COLUMNAS DE OPINIÓN: Los empresarios están en problemas
COLUMNAS DE OPINIÓN: Los empresarios están en problemas L os empresarios están en problemas. No sólo por una economía lenta e inversión retraída.
El problema es más profundo: un clima político polarizado con alternativas presidenciales que emergen desde los extremos, un centro político carente de credibilidad y respuestas, y una conflictividad social que se alimenta de un activismo ideológico que no busca acuerdos, sino trincheras y hacer de la paralización un negocio millonario (en la última década, a pesar de que se han duplicado presupuestos corporativos en áreas de comunicaciones, asuntos públicos o sostenibilidad, la cantidad de conflictos asociados a proyectos que se busca validar se ha triplicado). Este fenómeno de fragilidad permanente no es exclusivo de Chile. Pero a diferencia de otros países, nuestro empresariado se ha acomodado exclusivamente en reclamar por el crecimiento y la permisología desde foros empresariales, pero ha evitado el terreno más complejo de la política activa. Hoy esa omisión les pasa la cuenta. Sin realismo político, todo plan de negocios se vuelve frágil. Y la política hoy es una esfera autoreferente, tomada por recetas simplistas, populistas, que estimulan la ansiedad, desazón e ira ciudadana. El desafío no es sólo defenderse o esconderse. Tampoco basta con comunicados corporativos, análisis entre pares, ni una mayor inversión en certificaciones y rankings que, en lo medular, retroalimentan egos, conversaciones y posteos endogámicos. Lo que falta es un contructivismo corporativo que articule voces, actores y proyectos más allá de la burbuja empresarial. Salir de la torre de cristal y entrar al territorio. Eso significa trabajar con comunidades, academia, gobiernos locales y organizaciones sociales en lenguaje presencial y digital, para dinamizar economías y culturas desde abajo más allá del área de influencia operacional. No se trata de reemplazar al Estado ni de disputar banderas ideológicas, sino de ofrecer futuro y desarrollo donde hoy se visibilizan frustración y un activismo radical oportunista. El cambio de eje es urgente. Menos discurso reactivo, más construcción de mayoría. Esa mayoría silenciosa que no grita en redes sociales, pero que quiere empleo, seguridad y crecimiento. Una ciudadanía que está cansada de diagnósticos catastróficos y que anhela un ánimo país distinto. Los empresarios están en problemas, sí. Pero tienen una salida: hacerse cargo de la política con realismo, construir confianza desde los territorios, y participar. Ya no sólo en la plantación de arbolitos sino, fundamentalmente, en la construcción de un nuevo tejido social, que movilice a esa mayoría que aún cree que el desarrollo compartido es posible. De lo contrario, el vacío lo ocuparán otros, con consignas fáciles, proyectos inviables y la instalación de una permacrisis política y social. Los empresarios están en problemas Juan Cristóbal Portales Sway Consultores "No se trata de reemplazar al Estado ni de disputar banderas ideológicas, sino de ofrecer futuro y desarrollo"..