"Fue un privilegio crecer en la oficina Pedro de Valdivia y volvería a vivir allí sin dudarlo. La pampa tiene alma"
"Fue un privilegio crecer en la oficina Pedro de Valdivia y volvería a vivir allí sin dudarlo. La pampa tiene alma" a exeducadora y aseLsora previsional recuerda con emoción su infancia en la oficina salitrera Pedro de Valdivia, marcada por el deporte, la vida comunitaria y el esfuerzo de las familias pampinas. A sus 69 años, asegura que volvería a vivir en la pampa "sin pensarlo dos veces", ya que ahí experimentó los mejores años de su infancia, además de tener recuerdos imborrables del campamento salitrero. Es que Aída Cristina Pinto Galdames vivió gran parte de su infancia y juventud en 'Pedro', donde sus padres llegaron en 1955. Aunque desde pequeña debió viajar a Antofagasta para estudiar, nunca se desligó de la vida pampina y mantuvo un fuerte vínculo con la comunidad hasta el cierre de la oficina salitrera. Un poco de historia: La construcción de la oficina Pedro de Valdivia, la última oficina salitrera en levantarse, comenzó el 5 de enero de 1930.
Su primera elaboración de salitre se produce en 6 de junio de 1931, quedando dicho día (como el 'Día de Pedro de Valdivia'), declarado por resolución comunal, que se celebra cada año el día domingo más cercano a la fecha. En la construcción de esta magna obra, que tuvo una duración de 16 años, trabajaron 6.374 obreros y 454 empleados. Luego del cierre definitivo del campamento en 1996, los pampinos tuvieron que ser trasladados a localidades cercanas. No obstante, el primer sábado del mes de junio vuelven a Pedro de Valdivia para celebrar su reencuentro y organizar presentaciones artísticas de los pedrinos de todo Chile todo el día. Por ello, Aída Pinto no oculta sus raíces pampinas. Al contrario, cada vez que puede sacar a relucir su paso por unas de las salitreras más importantes que opero en la Región de Antofagasta.
Esta experiencia queda demostrada en las respuestas que entregó a la sección 'Pampinos', donde destaca sobre todo aquellos valores que tenía la gente de la oficina pedrina. ¿Qué significó para usted crecer en la oficina Pedro de Valdivia? -Fue mi hogar y el lugar donde aprendí los valores más importantes de la vida. Viví primero en calle Independencia y luego en las Casas Nuevas y el Chalet 33. Tengo recuerdos muy felices de mi infancia y de la unión que existía entre las familias. ¿Algunas experiencias que marcaron su paso por la pampa? -La educación y el deporte. Estudié en la Escuela Nº2 de Niñas y en la Escuela Particular Nº10. Recuerdo a profesores muy comprometidos. También entrenábamos básquetbol desde temprano y competíamos con María Elena.
Después hacíamos tareas y jugábamos con los vecinos o íbamos al cine y a los shows musicales. ¿Cuáles recuerdos siguen latentes de esos años en la pampa? -Los campeonatos deportivos, los desfiles del 21 de mayo y 18 de septiembre, el teatro lleno viendo películas de Raphael o Sandro, la radio local y las tardes en la plaza.
Era una vida muy comunitaria y sana, donde todos compartían para salir adelante y vivir lo mejor posible en plena pampa. ¿Qué lugares recuerda especialmente? -La plaza, la piscina, el hospital y las concesiones como 'La Chilenita'. También recuerdo los buses que conectaban Pedro de Valdivia con otras oficinas salitreras. Todo era parte de nuestra vida cotidiana. ¿Cree que la pampa forjó su carácter? -Sí, porque nos enseñaban responsabilidad, disciplina y compromiso. También fue importante la formación espiritual que entregaba la Iglesia Santísima Trinidad junto a los Misioneros Oblatos de María. ¿Qué pampinos fueron ejemplo para usted? -Los trabajadores. Personas que soportaban el frío y el calor del desierto trabajando en turnos muy duros para sacar adelante a sus familias. Ellos dejaron una historia en el desierto que es admirada hasta ahora. ¿Otras enseñanzas de su vida en el desierto? -La cultura del esfuerzo y el amor por esta tierra. La pampa tiene alma. Fue un privilegio crecer allí y volvería a vivir en Pedro de Valdivia sin dudarlo.. Aída Pinto Galdames: EL CHALET 33 DONDE VIVIÓ LA PAMPINA AÍDA PINTO GALDAMES EN LA OFICINA PEDRO DE VALDIVIA.