Resiliencia digital: ¿ estamos preparados para proteger la operación y los datos?
Resiliencia digital: ¿ estamos preparados para proteger la operación y los datos? La transformación digital avanzó a gran velocidad y, con ella, aumentó la superficie de exposición. Este escenario exige un cambio de enfoque: pasar de una lógica reactiva a una estrategia de resiliencia digital. Hablamos de la capacidad de anticipar incidentes, resistirlos cuando ocurren, recuperarse rápidamente y aprender para fortalecer los sistemas. Esa resiliencia ya no es un ideal teórico, sino una capacidad concreta que puede diseñarse, medirse y gestionarse. En Chile, este desafio adquiere una dimensión adicional.
La entrada en vigor del Marco de Ciberseguridad y el avance de la nueva Ley de Protección de Datos Personales establecen obligaciones claras para las organizaciones, entre ellas la notificación de incidentes relevantes a la Agencia Nacional de Ciberseguridad (ANCI). Este componente de obligatoriedad no solo eleva el estándar, sino que también fortalece el Sistema Nacional de Ciberseguridad, promoviendo mayor transparencia, coordinación y aprendizaje colectivo frente a amenazas cada vez más sofisticadas. Desde el punto de vista tecnológico, hoy existen arquitecturas maduras y probadas que permiten enfrentar eventos críticos sin afectar el negocio. Modelos de escalabilidad elástica, servicios distribuidos en la nube, segmentación inteligente de cargas, redundancia geográfica y mecanismos automáticos de mitigación ante ataques -como los DDOSforman parte del estándar disponible. Estas soluciones hacen posible absorber picos de demanda, contener incidentes y sostener la operación activa incluso en esAROMO DORMIDO Estaré tendido boca arriba, mirando tu follaje y tu crecer, bajo tu sombra fresca, pero peligrosa. Vi tus brotes renacer, ya que cualquier viento quebraja y arranca tus ramas, no importando el grosor de tu tronco. Tus ramas se extienden largas, gruesas, que le hacen cosquillas a las aves al pasar. De flores amarillo rey, orgullo de la estación, pues eres el más notorio del florecido estacional. Tu aroma especial hace a las abejas volar y zumbar. Bailan ritmicamente alrededor de tu color, para pronto robar tu néctar y a linda miel dorar. Sombra acogedora al dormir, silbido aromático al morir. Con tu cuerpo grueso y parejo, a una hornilla has de llegar, para terminar en un brasero de hogar. Convertido en carbón al pasar, tus cenizas pulchen se convertirán. Pasaste a lo divino, sin son ni gloria, ya que tú, aromo dormido, en el silencio quedarás. Jorge Andrade Méndez (Cañela) cenarios de alta presión. No obstante, la tecnología por sí sola no es suficiente. La resiliencia digital también se construye a través de la preparación y la capacitación. Pruebas periódicas, test de estrés y simulaciones de escenarios críticos ayudan a anticipar el comportamiento real de la infraestructura y de los equipos humanos. En un contexto regulatorio más exigente, esta preparación resulta clave para responder de forma oportuna, cumplir con las obligaciones de reporte y minimizar impactos operacionales, comerciales y reputacionales. Otro elemento prioritario es el monitoreo continuo. Contar con centros especializados de operación de seguridad, vigilancia 24/7, herramientas avanzadas de detección y planes claros de recuperación facilita la identificación temprana de anomalías y la acción antes de que un incidente escale. Esta combinación de prevención, detección y respuesta convierte a la ciberseguridad en un habilitador del negocio y de la confianza pública. La experiencia demuestra que las organizaciones que no planifican terminan asumiendo costos mucho mayores: interrupciones de servicio, procesos de recuperación complejos y pérdida de credibilidad. En cambio, aquellas que integran la resiliencia digital como parte de su estrategia -y alineadas con el marco normativo chilenoalcanzan mayor estabilidad, continuidad y confianza frente a clientes, usuarios y ciudadanos. La ciberseguridad no debe entenderse desde el miedo, sino desde la preparación. Hoy estamos en condiciones de proteger la operación y los datos de forma efectiva.
La diferencia no está en evitar todos los incidentes, sino en cuán preparados estamos para responder, informar y recuperarnos con rapidez, contribuyendo así a un ecosistema digital más resiliente para el país.. Durante los últimos años, la conversación sobre ciberseguridad ha estado marcada por la preocupación y la urgencia. Ataques, filtraciones y caídas de sistemas ocupan titulares y generan una sensación permanente de vulnerabilidad. Sin embargo, es importante hacer una distinción clave: que existan amenazas no significa que estemos indefensos. Hoy, las organizaciones cuentan con la tecnología, el conocimiento y las metodologías necesarias para proteger su operación, resguardar los datos y asegurar la continuidad de sus servicios. Pablo Álvarez, gerente de Negocios y Ciberseguridad de Entelgy Chile