Una ardua labor social en el sector Bonilla
Una ardua labor social en el sector Bonilla esde el trabajo comunitario y la organiD zación social, Adela del Carmen Saavedra Santander ha dedicado gran parte de su vida a fortalecer los vínculos entre vecinas y aportar al desarrollo de su entorno. En laactualidad es la presidenta del Centro de Madres 'Adelita' del sector Bonilla, un espacio que reúne a mujeres de distintas edades conel objetivo de compartir, aprender y generar apoyo mutuo dentro de la comunidad. En su rol, Saavedra destaca la importancia de abrir oportunidades para que más mujeres participen activamente en la vida social y comunitaria de la región.
Explica que su trabajo representa una forma de liderazgo femenino porque busca demostrar que todas las personas, sin importar la edad, pueden aportar y asumir responsabilidades dentro de sus comunidades. "Liderar también significa escuchar, trabajar en equipo y aportar con una mirada diversa que permita fortalecer el desarrollo social del territorio", precisa. Ser referente desde el norte -y particularmente desde una región marcada por el desierto y la actividad minera-tiene para ella un significado especial. Señala que vivir en este territorio enseña a desarrollar resiliencia, creatividad y un profundo sentido de pertenencia.
En su opinión, Antofagasta es una región con enormes oportunidades, pero también con desafíos importantes, por lo que liderar implica comprender la identidad minera del territorio, su potencial en innovación y, al mismo tiempo, trabajar para que el desarrollo alcance a todas las perAdela Saavedra sonas que habitan la región.
A lo largo de su trayectoria, uno de los principales desafíos que enfrentó ha sido demostrar constantemente que las mujeres tienen las mismas capacidades para ocupar espacios de decisión. "Aún existen prejuicios o estereotipos respecto al liderazgo femenino, especialmente cuando se trata de mujeres mayores", comenta. Sin embargo, estas experiencias fortalecieron su confianza, además de prepararse constantemente y motivar a otras mujeres a atreverse a participar y asumir roles de liderazgo. Desde en el Centro de Madres 'Adelita', considera que su mayor aporte es trabajar por la comunidad de manera desinteresada, con el único propósito de ayudar a quienes lo necesiten.
Al reflexionar sobre los desafíos de la región, plantea que uno de los cambios más urgentes es avanzar hacia una mayor equidad en el acceso a oportunidades, especialmente en ámbitos como la educación, el empleo y la participación en espacios de decisión. También subraya la importancia de fortalecer la calidad de vida de las personas y cuidar el entorno donde se desarrolla la vida comunitaria. Su historia personal y su vínculo con el territorio influyeron profundamente en su forma de liderar.
Haber crecido y vivido en la región le permitió conocer de cerca las realidades, necesidades y sueños de las personas, lo que orienta sus decisiones siempre hacia el bienestar colectivo y el futuro de la comunidad..