Editorial: Pagos excesivos
Editorial: Pagos excesivos EDITORIAL C omo cuando se administra dinero que no es propio, las autoridades anteriores se embarcaron en compromisos que distan mucho de la realidad, y significan grandes sumas de dinero, dinero que debiera destinarse a la solución de los problemas más graves de los chilenos.
Uno de los proyectos es el excesivo pago que se ofreció para comprar una parte de los terrenos del Cerro Centinela, en San Antonio, donde se ubica una megatoma y en la cual, sin dar solución al problema, comprometieron la compra de solo 100 de las 215 hectáreas por casi 11 mil millones de pesos, considerando que el terreno es irregular, no tiene factibilidad sanitaria, con escasa infraestructura y sin urbanización.
Producto del reordenamiento, al Consejo de Defensa del Estado ingresó al Juzgado de Letras del vecino puerto, un escrito para solicitar que se baje el pago por la expropiación, a unos 7 mil millones de pesos.
Otro proyecto que no vale tanto como el presupuestado por el gobierno anterior, es el último tramo de la ciclovía Nueva Alameda-Providencia que consulta la suma de 8 mil millones de pesos en una obra que, se calcula, solo un 3% de la población, va a utilizar.
Otro gasto muy grande, es la expropiación de veinte hectáreas al Club Hípico de Punta Arenas, para destinarlas al un plan de emergencia habitacional y para lo cual se habían consultado más de 21 mil millones de pesos.
La autoridad ha dicho que la indemnización asociada al proceso expropiatorio de que se trata importara un desembolso de significancia presupuestaria que no resulta compatible con las restricciones impuestas a que se ha debido someter el país, por falta de caja fiscal y por el Plan de Ajuste Fiscal liderado por el Gobierno de Kast.
El cuarto proyecto y uno de los más conflictivos, es la expropiación de la ex Colonia Dignidad, acusada de violaciones a los derechos de las personas que allí habitaban, pero antes que dar satisfacciones ideológicas a quienes fueron gobierno, el Estado chileno no puede permitirse pagar, solo por la parte urbana, la increíble suma de 47 mil millones de pesos, en circunstancias que hay mucha gente con grandes necesidades. Por ello, es bueno que el gobierno reevalue los gastos en tales expropiaciones y, especialmente, las motivaciones que las impulsan..