acción buscaba hacer que la ballena reaccionara y activara el principio de supervivencia.
Toro destacó que la técnica tuvo resultados, ya que la "acústica es muy importante para las ballenas, ellas se orientan por eso". Gabriel Leiva relató que la maniobra, en la que participaron 17 personas, tanto funcionarios como vecinos, duró más de dos horas. El trabajo no fue fácil, ya que debieron generar estas ondas constantemente, a ambos lados del seno, guiando al cetáceo por casi un kilómetro de vuelta a su hábitat.
El fotógrafo especializado en ballenas contó que tras finalizar la maniobra hubo lágrimas y aplausos entre quienes participaron. "La gente estaba tratando de explicar el sentimiento que tenían de haber ayudado a un animal tan grande. Fue algo muy emotivo. Para mí es un hecho que nunca se me va a olvidar en la vida", dijo.
Ricardo Sáez, del Sernapesca, confirmó que "tenemos entendido que se pudo reencontrar con parte de su manada porque posteriormente fue vista con dos ejemplares más de su misma especie". Autorización La maniobra de rescate en Puerto Williams fue liderada y autorizada por Domingo Castillo, funcionario de Sernapesca, presente en el lugar.
En ese sentido, el llamado de la institución fue a no realizar rescates de fauna marina por cuenta propia. "Las personas deben mantener una distancia prudente del animal, no molestarlo, no tocarlo ni alimentarlo", dijo Sáez. Frederick Toro afirmó que estos son animales salvajes que pueden dañar a las personas o pueden tener enfermedades que se transmitan a los humanos.
Pero no solo eso, el veterinario aseguró que muchas veces la buena intención de ayudar a un animal puede ser más dañina para las criaturas. "En el caso de presenciar el varamiento de una especie de fauna marina protegida, corresponde avisar a la línea 800 320 032 de Sernapesca o a la oficina de la Armada más cercana, para que se active el procedimiento de rescate correspondiente", añadieron desde Sernapesca. Autor: FRANCISCO LUCERO. La maniobra duró dos horas y terminó con los voluntarios abrazados de emoción. El animal buscó refugio para evitar el ataque de una manada de orcas Las personas tardaron dos horas en guiar a la ballena sei desde su trampa hasta aguas abiertas.