Autor: mons. Jorge Concha Cayuqueo, obispo Diócesis San José de Temuco
Columnas de Opinión: Elijamos la paz para sembrar esperanza
Columnas de Opinión: Elijamos la paz para sembrar esperanza ajo el lema "Elijamos la paz para sembrar esperanza", los obispos de Chile queremos iluminar los diversos desafios urgentes de nuestra sociedad, con la fe en Cristo Resucitado. El Señor camina con nosotros, sosteniéndonos con amor y alentándonos con esperanza en medio de las dificultades. Las guerras y los conflictos siguen causando muerte, sufrimiento e incertidumbre en distintas partes del mundo. Nos unimos al Papa León XIV, cuando alza la voz pidiendo: "¡ Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡ Basta ya de la guerra!". Ninguna causa puede justificar el derramamiento de sangre inocente. La verdadera fuerza no está en la violencia, sino en el servicio a la vida, en la dignidad de cada persona y en la construcción paciente de la paz. En nuestra propia realidad, reconocemos que la paz, que también se construye en lo cotidiano, se malogra. El ámbito de la educación es un espacio privilegiado para sembrarla y fomentarla, porque las escuelas y universidades, en su misión, forman no solo en conocimientos sino en humanidad. Son talleres donde se cultiva el encuentro, la convivencia y con respeto. Por eso, es fundamental fortalecerlas, respaldar la labor de los docentes y promover ambientes seguros y fraternos. Y la familia, sigue siendo la primera escuela de amor. Irrenunciable. A los padres, corresponde acompañar con cercanía a sus hijos, más todavía cuando y donde los vínculos se ven debilitados. Ojalá los jóvenes, sean también autocríticos frente a sus modos de relacionarse, sus palabras y actitudes. Todos estamos llamados a construir una convivencia basada en el respeto, la moderación, el diálogo y la amistad social. Compartimos la preocupación de tantas familias por la situación económica, porque el alza del costo de la vida, golpea a todos, pero es más grave en los más vulnerables y en amplios sectores medios. Es urgente avanzar hacia una economía que esté al servicio del bien común, donde nadie quede excluido y donde la dignidad de cada persona sea el centro. En relación con la migración, reconocemos el aporte de tantos hermanos y hermanas que han llegado a nuestra tierra, buscando un futuro mejor. Llamamos a humanizar este fenómeno, evitando decisiones que atenten contra la dignidad humana y a abrir caminos para la regularización de quienes ya son parte de nuestra sociedad. Como Iglesia, renovamos también nuestro compromiso de seguir anunciando a Jesucristo, que sigue encarnándose en nuestra vida. Que la fuerza de Dios en Cristo Resucitado, renueve en cada uno la vida, el amor y la paz y que fortalezca en todos los sentimientos de humanidad y fraternidad. Que María, nuestra Señora del Carmen, nos ayude a elegir siempre la paz, para así acoger la esperanza en el corazón y sembrarla en el mundo. Compartimos la preocupación de tantas familias por la situación económica, porque el alza del costo de la vida, golpea a todos, pero es más grave en los más vulnerables y en amplios sectores medios. Autor: mons. Jorge Concha Cayuqueo, obispo Diócesis San José de Temuco. Columna Compartimos la preocupación de tantas familias por la situación económica, porque el alza del costo de la vida, golpea a todos, pero es más grave en los más vulnerables y en amplios sectores medios.