FRANCISCO MATURANA, EX PORTAL INMOBILIARIO, CUENTA DEL MUSEO QUE ABRIÓ CON SU COLECCIÓN DE 150 MOTOS
FRANCISCO MATURANA, EX PORTAL INMOBILIARIO, CUENTA DEL MUSEO QUE ABRIÓ CON SU COLECCIÓN DE 150 MOTOS sa pasión estuvo desde siempre. Dice que cuando era niño e iba con su familia de vacaciones a Santo Domingo, observaba con admiración las motos de tres rueE das que entonces se permitian correr sobre las dunas. Pidió varias veces a sus padres que le regalaran una, pero no tuvo éxito.
A lo más, a los 15 años le obsequiaron para Navidad un motor mosquito para instalarlo en su bicicleta. "Ya no hubo vuelta atrás", dice el ingeniero civil industrial Francisco Maturana, aún entusiasmado pese a que han pasado más de cuatro décadas desde entonces.
Antes de salir del colegio, agrega, logró que le regalaran su primera moto, como las que había visto en la playa: "Era para todos los hermanos en realidad, pero yo era el que más la usaba, la arreglaba también". Maturana, en todo caso, no es alguien conocido públicamente -al menos hasta ahorapor su amor a las motos. Eso, lo de ser un nombre público, se dio más bien porque él junto a su hermano Cristian y a Orlando Paratori -ambos arquitectosfundaron Portal Inmobiliario a fines de los '90. Fueron pioneros en una época donde lo tecnológico y las puntocom recién despegaban: armaron un sitio web donde se encontraban quienes ofrecían propiedades -nuevas y usadasy quienes tenian necesidad de arrendarlas o comprarlas. Les fue bien, con convenios con conocidas inmobiliarias y constructoras, con cientos de miles de usuarios y cotizaciones en linea, con facturaciones anuales millonarias. En 2014 vendieron la empresa a Mercado Libre en US$ 40 millones. Incluso en esos años intensos arriba de la ola, Francisco Maturana era bajo perfil; y lo sigue siendo. Pero ahora le tocó sacar la voz. Como ocurre siempre cuando el impulso es una pasión.
En su caso, la que tiene desde niño: la semana pasada, el abrió finalmente el Museo de las Motos (MUMO), ubicado en Puerto Octay, en un impresionante edificio de madera con vista al lago Llanquihue y al volcán Osorno.
Alli expone 100 de las cerca de 150 motos que componen su colección privada que comenzó a armar en 1998. "La moto con que parti mi colección la compré en De Remate, que después fue adquirido por Mercado Libre, imira la coincidencia! comenta -. Es una moto alemana antigua, una DKW modelo RT125 de 1951". Y se entusiasma: "Fue una moto importante para la historia del motociclismo. Cuando Alemania pierde la guerra, como compensación debe entregar -entre otras cosaslos planos de esta moto. Entonces todos los paises ganadores dispusieron de esos planos. La moto fue muy copiada, la Harley Davidson hizo una similar, los ingleses tambien, incluso la primera Yamaha es una copia exacta.
Cuando la compré, yo aún vivia con mis papás; y cuando la bajé de la camioneta mi mamá me dijo que era igual a la que usaba mi abuelo". Esa moto es la que, en la entrada, da la bienvenida al recién inaugurado MUMO. La idea Desde que sus padres le regalaron la primera moto para usar en la playa, Francisco Maturana no se detuvo. El paso siguiente fue el enduro. "Empecé a hacer mucho enduro. Corri algunas carreras, un par de rally. Y de repente apareció el tema de las motos de viajes y comencé a dedicarle mucho tiempo.
Fueron varios años andando muchos kilómetros, viajes largos". Recuerda que uno de los periplos más extensos lo hizo en 2010 -en una vida paralela a la que llevaba como empresario en Portal Inmobiliarioy fue entre Alaska y Ushuaia, en Tierra del Fuego. Cinco meses en ruta. "Después en otro viaje crucé todo Estados Unidos y Canadá. Estuve en Europa en distintas ocasiones. También en Argentina, Perú, Bolivia". Para entonces su colección ya sumaba varias motos. Mientras vivia con su padres, las acomodaba en el garage del departamento.
Luego, instalado solo en una casa en Vitacura, armó un taller en el patio para guardarlas, y de a poco las motos se fueron tomando también el comedor, el living, "como un pequeño museo". Cuando el espacio se hizo insuficiente, tuvo que arrendar bodegas. Al mismo tiempo, empezó a meter la información de cada moto en una base de datos -fotografias incluidasque sigue actualizando hasta hoy. Maturana dice que la idea de exponer sus motos en un museo propio estuvo desde el inicio.
Reconoce que ya lo penso en 1998, cuando se fue a recorrer Estados Unidos con unos amigos e hicieron una parada en Chicago. "Llegando al hotel vimos un letrero de una exposición que se llamaba El arte de la motocicleta, en el Field Museum of Natural History. Las motos estaban expuestas como obras de arte; eso me marcó. Algo parecido quisimos hacer aqui en el MUMO, exhibirlas de esa forma, en espacios bien iluminados, sobre una tarima", explica. Dicha exposición tenía un libro, que poco después le regalaron sus padres. "Es hasta hoy mi libro de consulta. Y era una exposición con 100 motos, igual que aqui". Su otra inspiración, agrega, es el Barber Museum en Birmingham, Alabama, Estados Unidos. Pero para echar a andar su propio museo, aún debian pasar algunas cosas. Por ejemplo, vender junto a sus socios Portal Inmobiliario y darse un 2015 más relajado, que fuera un corte con la vida anterior. Así que partió a estudiar inglés a Chicago.
Allá conoció a la chilena Loreto Del Rio, con quien se casó dos años después y le dio un giro a su vida. "Ya en la primera salida le dije a ella: 'Me quiero ir a vivir al sur de Chile y hacer alla un museo de motos".. Junto a su hermano y a un tercer socio crearon Portal Inmobiliario a fines de los '90. Lo vendieron en 2014 a Mercado Libre, por US$ 40 millones. Paralelo a eso, Francisco Maturana coleccionaba motos, su gran pasión. Hoy tiene 150.
Y la semana pasada, en Puerto Octay, en el mismo campo donde vive junto a su mujer y sus tres hijos, abrió el Museo de las Motos (MUMO). Son 1.200 m2 divididos en tres pabellones de madera diseñados por DRAA Arquitectos. El próximo desafío, dice Maturana, es convertir esta apuesta en un negocio. FRANCISCO MATURANA, EX PORTAL INMOBILIARIO, CUENTA DEL MUSEO QUE ABRIÓ CON SU COLECCIÓN DE 150 MOTOS La colección Francisco Maturana y Loreto Del Rio se fueron a Puerto Octay en 2018. A él lo entusiasmaba ese lugar donde su familia ya había adquirido unas propiedades años antes. Pero él se decantó por un antiguo campo alemán, de 10 hectáreas, que estaba abandonado. Lo compró hasta con la antigua casa de los dueños -que tiene 140 años, la cual refaccionó en seis meses y en la cual vive hoy con su esposa y sus tres hijos. Casi al borde del Llanquihue. También empezó a pensar seriamente en el museo que llevaba soñando dos décadas. Primero se habilitaron dos galpones donde almacenar las motos. Y luego vino el diseño del museo, que se lo encargó a la oficina de arquitectura DRAA, comandada por Nicolás Del Rio. La propuesta fueron tres pabellones de madera concatenados y traslapados entre si, que van bajando por la ladera natural del terreno. Tienen aperturas precisas por donde entra perfecto la luz natural. Y suman una superficie total de 1.200 metros cuadrados. La construcción terminó en agosto de 2024. Desde entonces se trabajó en el montaje de las motos para la exposición, en afinar detalles interiores, en sacar los permisos municipales y se dio inicio a una marcha blanca de un par de meses. Francisco Maturana prefiere no hablar de la inversión involucrada. Cercanos a la iniciativa comentan que sólo en lo inmobiliario -el terreno, las distintas construcciones, etc. la cifra rondaria los US$ 2 millones.
La colección de Maturana incluye modelos de 54 marcas y de 12 paises, y tiene la particularidad de que prácticamente las 150 motos -excepto dosfueron adquiridas en Chile. "Sus dueños anteriores pueden haberlas importado, pero yo las encontré aqui. He tenido la suerte de que las motos que hemos comprado son muy buenas; la colección tiene una calidad muy buena", cuenta.
Sé que esto es como preguntarte a cuál de tus hijos quieres más. .. ¿ pero cuáles son las tres motos mas importantes para ti de la colección? Qué dificil. pero diria que las que tienen un valor más personal. Una BMW R50, del año 60, que es de las primeras motos que compré. Se la compré a un muy amigo mio que la había restaurado. Con ella descubri que las motos no sólo son para restaurarlas, sino para usarlas. Recorri harto con ella. Otra moto es la que contaba antes que era igual a la que usaba mi abuelo. La tercera podría ser una que me llegó una semana antes de inaugurar el museo: una Maicoletta, como la que usaba mi padre para ir a la universidad.
Siempre se la quise regalar a él, pero no la pude comprar antes de que él muriera.. No sé si esta era la de él, no he tenido tiempo para limpiarla; pero me encantaría encontrar un rastro de mi papá ahí. Las motos, repite Maturana, son más que objetos: son depositarias de historias; tanto del mundo, como personales. "Pasa todo el tiempo aquí en el museo. Un día llegó un señor, miró una motoneta y me dijo: 'Esta fue nuestra'. Y me mostró fotos. Eso es muy interesante. Con las motos siempre hay una carga emocional: cuando las vendes, las compras, las miras. Por eso hay que respetarlas tal cual uno las encuentra; pueden estar rayadas, golpeadas, sucias, pero si están conservadas y pueden andar bien, funcionan.
Si las pinto, las dejo brillantes, como a muchos les gusta para exhibirlas, les borro su historia". Modestia aparte, ¿cuál moto de tu colección es motivo de envidia para otros coleccionistas? Hay que separar por tipo de coleccionista. Tengo motos que envidiarian todos esos grupos.
Para los que coleccionan motos de carrera, he tenido la suerte de conseguir dos motos inglesas del año 53 que hasta hoy se usan para correr y son bien miticas: una Norton Manx y una AJS7, ambas originales y que después de darse una vuelta terminaron en Chile. Para los amantes de motos americanas, tengo una Henderson de cuatro cilindros del año 26, maravillosa, dificil de encontrar. Y asi varias otras.
La nueva vida Francisco Maturana dice que, hacia adelante, su idea es que este proyecto sea un museo parque, que ocupe todo el terreno, incluida la casa -que la familia planea dejar en un año y medio másy los galpones.
Y que aproveche también el entorno natural Mientras, sigue buscando motos de colección. "La pasión no se agota, lo que si pueden agotarse son los recursos", comenta. "Para un coleccionista es súper dificil parar, siempre querrá seguir. Si ocurre que con el tiempo empiezas a buscar cosas más seleccionadas.
Yo hoy actúo más bien como curador de museo". Respecto de cuánto puede costar una moto, dice que el rango es amplio. "Pueden FOTO: CAROLINA HINTZE haber motos desde $ 700.000, pero no sé si son para ponerlas en un museo.. Yo tengo motos de ese rango para mostrar algo especial de una época, por ejemplo. Después hay motos de un rango entre los US$ 15.000 y los US$ 30.000. Son buenas motos. De ahi ya pasamos a sobre los US$ 50.000 y US$ 100.000. Acá hay de ese rango también.
Luego, hay motos sumamente caras, muy dificiles de encontrar, sobre los US$ 300.000 ; y ya muy especiales que han llegado al millón de dólares". Vives en Puerto Octay, dedicado a un museo de motos, cerca de un lago y un volcán. ¿ No hay nostalgia de la vida cuando estabas en Portal Inmobiliario? Cuando vendimos Portal Inmobiliario, yo no tenia intenciones de seguir en el mundo tecnológico. Tenia ganas, siempre las tuve, de hacer algo más parecido a lo que estoy ahora. El negocio tecnológico es súper demandante, y nosotros para poder ser los líderes y estar en la cresta de la ola debiamos estar invirtiendo y pensando todo el día en eso. Lo hice mucho tiempo, con esa presión. Pero luego yo quería hacer cosas a mi ritmo. Me ofrecieron algunas cosas, me pedian consultorias, pequeños directorios. ¿ Etapa superada, entonces? No, no es una etapa superada. Sólo es algo que no estoy haciendo hoy. Tal como FOTO: MARCOS ZEGERS ? lo hice en su momento en el Portal Inmobiliario, ahora estoy todos los dias metiéndole cabeza al museo.
Es un convencido de que eso -estar totalmente dedicado a MUMO, sin otro proyecto que lo distraigaes lo correcto: "Para hacer un producto de calidad, exitoso, hay que estar 100% del tiempo dedicado a eso, no hay otra manera de lograrlo". Su meta es que su museo de motos se convierta en un negocio rentable. "A mi me encanta la estrategia. En Portal Inmobiliario estaba en el equipo de desarrollo y me dedicaba más a la estrategia, como enfrentar a la competencia, hacer exitoso tu producto. Ahora es lo mismo, ahi está el desafio. Es un museo, claro, pero no por eso debe subsistir porque alguien le ponga plata y lo financie. Esto también es un negocio". Con nuevo negocio y nueva vida a cuestas, Francisco Maturana dice que se siente FOTO: MARCOS ZEGERS cómodo instalado en un campo en el sur. Su mujer -ingeniera comercial, pero que le gusta la escritura y publicó un libro ilustrado sobre Puerto Octayle colabora con el museo. Con sus niños disfrutan la naturaleza.
Conocidos suyos dicen, medio en broma, medio en serio, que él y su familia son como los Ingalls de la exitosa serie de los '70 y '80 La pequeña casa en la pradera, donde ese clan organizaba sus dias desde su hogar en la Kansas rural de fines del siglo XIX. Al escuchar la comparación, Maturana se rie. + FOTO: MARCOS ZEGERS.