Autor: RICARDO SOLARI
Columnas de Opinión: Relax
Columnas de Opinión: Relax NÓ I N I P O Al Gobierno se le apareció la guerra en Irán.
A partir de los problemas en el lejano estrecho de Ormuz, debe asumir que el alza de los combustibles le mete presión adicional al gasto fiscal, a las expectativas de inflación y a las tasas de interés que se cobran; es decir, al bolsillo de los chilenos. Eso, con efectos en simpatías y popularidad. Y esa es una verdadera emergencia. No son buenas noticias para el Ejecutivo que, montado en retóricas radicales, ha pretendido copar el escenario con infinidad de iniciativas que apuntan a un proyecto refundacional. Lo que está en el fondo de esta estrategia es reducir el tamaño del Estado, iniciativa de fuerte vocación ideológica en la derecha chilena. Se trata de achicar sus gastos, pero, por sobre todo, de encoger sus ingresos. La guerra de Irán no estaba considerada. Con su irrupción, la política chilena ratifica que es un campo siempre disponible a sorpresas espurias que complican toda ilusión de control y diseño. Ocurren terremotos, megaincendios, estallidos sociales. Eso que los politólogos denominan “los cisnes negros”. El impacto de esta guerra es muy importante, particularmente para los más pobres. En este contexto, el Presidente Kast debiese matizar su estrategia. En una situación como esta, la templanza y sobriedad de palabras y gestos pueden hacer una contribución relevante. Una recomendación razonable de atender sería: relax. Vienen tiempos difíciles y, a estas alturas, ya deberíamos compartir que el tono calmado es un activo estratégico para el buen gobierno.
No se puede pretender diálogo político y social para discutir modificaciones, al parecer necesarias, pero claramente poco populares, respecto del acuciante tema del Mepco y, al mismo tiempo, abrir cada día un tema de gran polémica. El camino de polarizar, descalificar al adversario, instalar el dilema entre un pasado desastroso y un presente luminoso no contribuye en nada. La estrategia comunicacional no puede subordinar a la gestión política. Culpar al gobierno saliente de todos los males es un búmeran a plazo. Tarde o temprano se devolverá. Los nudos de nuestra política pública que requieren solución son de larga data y no se crearon en los últimos cuatro años.
Por ejemplo, la gratuidad y la PGU promulgada sin sustentabilidad fiscal se implementaron en el segundo gobierno de Piñera y también allí se abrier o n l a s puertas al largo ciclo de migración irregular venezolana. Además, esta es una estrategia que parte por infantilizar a la ciudadanía, como si esta no tuviese elementos propios para juzgar los acontecimientos desde su propio saber y experiencia.
Si bien es cierto que las encuestas indican favorabilidad al gobierno entrante la llamada “luna de miel”, e s t a a s o c i a a expectativas razonables res e EL PRESIDENTE KAST DEBIESE MATIZAR SU ESTRATEGIA. EN UNA SITUACIÓN COMO ESTA, LA TEMPLANZA Y SOBRIEDAD DE PALABRAS Y GESTOS PUEDEN HACER UNA CONTRIBUCIÓN RELEVANTE. cogidas en los mensajes principales de campaña: más seguridad y crecimiento económico. Pero si los ciudadanos empiezan a percibir un clima crispado y efectos en sus bolsillos, el apoyo empezará a desvanecerse. No se debe olvidar que, en la primera vuelta presidencial, Kast obtuvo apenas un 24%. Ese es su voto duro. Los ciudadanos son resultadistas. Y con razón. Votan con baja confianza para elegir autoridades. Y aspiran a que los problemas principales se resuelvan. Y, por tanto, las estridencias afectan ese foco y no son bienvenidas. El otro tema es que una polarización lleva a otra. Pese a que hoy se ve desorden en la oposición, esta se articulará tarde o temprano en la perspectiva de los próximos comicios. Y respecto de cuál será el tono dominante en esa oposición dependerá mucho de lo que el Gobierno transmita como mensaje en estos próximos meses. n Autor: RICARDO SOLARI.