Autor: Roberto Moris Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales PUC
Columnas de Opinión: La memoria del territorio
Columnas de Opinión: La memoria del territorio orge Luis Borges imaginó en «Funes el memorioso» a un hombre incapaz de olvidar. Cada detalle quedaba J grabado con precisión absoluta en su mente. Paradójicamente, esa memoria total lo paralizaba, impidiéndole abstraer y actuar.
Los territorios parecen padecer el mal contrario: una desmemoria institucionalizada que permite que cada emergencia se viva como excepcional, cuando en realidad responde a patrones conocidos, a cicatrices que el paisaje lleva marcadas desde hace décadas. Los incendios que devastaron la Región del Biobío no fueron sorpresa para quienes estudian la interfaz urbano-rural. Fueron el recordatorio brutal de una advertencia ignorada. Las cifras hablan de más de cincuenta mil hectáreas consumidas, veintiuna vidas perdidas y miles de familias damnificadas. Detrás de los números hay territorios que exigen ser comprendidos en su complejidad. La urgencia de reconstruir viviendas es innegable, la presión por actuar con velocidad es legítima. Sin embargo, valdría preguntarse si la velocidad que no aprende está condenada a repetir el mismo recorrido. El plan de reconstrucción muestra fortalezas: integración de instrumentos normativos, inclusión de allegados y arrendatarios históricamente excluidos, articulación con universidades regionales. Son señales de que algo se ha aprendido del terremoto del 27-F hacia adelante. Pero persiste una tensión no resuelta entre la celeridad de la ejecución y la sustentabilidad de las soluciones. La ley de Incendios regula la propagación y el combate, pero carece de componentes preventivos sustantivos. No basta con saber apagar el fuego si no entendemos por qué se enciende siempre en los mismos lugares. La reforma al sistema de planificación territorial ofrece nuevas herramientas: actualización acelerada de planes reguladores, mejor información para la toma de decisiones, instrumentos de gestión para reconvertir áreas deterioradas y control de densidad regional. La planificación integrada debiera articular acciones de regulación, inversión, gestión y monitoreo. Las comunidades necesitan participar no solo como beneficiarias de subsidios, sino como constructoras activas de su resiliencia. Los procesos de reconstrucción, bien conducidos, son instancias privilegiadas de innovación y evolución institucional. Chile tiene hoy la oportunidad de capitalizar el desarrollo tecnológico disponible -sistemas de información territorial, plataformas de gestión integrada asistida, herramientas de monitoreo en tiempo realpara construir una verdadera inteligencia territorial colectiva. La burocracia no puede ser excusa para dejar familias en carpas durante el invierno, pero tampoco la urgencia puede justificar repetir los errores que nos trajeron hasta aquí.
Entre el olvido paralizante y la memoria abrumadora, el desafío está en recordar lo justo para actuar mejor. "No basta con saber apagar el fuego si no entendemos por qué se enciende siempre en los mismos lugares". Autor: Roberto Moris Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales PUC. "No basta con saber apagar el fuego si no entendemos por qué se enciende siempre en los mismos lugares".