Semana del agua: espacios de conversación, diálogo y conexión ciudadana para proyectar los desafíos de la ciudad
Semana del agua: espacios de conversación, diálogo y conexión ciudadana para proyectar los desafíos de la ciudad La Semana del Agua no comenzó con cifras ni diagnósticos técnicos. Se instaló, más bien, como una experiencia que cruzó música, cultura, espacios de conversación y una marcada presencia territorial. Durante varios días, el agua dejó de ser un concepto abstracto para convertirse en un punto de encuentro entre ciudad, comunidad e infraestructura, conectando reflexiones de largo plazo con relatos cotidianos. A través de una agenda diversa, Aguas Andinas articuló espacios de diálogo sobre resiliencia hídrica, iniciativas de cercanía ciudadana y actividades abiertas a la comunidad.
Más que una conmemoración, la semana se transformó en un recorrido que puso a este recurso esencial en el centro del relato urbano y social, mostrando una vez más que el desafío hídrico se aborda en conjunto desde distintos ámbitos y con diversos actores.
PREPARARSE HOY PARA ASEGURAR EL SUMINISTRO DE MAÑANA Uno de los hitos centrales de la semana fue un conversatorio que reunió a autoridades y expertos en torno a un diagnóstico compartido: el país enfrenta una oportunidad para anticipar los efectos de la escasez hídrica y avanzar en soluciones estructurales.
La conversación puso énfasis en la urgencia de acelerar inversiones, fortalecer la colaboración público-privada y asumir que la infraestructura hídrica no es solo una respuesta a la crisis, sino un habilitador del desarrollo económico, social y territorial. Desde el mundo público, el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, destacó que el desafío no solo responde a la sequía, sino que define la calidad de vida de las ciudades en las próximas décadas. En esa misma línea, el gerente general de Aguas Andinas, José Sáez, subrayó la urgencia de actuar con una mirada estructural. “El agua no es solo un tema técnico. Involucra equidad territorial, planificación y decisiones oportunas que impactan directamente el bienestar de millones de personas”, señaló.
La conversación dejó una idea transversal: la resiliencia hídrica exige visión de largo plazo, coordinación institucional, colaboración y diálogo entre distintos actores y la anticipación necesaria Cerca de dos mil personas llegaron al Parque de la Familia para el cierre de la Semana del Agua 2026. antes de que el tiempo se agote y las crisis se agudice. UN SERVICIO QUE TOCA LA PUERTA DEL BARRIO Lejos de los auditorios, la Semana del Agua se vivió intensamente en el territorio.
En La Platina, comuna de La Pintana, la reinauguración de la Oficina Móvil para dar atención personalizada a los vecinos y vecinas que lo necesitan, puso el acento en la cercanía como parte esencial del servicio. Marcela Romero, conductora y analista de atención al cliente, conoce bien esa realidad. “Muchas veces las personas no vienen solo a hacer un trámite. Vienen a ser escuchadas”, cuenta.
“Agradecen que lleguemos al barrio, que los ayudemos con convenios para poner al día sus cuentas, que alguien se tome el tiempo de explicarles”. Para Eugenio Rodríguez, director de Clientes de Aguas Andinas, esta oficina representa una forma concreta de equidad territorial. “Sabemos que no todos pueden llegar a una oficina comercial o usar canales digitales. Estar presentes en los barrios es parte de nuestro compromiso con las personas”, explica. Vecinos y vecinas valoran esa presencia. Adultos mayores, familias con dificultades de traslado y personas sin acceso digital encuentran en la oficina móvil una solución práctica y, muchas veces, un alivio. En cada explicación que entregan a las personas, se repite una idea simple: el agua también se construye desde la dignidad.
SANTIAGO SE PROYECTA A SUS 500 AÑOS La dimensión urbana y cultural de la Semana del Agua tuvo un espacio destacado en el conversatorio “Santiago 500 años”, instancia donde se presentaron las primeras luces del libro que llevará el mismo nombre, un proyecto impulsado por Aguas Andinas junto a Santiago Adicto y Constructo, que convoca a más de 80 especialistas para reflexionar sobre el futuro de la capital. Rachel Bernardin, directora de Estrategia y Asuntos Corporativos de Aguas Andinas, valoró la conversación amplia y diversa que se abrió en torno a la ciudad. “Ha sido muy enriquecedor abrir este diálogo, donde distintos actores compartieron sus miradas sobre la ciudad, sus avances, desafíos y sus oportunidades. Desde nuestra compañía, el compromiso es seguir aportando para que Santiago funcione hoy y también en los próximos 500 años”, señaló. El gobernador regional, por su parte, Claudio Orrego reforzó la necesidad de una visión compartida. “La ciudad no se hace por partes ni por comunas. Se construye como un todo, y el agua es parte estructural de esa mirada”, afirmó. Desde la vereda ciudadana, Rodrigo Guendelman destacó el carácter colectivo del proyecto. “Queremos mirar lo que hemos hecho como ciudad, hablar de lo que no nos gusta y proyectar lo que queremos construir.
Un Santiago más integrado, menos segregado y con el río Mapocho plenamente incorporado como espacio urbano”. MAPOCHO CIUDADANO: EL RÍO COMO ESCENARIO DE UNA FIESTA CIUDADANA El cierre de la Semana del Agua fue también su expresión más ciudadana. Cerca de 2.000 personas llegaron al Parque de la Familia para participar en la segunda edición de Mapocho Ciudadano, una jornada que conmemoró los 16 años del saneamiento de su cauce. Familias completas recorrieron la ribera, participaron en actividades culturales, deportivas y artísticas, y escucharon un concierto íntimo de la cantante chilena Francisca Valenzuela.
“Fue una experiencia muy especial, una oportunidad para detenerse, mirar el río y reconectarse con este espacio que a veces la ciudad nos hace pasar por alto”, señaló la cantante que lidera el festival Ruidosas, evento en que Aguas Andinas será parte este 2026. Las impresiones del público se repetían. Vecinos de distintas comunas hablaban con orgullo de un río que hoy es parte de su vida cotidiana. “Antes esto era impensado”, decía una asistente. “Ahora es un lugar hermoso para compartir en familia”. Para Iván Yarur, director de Transformación de Aguas Andinas, el Mapocho se ha convertido en un símbolo concreto. “Es un río vivo, recuperado, capaz de congregar a miles de personas.
Demuestra que la infraestructura también puede generar comunidad y sentido de pertenencia”, comentó en una jornada que también contó con la presentación de Andi, el nuevo corpóreo de la compañía, que emula el ciclo del agua desde su origen en la cordillera hasta la presencia del recurso para millones de personas. EL AGUA, SIEMPRE EN EL CENTRO Durante una semana, el agua estuvo en el centro. Se escuchó en los barrios, se pensó desde la ciudad, se celebró en el río. No como un concepto abstracto sino como un eje que articula territorio, personas, infraestructura y vida cotidiana. Hablar del agua un día, o incluso un mes, importa. Pero más importante es integrarla de manera permanente en las decisiones que requiere la ciudad y en el relato que se construye de manera conjunta.
Porque el agua no se resuelve solo con obras: se sostiene con planificación, con responsabilidad y con una mirada de largo plazo.. Conversatorios sobre el futuro de Santiago, oficinas móviles que llegaron a los barrios para atender a los vecinos y miles de personas reunidas en torno al río Mapocho marcaron la conmemoración de Aguas Andinas, donde la infraestructura se cruzó con la ciudad y la cultura, instalando este recurso como un eje central del desarrollo y la vida cotidiana. UNA INICIATIVA DE AGUAS ANDINAS El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, fue el expositor principal del seminario de infraestructura resiliente durante la Semana del Agua. Diversas autoridades junto a Andi, el corpóreo de Aguas Andinas, que refleja el trabajo de la compañía desde la captación del agua en la cordillera, la distribución y recolección en la ciudad. Francisca Valenzuela deleitó con sus canciones a orillas del río.