Autor: VANIA BURGESS GALAZ
Los planes del Cementerio General como museo al aire libre
Los planes del Cementerio General como museo al aire libre “E s la oportunidad de promover nuevas normas y generar nuevos financiamientos para el Cementerio General, así como que otros cementerios públicos sean foco de atención.
Este espacio trasciende lo comunal: es de importancia nacional”, señala el alcalde de Recoleta, Fares Jadue, sobre la inscripción como museo a cielo abierto en el Registro de Museos de Chile (RMC) del camposanto, ocurrida a fines de marzo. Con esto se abren nuevas vías de financiamiento y proyección cultural para el lugar.
Inaugurado en 1821, en el cementerio hoy, en sus 86 hectáreas, están sepultadas unos dos millones de personas, entre ellos, más de 30 expresidentes y múltiples figuras de la cultura, las artes y de la historia del país.
En los últimos años ha sufrido de constantes vandalizaciones en fechas determinadas 11 de septiembre o para el “Día del joven combatiente”, por ejemplo y de robos, porque no es suficiente la seguridad al interior del enorme recinto. “Estamos resignificando la muerte”, afirma la directora del Cementerio General, Gianinna Repetti, la primera mujer en este cargo, nombrada en marzo de 2025. A su juicio, la nueva condición permite relevar la historia del lugar y consolidarlo como un espacio de encuentro con la memoria.
No todo es considerado museo: la inscripción abarca al Patio 29, el Memorial a los Detenidos Desaparecidos y las 28 hectáreas del casco histórico, Monumento Histórico desde 2010, que reúne cerca de 18 mil piezas patrimoniales entre mausoleos, esculturas y edificaciones. Sin embargo, aún no hay un catastro exacto sobre el estado y conservación del cementerio, como reconoce Repetti. La directora explica que se está trabajando en un inventario digital para avanzar en los diagnósticos de conservación. Para el alcalde, visibilizar esta situación fue clave en el proceso: “Era necesario evidenciar el deterioro progresivo del recinto”, señala. El Cementerio General enfrenta una condición dicotómica: es público, pero no recibe ingresos estatales de forma directa, y las tumbas y mausoleos son privados, porque pertenecen a cada familia dueña. El recinto se financia con un presupuesto anual de entre cinco mil y seis mil millones de pesos, destinados tanto a su operación como a la conservación del espacio. También tiene un rol social: reciben y sepultan a personas sin recursos o sin identificación, lo que implica costos adicionales. “Competimos en desventaja y tenemos más exigencias”, advierte Repetti. Se suma a la problemática que para restaurar piezas dentro del Monumento Histórico, se requiere de los permisos del Consejo de Monumentos Nacionales. “Aquí hay espacios de privados, por eso hay que generar conciencia con los propietarios”, sostiene Jadue, apuntando a la corresponsabilidad en el cuidado del patrimonio. El reconocimiento como museo “es una búsqueda para obtener fondos para la conservación del espacio y del patrimonio”, explica Repetti. En las próximas semanas, el recinto postulará a financiamientos específicos para museos. “Es un delta de recursos que nos permite hacer una redistribución mucho más eficiente”, añade el alcalde. El plan es que con esos ingresos se mejore la señalética, se agreguen tótems inLARENEGOIRETNEMEC formativos, se mejoren los accesos y la iluminación, además de avanzar en la accesibilidad universal. En paralelo, con los recursos propios, se podrá mejorar la infraestructura de sectores postergados, como los patios de tierra y las calles, muchas de ellas en muy mal estado. Las autoridades coinciden en que el desafío va más allá del financiamiento. Parte de las limitaciones radica en un marco normativo desactualizado, pues los decretos que regulan los cementerios datan de la década de 1980. En ese contexto, el municipio espera que este reconocimiento funcione como plataforma para impulsar cambios legales y abrir nuevas formas de gestión, incluyendo eventuales alianzas con privados.
EJEMPLOS FORÁNEOS El Cementerio General organizó, para este jueves, el 1 Encuentro Nacional de Cementerios Públicos de Chile, que reunirá a administradores de todo el país en el camposanto de Recoleta, para conversar sobre sus respectivas situaciones. OLLAVRACNAITSIRC Esto va en línea con lo que ha pasado en otros lugares del mundo, donde la preocupación por preservar los cementerios como patrimonio, por sus construcciones y arquitectura, viene de hace décadas. En 2009, por ejemplo, se creo la Ruta Europea de Cementerios, constituida por 49 camposantos, en 37 ciudades de 16 países.
Esta asociación impulsa el turismo temático: los campos a n t o s e u r o p e o s t i e n e n u n a importancia histórica, memorística o artística reseñable. A esta organización pertenecen, entre otros, el cementerio Perè-Lachaise en París, Brompton Cemetery de Londres, o el cementerio judío, en Budapest. También, el de Glasnevin en Dublín, que fue declarado museo en 2010 y en cuyos terrenos están sepultados la mayor parte de los personajes históricos relevantes de Irlanda. Entre actividades y visitas guiadas, se puede aprender de la historia de la necrópolis y los usos y costumbres funerarios. En América Latina, uno de los más famosos es el de la Recoleta, en Buenos Aires. Autor: VANIA BURGESS GALAZ. Con un deterioro de años y limitaciones financieras, el camposanto fue incorporado recientemente al Registro de Museos de Chile, una categoría que sus autoridades esperan les permita recibir más recursos. Capilla gótica y cenotafio de Bernardo O’Higgins en el Cementerio General, parte del casco histórico. Reinaugurado el 12 de noviembre de 2025, el mausoleo del general Manuel Baquedano fue nuevamente rayado en el marco del “Día del joven combatiente” de este año.