Autor: Gustavo M. Astorquiza
Sin asignar
Sin asignar cos, en el ejercicio de su cartera. Asimismo, no es menos preocupante la racionalidad escogida en la asignación inicial del presupuesto frente a los grandes desafíos de Chile. Aún es tiempo de enmendar. Entre otras iniciativas, una cuidadosa distribución de Pareto sobre un presupuesto base cero podría contribuir. La verdadera emergencia ·La dolorosa muerte de la inspectora en Calama a manos de un estudiante, nos enfrenta a una realidad que no podemos seguir eludiendo. Más allá de la legítima conmoción, este hecho nos obliga a mirar con honestidad las profundas contradicciones que atraviesan nuestra sociedad. Vivimos en medio de una preocupante inconsistencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Condenamos la violencia, pero muchas veces validamos pequeñas formas de engaño cotidiano. Nos escandalizan el narcotráfico y la colusión, pero rara vez formamos a nuestros niños en la valentía de asumir la verdad. Al mismo tiempo, enarbolamos banderas como la inclusión y la libertad de expresión, pero no dudamos en denigrar o ridiculizar a quienes piensan distinto. En este contexto, la tragedia de Calama no puede entenderse como un hecho aislado ni meramente disciplinario. Es, ante todo, la expresión de una crisis ética y cultural. Por ello, la respuesta no puede limitarse a medidas administrativas o punitivas. Chile no puede seguir erosionando la integridad de su convivencia por la ausencia de principios sólidos. No basta con sancionar; es necesario educar. En momentos en que el gobierno ha iniciado su mandato bajo un tono de emergencia, conviene preguntarse si no estamos mirando en la dirección equivocada. La verdadera emergencia es la educación, entendida en su dimensión más profunda: la formación integral del ser humano. La tragedia que hoy lamentamos debe interpelarnos como sociedad entera. Educar en valores no es tarea exclusiva de la escuela, sino un compromiso compartido. Sólo así podremos aspirar a reconstruir la confianza, fortalecer nuestra cultura y avanzar hacia una convivencia más justa y humana.
Monumentos ·Como habitante de provincia, y tras haber observado, desde siempre, violencia desmesurada en la Alameda, creo honestamente que sería tanto sano como justo redistribuir parte de las grandes estatuas de esta avenida -muchas de ellas heredadas de la época del salitreque hoy se acumulan en Valentina Velarde Lizama Académica Escuela de Psicología, Universidad Finis Terrae Autor: Gustavo M. Astorquiza. Valentina Velarde Lizama Académica Escuela de Psicología, Universidad Finis Terrae