La debilidad europea
La debilidad europea 181 LE MONDE diplomatique marzo 2026 Trump impone, Europa acata La debilidad europea por Beno?t BréviIIe* ¿ Una Europa más potente para contrarrestar a Estados Unidos y a su impredecible Presidente? Esta respuesta, repetida hasta la saciedad por los dirigentes del Viejo Continente, refleja una evidencia que no ha escapado a Donald Trump: en materia económica, social o diplomática, la Unión Europea no es una fuerza. Fomenta la sumisión. Todos antiimperialistas! La lucha contra ¡ la hegemonía estadounidense, percibida antaño como una vieja quimera izquierdista izquierdista o como sintoma de un “campismo” obstinado, reemergió contra todo pronóstico a principios de este año.
El New York Times, que había apoyado todas las invasiones estadounidenses, estadounidenses, se enardece de repente contra el aventurerismo de Donald Trump: “Después de un siglo defendiendo a otros paises de los ataques extranjeros, Estados Unidos pasó a ocuparel lugar de una potencia imperial que intenta apoderarse del territorio de otras naciones” naciones” (20 de enero de 2026). Le Monde, que yasólo usaba este término para describir la política política extranjera rusa, recuperó el tono de los años 70 para fustigar “el nuevo imperialismo de Estados Unidos” (22 de enero de 2026). Y cuesta creer que Thierry Breton que dedicó dedicó toda su carrera de empresario a adaptar a Francia al “modelo estadounidense” ya privatizar privatizar las infraestructuras ahora esté arremetiendo arremetiendo contra “la élite neoimperialista” que gobierna en Washington.
Ante el calor de su discurso, Darius Rochebin, presentador de la cadena de televisión LCI que suele mantenerse mantenerse dócilmente alineado con el Pentágono-, se exalta también y se da aires de Che Guevara. ¿El “Pacificador”? Este monwn to de desconcierto que recuerda recuerda al arrebato contestatario de las élitcs contrael contrael sistema financiem durante la crisisde las subpri mes en 200B-2009da cuenta del pánicogeneral pánicogeneral izadode los analistas antelas iniciativas iniciativas muy poco diplomáticas del presidente de Estados Unidos. Condenados, para retomar esa expresión que tanto les gusta, a “pensar contra sí mismos”, cada cual cree discernir una “doctrina Trump” que podría explicar el desorden de la escena internacional. Un primer enfoque consiste en toniarse en serio las declaraciones de la administración administración estadounidense, y los documentos que produce.
Para justificar la operación en Venezuela, Venezuela, el asesor de Seguridad Nacional Stephen Stephen Miller explicó: “Vivimos en un mundo regidoporla fuerza, la coerción, el poder”, lo cual aparentemente autoriza a Estados Unidos Unidos a “recurrir sin vergiienza al ejército para defender sus intereses en su propio hemisferio hemisferio [... j.
Sería absurdo permitir que un país situado situado en nuestro patio trasero les suministre recursos a nuestros adversarios y no a nosotros” nosotros” (CNN, 5 de enero de 2026). La “Estrategia “Estrategia de Seguridad Nacional”, publicada el pasado diciembre, también retorna la idea de “zonas de influencia”: en vez de intentargarantizar intentargarantizar un orden internacional universal, a partir de ahora Estados Unidos deberia con centrarseen las zonas consideradas vitales, empezando por el continente americano, “nuestro hemisferio”. ¿Nuestro hemisferio? Trump se erigió en pacificador de Gaza, con la ambición de administrarla administrarla a distancia. Se inmiscuye en tos asun tos de Irán, amenazando con intervenir militarmente militarmente para derrocar al poder vigente. Recientemente Recientemente ordenó bombardeos contra grupos grupos yihad istas en Nigeria y en Siria, mientras aprobaba una venta récord de armamento (11 mil mil Iones de dólares) para Taiwán. Y exige aumentar el presupuesto militar estadounidense estadounidense en un 50%, para llevarlo a 1,5 billones de dólares, una suma que sólo los conflictos del continente americano no alcanzan a justificar. Del declive a la hegemonia Algunos analistas atribuyen las acciones de Trurnp a su personalidad. Narcisista, inestable inestable y fácilmente irascible, esta postura sostiene sostiene que el Presidcnte actúa sobre la marcha, al vaivén de sus estados de áni mo, desus relaciones relaciones personales y de sus susceptibilidades.
Sus decisiones, imprevisibles y basadas en una lógica lógica transaccional a corto plazo, no parecen responder a ningún proyecto estratégico coheren coheren te, salvo, quizá, desviar la atención de la escena nacional y mantener contcntas a las distintas facciones del bando republicano (1). Otros observadores, por el contrario, inscri ben las iniciativas del presidente estadounidense estadounidense dentro de una lógica de conjunto totalmente totalmente consciente.
Según [el ex diplomático republicano] A, Wess Mítchell, Trump adopta adopta una política de “consolidación”: tina estrategia estrategia que grandes potencias han utilizado frecuentemente frecuentemente a lo largo de la historia para “reforzar “reforzar de manera proactivasu posición con tal de acrecentar su poder a lo largo del tiempo”. “La consolidación retribuye el riesgo a corto plazo con una ganancia a largo plazo”, explica el investigador (2). Para Lel profesor de ciencia política en la Universidad de Chicagol John Mcarsheinicr, Trump aspira más bien a acabar con el orden internacional surgido de la Segunda Segunda Guerra Mundial, que considera que se ha vuelto perjudicial para su país (3). De este modo, su propósito sería volver al colonialismo colonialismo del siglo XIX, cuando las grandes potencias potencias se arrogaban yse intercambiaban territoriossin territoriossin preocuparscporlasoheraníani porlas poblaciones locales. Los partidarios de Trump, por su parte, ven esta politica exterior como símbolo del poder recuperado de Estados Unidos, tras el debilitamiento que supuestamente causaron las presidencias de llarack Obama y Joseph Biden.
“Estados Unidos vuelve a ser la única única superpoteneia”, comenta con entusiasmo Arthur I-Ierrnwi, historiador de relaciones in ternacionales, en las columnas del WalI Street.. Tournal (14 de enero de 2026). Según la investigadora investigadora Meaghan Mobbs, el intervencionismo intervencionismo de Trump recuerda que sólo Estados Unidos Unidos “sigue teniendo la voluntad y la capacidad de definir los desenlaces”, es decir, de hacer y deshacer a su antojoen el planeta (4). En cambio, cambio, otros analistas ven el activismo de Trump como “una confesión de dehilidad”oel “canto del cisne de un país a punto de explotar” (5). Según ellos, al vercómo el mundo se le escapa de las manos, Trump multiplica los embates, intentando evitarla decadencia de su país.
Trump no necesita convencer: impone su ley, y la falta de reacciones sienta jurisprudencia. ¿El declive de Estados Unidos? No hicieron hicieron falta ni cuatro años tras la Segunda Guerra Guerra Mundial para que apareciera ese cuento, cuento, Desde el acceso de la URSS a la disuasión nuclear (1949) hasta el desastre vietnamita vietnamita (1968), pasando por el lanzamiento del Sputnik (1957) y el fin del patrón oro (1971), eminentes investigadores llevan anunciando sin pausa el “fin de la hegenionia estadounidense”. estadounidense”. A principios de los años 90, mientras Sony adquiría Columbia Pictures y CUS Record, Record, y el Rockefeller Center de Nueva York pasaba a manos de Mitsubishi, el “peligro amarillo” llevó al ensayista Jacques Attali a escribir: “Estados Unidos corre el riesgo de transformarse en una especie de zona de influencia influencia de un nuevo centro situado en Tokio. Tokio.
Podría convertirse en el granero de Japón, Japón, como Polonia lo fue de Flandes en el siglo siglo XVIII” (6). Un ejemplo de clarividencia: en ese momento, Japón entró en una crisis tan grande que llegó a designar la década del 90 como la “década perdida”, y Estados Unidos vio cómo se le abría la puerta a una era de dominación dominación sin rival.
Nación en declive un día, hegemónica al día siguiente ese balancees una parte esencial dela mitología estadounidense: la de una nación nación que resiste a los sobresaltos de la historia, siempre capaz de volverse a levantar. Un nuevo nuevo episodio empezó con la crisis financiera de 200g. Mientras las instituciones financieras occidentales se derrumbaban, surgieron países países emergentes para desafiar este orden ni undial organizado en torno a una sola potencia, un solo bloque.
Los BRICS (Brasil, Rusia, India, India, China y Sudáfrica) celebraron sus primeras primeras cumbres, y los asuntos del mundo parecieron parecieron escapársele aWashington, que asistió pasivamente pasivamente a la caida de las dictaduras aliadas durante la PrimaveraArabede2oll.
La impunidad de Trump Muchas cosas cambiaron, sin duda: entre 1999 y 2024, la participación del Producto Bruto Interno (PBJ) chino en el P111 mundial mundial pasó del 3% al 17%. Según un instituto australiano, actualmente China domina la investigación científica mundial en 57 de las 64 tecnologías consideradas “críticas” (citado por Le Groad Continent, 2 de septiembre de 2024). Asimismo, China se convirtió en el socio principal de muchos países emergentes, emergentes, muchas veces reemplazando a Estados Unidos. En el plano geopolitico, Washington se encuentra cada vez más aislado dentro de la Organización de las Naciones Unidas.
Entre Entre 1991 y 2020, de 1.513 resoluciones cii las que Estados Unidos no estuvo de acuerdo con China y Rusia, los otros Estados eligieron alinearse con Pekín y Moscú en el 86% de los casos, tendencia que no ha dejado de aumentar aumentar (7). Incluso paises tradicionalmente aliados aliados o vecinos están empezando a oponerse a la voz estadounidense. Pero pese a que el poder de Asia creció, el mundo sigue girando en torno al mismo eje. Estados Unidos dicta la agenda mundial promoviendo gobiernos amigos, derrocando derrocando adversarios, apropiándose de los recursos recursos de otros paises, mediante la intimidación, el chantaje o la fuerza. Igual que lo hicieron siempre.
Estados Unidos estuvo implicado cii 392 intervenciones militares en el extranjero extranjero entre 1776 y 2019: más de 200 después de 1945,114 desde el fin de la Guerra Fría y 72 desde el año 2000(8). Por su parte. las intervenciones intervenciones estadounidenses en los procesos electorales de otros paises que en el resto del mundo se llaman injerenciasson igual de frecuentes: hubo 81 entre el año 1946 y el 2000(9). El imperialismo estadounidense no nació con Trunip, pero ahora se muestra sin tapujos El Presidente no se molesta en ocultar sus injerencias, injerencias, las anuncia en las redes sociales. No las reviste de un discurso moral universalista universalista como sus predecesores.
La Doctrina Monroe Monroe pretendía proteger Latinoamérica contra el colonialismo europeo; la política de contención, contención, durante la Guerra Fría, oficialmente apuntaba a protegerel “mundo libre” contra la propagación del totalitarismo; lasoperaciones lasoperaciones de cambio de régimen de los años 2000 se justificaban porque aspiraban aexportarlademocracia. aexportarlademocracia. Si Trunip quiere algo (petróleo, minerales, minerales, dinero): lo agnrra. ¿Por qué no lo haría? El inquilino de la Casa Blanca sabe que su país goza de total impunidad. impunidad. Su podereconómicoymilitar puede doblegar doblegar al más obstinado. Cada vez que Estados Unidos pisotea el derecho internacional, todo el mundo mira para otro lado, para no enemistarse enemistarse con Washington. Rusia no quiere que Estados Estados Unidos vuelva al tablero ucraniano; en cambio, a la Unión Europea le preocupa que se retire. India y Brasil temen sanciones aduaneras. aduaneras. En cuanto a China, nunca se mezcla en los asuntos del resto mientras no amenacen sus intereses. Porel momento, no tiene ni la voluntad voluntad ni los recursos militares para jugar a ser el gendarme del mundo. De este modo, la hegemonía estadounidense estadounidense opera sin que nadie le ponga frenos.
A lo largo del siglo XX, las organizaciones obreras internacionales, los partidos socialistas ycomunistas, ycomunistas, los movimientos de liberación nacional, nacional, el Movimiento de Países No Alineados e incluso el movimiento altermundialista lograron lograron generarsolidaridades, movilizaciones, contradiscursos unificados y coherentes frente frente al imperialismo estadounidense. Pero ahora ahora la izquierda se encuentra en retroceso en. La debilidad europea LE MONDE diplomatique marzo 2026 19 todos los continentes. En cuanto a los BRICS, sus intereses divergentes, su adhesión aljuego económico mundial y su atención intermitente intermitente al bienestar de sus poblaciones les impiden articular tina propuesta alternativa. No parece haber ningún frente internacional común que sea capaz de transformar la indignación moral en fuerza polidca. Trump no necesita convencer: convencer: imponesu ley, y la falta de reacciones sienta sienta jurisprudencia. Imperialismo sin tapujos Esta impunidad incita a Trurnp a golpearcada vez más fuerte, sobre todo a sus “aliados” del viejo continente. Es consciente de su nivel de servilismo.
Washington puede espiarafunciononos espiarafunciononos y dirigentes europeos (Raraclc Oharna), negociar a sus espaldas para robarles contratos contratos de armamento (Joseph Biden), u obligar a las empresas europeas a acatar sus sanciones contra otros paises, so pena de multas colosales colosales (todos los presidentes desde hace treinta años). Dependientes de Estados Unidos en el plano militar, económico, energético y digital, loseuropeos no tienen otra opción que aceptar todas lash urnillaciones.
Nuncaamenazan con expulsar al personal diploniáticoestadounidense, diploniáticoestadounidense, elevar aranceles, vetar empresas, cerrar instalaciones militares, sancionar a los espías, boicotear las competencias deportivas... La Unión Europea es una presa aun más fácil fácil para Trump porque ha perdido peso en la escena internacional. Se la mantiene al margen margen de la mayoría de los grandes conflictos, desde Gaza hasta Venezuela, e incluso de las negociaciones de paz en Ucrania, donde opina opina mucho pero influye poco. Su participación en el P131 mundial, que en 2004 llegaba al 31%, apenas alcanza un 17% veinte afios más tarde. Prueba de la asimetría de las relaciones transatlánticas, transatlánticas, el retroceso es impactante. En 2008, el PBJ europeo representaba un 110% del de Estados Unidos; Hoy la cifra cayó a un 67%. Una diferencia de crecimiento considerable, considerable, que ubica al viejo continente entre los rezagados del planeta. El imperialismo sin tapujos de Trump revela revela la debilidad de los europeos, que acatan todas las intimaciones del presidente estadounidense. estadounidense. De este modo, desde hace un año vienen aumentando considerablemente el gasto militar, y redujeron la compra de gas ruso en favor del estadounidense. Aceptaron un acuerdo comercial que grava los productos europeos que ingresen a Estados Unidos, pero pero exime a las productos estadounidenses que hagan el camino inverso. Un “buen acuerdo que traerá estabilidad”, se felicitó la presidenta presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
“Europa se inclina ante Estados Unidos en cada ocasión, incluso en detrimento de sus propios intereses, pero a cambio no obtiene ni el respeto ni la reciprocidad de Estados Unidos, Unidos, sólo más desprecio y explotación”, reprocha reprocha con ironía el diario chino Global Times (19 de enero de 2026). Como de costumbre, los aduladores de la Unión Europea apelan a más Europa, a una Uniónmás fuerte, unida, capaz de resistira los apetitos de Trump.
Hay que construir”la Europa Europa de la defensa, la Europa de la energia, de la unión de los mercados de capitales y de la salud, la Europa de la salud y de la soberanía alimentaria, la Europa del desarrollo digital y de la reconquista de las tecnologías clave”, exclama Breton (Le Grand COrUÍTILI2L, 21 de enero de 2026). Pero esta posturaolvida que la Unión fue históricamente concebida para servir los intereses de Estados Unidos, que se esforzó siempre por impedir que emergiera una fuerza autónoma. En 1963, saboteóelTratado del Eliseo, que el general De Gaulle bahía imaginado corno el instrumento de un acercamiento acercamiento franco-alemán, que podría sentar las bases para una Europa independiente. Bajo presión estadounidense, el BundestqgAlemán agregó al texto un preámbulo atlantista, que reafirma el compromiso inquebrantable de la República Federal deAlernania con la OTAN y la alianza con Estados Unidos. Washington también apoyó las sucesivas ampliaciones, consciente de que a más miembros miembros tuviera la Unión, más débil seria, incapaz de hablar con una sola voz, entorpecida por pesados procesos de toma de decisiones.
Tras la oleada de adhesiones de 2004, la Secretaria de Estado Adjunta para Asuntos Europeos, Elizabeth Jones, se alegraba de estar concretando concretando un “objetivo político estadounidense de larga data”. Nicholas Burns, Subsecretario Subsecretario de Estado para Asuntos Politicos. insistía: “La Unión Europea debenia abrirse a nuevas ampliaciones, pues concuerda con nuestros intereses. Miramos a Bosnia ya Serbia Miramos Miramos a Albania, Macedonia y Croacia. Mirarnos a Ucrania y a Georgia, y afirmamos que todos esos países deberían tener algún tipo de vínculo vínculo con la Unión” (10). Esta estrategia funcionó de maravillas. Europa es actualmente incapaz de presentar un frente común para oponerse oponerse a las pretensiones estadounidenses sobre Groenlandia. Parece que esta tormenta ya pasó. Ya le seguirá seguirá otra. Los dirigentes responsables de la sumisión de Europa ante Estados Unidos no van a ser los artífices de su resistencia. Emmanuel Macron, extrañamente puntilloso para defender Dinamarca y Groenlandia, se mantiene igual de dócil cuando las presiones amenazan a otros pueblos.
En un mensaje que Trump hizo público el 20 de enero, el presidente presidente francés escribía: “Estamos totalmente de acuerdo con ustedes respecto de Siria, Podernos Podernos hacer grandes cosas por Irán. jPeroj no entiendo qué están haciendo en Groenlandia”. En otras palabras, todo está permitido las guerras, las injerencias, las desestahilizaciones desestahilizaciones siempre que la nube no se cierna sobre el viejo continen te. 1. Véase por ejeniploflheNatiunsl Securit Strategyisless a strategy diana mcxxi hoard”, Yhe Washington Post, Sde diciembre de 2025.2. A, Vess Mitchell, “]heorand Strategybehind Tromps foreign poIiq”. Fore. psPolicy. 14 deeaerode 2026.3. Entrevista con John Mearsheimer en South China Mcm Post, i-iongKong, I9deenero de 2026 4. Meaghau Mobhs, ”The u.s. kthesolesuperpower”, tQ de enero dv 2026. www. reolcleardcferisetoni 5. Respectivamente: ci economistae historiador Arnaud Orain, en Le Monde, Ifideenerode2o2ó; y el periodista Guillaunw Ouval, asesorenel Institutoiarquesflelnrs, 2 de enero dv 2026. wwwiegrandcontinentcu 6. Citadoen EmmanuelLozerand, ”Lelapondeiacques Attar, Écmirelh&oi,r. N7, Paris, primavera de2OLl. 7. DnsilriyNtuullayev y MiliarIa Papa, Bloc pci irles atthc UN: kiow usher statcsbçhave whcn the tjnited Statcs and China-Ruasiadisagree”. Giobalsnidiea Quarrerly. Vol. 3, N3V Oxford. juliode 2023. & Munica Duffy Tofty Sidita Musid, Dyingbv rhesword: TheMiliua*ation ofuSForeignPolicy, OxfordUniversity Presa, 2023,9. Dcv Levin, Meddling &s tite &s fiat Box:The Causes andEffiets of Fartisan Ekctoml ¡ ntervcntions. Oxford tiniversitv Presa, 2020.10. Citados enYouri Devuvst, %mericanAititu&son Enropean Pol itiral latt-gration The Nixon-Kissinger Legaey”. Instituir lar Luropean studies. ÍES Warking Popen, N2, Ilntselas, 2007, http&flaeLpin. edu Director de Le Maride divi orn otíaue Paris, Traducción: Agustina Chiappe.