Autor: Bernardo Donoso Riveros Profesor emérito PUCV
Columnas de Opinión: Lincolao: una oportunidad
Columnas de Opinión: Lincolao: una oportunidad n esta semana hemos estado "ante una noticia" que ha sido central en los medios de comunicación. En las diversas expresiones de los medios tradicionales -prensa, radio E y televisióny también en las variantes de estos. Desde luego en las redes sociales, en su diversidad, cualidad y calidad.
Es la historia de una mujer, hoy ministra de Ciencia de Chile, que es sometida a una circunstancia de alta complejidad y riesgo, con motivo de una noble ceremonia de inauguración del año académico de una universidad de vocación pública, histórica, no estatal, que es una creación del empuje de un lugar hermoso, entre los ríos, expresión de amor por el lugar de pertenencia. Los sentidos han visto las imágenes, los sonidos y las palabras, las expresiones corporales, los brazos y las manos, el acercamiento extremo y tantas señales de la reina del instante: la violencia y el desprecio.
Entonces afloran las preguntas, las interrogantes de la mayor profundidad, la presencia de los valores (del respeto y la amistad entre los humanos). El desconcierto, la proyección de los hechos, las dudas del presente y del futuro, los temores, la desesperanza. Cuántas personas, de edades, de formación, de caminos cercanos y lejanos, están de corazón y mente comprometidos buscando una respuesta y una puerta ancha al futuro. No eludible, no se puede escabullir la reflexión, la conversación, el sueño y la promesa: no a la violenciacomo matrix cia en este país al fin de la tierra. Hoy, en horas, sabemos más de una mujer sobre la que vale la pena saber mucho más. Ximena Lincolao Pilquián, mapuche, en horas se eleva -sin pretenderloen ejemplo para las nuevas generaciones, también para nosotros los antiguos, para un país. Cuando hablamos tanto de resiliencia, ello se hace carne en ella.
Aunque a usted le parezca que exagero, mi corazón palpita ante lo que mis sentidos me muestran: tenemos una oportunidad a horas de la presencia de lo trágico (no sólo se hieren los cuerpos, también los valores del respeto y la libertad, las virtudes que sostienen la convivencia y la elevación de la patria amada y sus hijos). Su aventura (de Lincolao) desde la dificultad, la precariedad, la discriminación, sus estudios esforzados (el amor de su madre y el de su padre "gran lector"), la profesora de escuela. La mujer que "presiente" su fuerza y emprende la travesía a buscar esos destinos. Florece su empuje y alcanza alturas en un país que la acoge y ella toma en sus manos con fuerza las oportunidades hasta elevarse para ser reconocida. Desde allí viene en este momento de su vida para compartir su experiencia con su Patria. En eso está Ximena, cumpliendo un sueño que debe siempre haber tenido en su alma. Despejemos el camino para nosotros mismos, para los jóvenes y los niños, sin hipocresía, no a la violencia. Autor: Bernardo Donoso Riveros Profesor emérito PUCV. C Columna