Día Mundial de la Tierra: radiografía sanitaria del Planeta Azul
Día Mundial de la Tierra: radiografía sanitaria del Planeta Azul 0 Rodrigo González M. n pleno 2026, la Tierra sigue siendo azul, tal como lo decía el mayor Tom en Space Oddity, la canción de David E Bowie lanzada a las radios un 11 de julio de 1969. Nueve días después de esa fecha, los tripulantes del Apolo 11 corroboraron aquella imagen en el primer viaje a la Luna. El planeta era del mismo color que el mar o el cielo que vemos a ras de superficie. Hace sólo un par de semanas, los astronautas del Artemis II, en la primera misión tripulada al satélite terrestre en 54 años, volvieron a tomar nuevas y prodigiosas fotografías a nuestro hogar azul.
Es más, en una elocuente publicación donde se podían las imágenes comparadas de la Tierra de 1972 y de 2026, la NASA se encargó de dejar escrita su primera impresión: "Hemos avanzado mucho en los últimos 54 años, pero hay algo que no ha cambiado: ¡ Nuestro planeta se ve magnífico desde el espacio!". Más o menos la misma cantidad de tiempo ha transcurrido desde que se celebró el Primer Día de la Tierra, el 22 de abril de 1970.
En aquella fecha, alrededor de 20 millones de estadounidenses participaron en todo el país en una serie de marchas, manifestaciones y eventos educaciones con el objetivo de propugnar y llamar la atención por un medioambiente más saludable.
El nivel de participación y de impacto mediático fue tal que ese mismo año en Estados Unidos se creó la Agencia de Protección Ambiental y se promulgó la Ley de Aire Limpio, la principal normativa federal de ese país en materia de sustentabilidad. Dichas manifestaciones también le deben su origen a una impresión tomada desde el aire.
En enero de 1969 el senador demócrata Gaylord Nelson aquilató la magnitud del desastre ecológico de la fuga de una plataforma petrolera al observar desde un avión una mancha de 2.100 km2 en la costa californiana. Era un derrame de más de 11 millones de litros, lo que provocó la muerte de más de 10 mil aves, delfines, focas y leones marinos. LA HUELLA HUMANA Con una población estimada en 8 mil 286 millones de habitantes repartidos en 149 millones de m2, el planeta Tierra no se encuentra precisamente al límite de la sobrepoblación. Por el contrario, el pico de crecimiento se alcanzó en 1968, con un crecimiento de un 2.1% anual y desde ahí en adelante no ha hecho más que bajar.
Un caso dramático reciente es el de China, que desde que se tiene registro histórico fue el país más poblado del planeta (desde la dinastía Han, hace más de 2 mil años), pero que en 2023 fue superado por la India. Actualmente este último tiene 1.427 millones, mientras que China llega a los 1.405 aproximadamente.
En este contexto, el impacto de nuestra especie en la Tierra no es asunto de exceso de habitantes, sino que de desgaste y sobreexplotación en determinadas áreas, llámense selvas amazónicas, superficie antártica, océanos o la común y rutinaria ciudad. "Los peores indicadores siguen concentrándose en tres frentes: Cambio Climático, biodiversidad y contaminación difusa, en particular plásticos, microplásticos y contaminación química", diagnostica el profesor Pablo Rebolledo, director de la Escuela de Ciencias Ambientales y Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello. "El primero actúa como una amenaza transversal que agrava incendios, sequías, inundaciones y pérdida de hábitats. El segundo se ve reflejado sobre todo en especies endémicas y ecosistemas frágiles, donde el riesgo de desaparición es muy alto. Y el tercero está presente prácticamente en todos los ambientes, siendo mucho más difícil de contener una vez disperso", explica el geógrafo. Una buena cantidad de inconvenientes para preservar cierto patrón de reglas ecológicas tiene que ver con la falta de compromiso de los países grandes, que son los que más contaminan. Marcelo Leguía, director de Geografia en la Universidad de Playa Ancha, expresa su desconcierto al respecto: "El planeta Tierra pasa por el peor momento en cuanto a contaminación global.
Esto ha aumentado por el poco compromiso, sobre todo de las grandes potencias mundiales". El académico al menos destaca el avance chileno en este campo. "En el caso del Cambio Climático, los últimos acuerdos internacionales apuntan a una disminución en el año 2030 de los gases efecto invernadero. En Chile esta meta ha ido avanzando", comenta. Una de las encrucijadas determinantes de los últimos años fue la pandemia por Covid 19 en el año 2020.
De alguna manera, los avances en concientización ecológica fueron perdiendo relevancia después de que el hombre se vio atacado por un virus y volvimos a ser el absoluto centro de nuestra atención. "Por una parte, muchas personas volvieron a preocuparse por lo inmediato: empleo, salud y estabilidad económica.
Pero, por otra, también quedó en evidencia que nuestra vida cotidiana de8 mil 286 millones De habitantes repartidos en 149 millones de m2 tiene actualmente el planeta. pende profundamente de los ecosistemas, de la calidad del aire, de la movilidad global, de los sistemas alimentarios y de la relación entre sociedad y naturaleza.
El problema es que, una vez pasada la emergencia, muchos de los indicadores que volvimos a celebrar como señales de "éxito" son precisamente los que nos hicieron más vulnerables: recuperar el volumen de vuelos internacionales que ayudó a dispersar el virus, volver a presionar los ecosistemas para producir más rápido, o normalizar formas de consumo y expansión que aumentan el contacto riesgoso entre seres humanos y vida silvestre", sostiene el profesor Rebolledo. VALPARAÍSO: DE LA SEQUÍA AL RECURSO ACUÁTICO La Región de Valparaíso opera de cierta manera como un mini mapa o escenario de prueba de varios fenómenos medioambientales que atacan a Chile e incluso el mundo.
Desde el mar a los campos de siembra, hay una serie de eventos que ejemplifican las variables del cambio climático. "En nuestra región tenemos hace ya más de 15 años una sequía con un impacto importante en las comunidades del interior. En el 2023 tuvimos un pequeño evento de la corriente de El Niño que generó algo de lluvia y este año también deberíamos tener una situación similar.
Eso puede afectar favorablemente el incremento de la lluvia", comenta Waldo Landaeta, acade mico de Ecologi a de la Universidad de Valparai ' so e investigador del Instituto de Biologi'a de la misma casa de estudios. "La sequía es uno de los principales desafios para estudiar, entender y paliar en la región", estima.
Pero atendiendo a la fuerte importancia de la actividad pesquera en la región, también hay que tener en cuenta cómo lidiar con ella sin agotar el recurso ni afectar las especies. "A nivel de ecología acuática, hay sobreexplotación de los recursos costeros.
Por otro lado, aunque las plantas desalinizadoras tienen un efecto positivo en aporte de agua dulce para las ciudades y pueblos interiores de la región afectados por la sequía, se crea al mismo tiempo un problema en la gestión de la salmuera que afectará a las especies marinas", pronostica el académico. .. Este 22 de abril se celebra la fecha que busca alertar y difundir la conciencia en medio del calentamiento global. Después de la pandemia, la humanidad volvió a mirar hacia sí misma y, según los expertos, está más que nunca en deuda con nuestro medio ambiente.