CARTAS: Un proyecto fuera de la realidad chilena
CARTAS: Un proyecto fuera de la realidad chilena Señor Director: Tal como lo señala el ministro del Trabajo, Giorgio Boccardo, y el subsecretario del Trabajo, Pablo Chacón, en una columna publicada en su medio, el gran argumento de quienes promueven la negociación colectiva multinivel sería el fortalecimiento del diálogo social entre empleadores y trabajadores, pese a que las cifras de tasas de sindicalización en Chile no desmerecen en nada a las que tienen los países de la OCDE.
Por otra parte, al interior de las empresas permanentemente se está negociando con resultados favorables para ambas partes, ya que nuestro sistema prácticamente obliga a llegar a un acuerdo gracias a las mediaciones que realiza la Dirección del Trabajo.
Este proyecto busca instaurar un modelo coordinado de tres niveles --sectorial, intermedio y de empresa--, donde los más preocupante dice relación con el establecimiento de acuerdos pactados por las grandes confederaciones, los cuales serían obligatorios para todas las empresas, independiente de su tamaño y realidad, en temas como sueldos y jornada laboral, entre otros, afectando e impactando mayormente a las pymes. Asimismo, el proyecto deroga atribuciones exclusivas del empleador durante la negociación, donde materias sensibles quedarían en manos de las confederaciones. La discusión constitucional de este proyecto tampoco es menor, ya que pretender que la negociación sectorial no requiere una reforma a la Constitución es un voluntarismo jurídico que solo añade incertidumbre.
Por ello, tengo la impresión de que lo que verdaderamente está detrás de quienes defienden la negociación colectiva multinivel es más bien una cuestión política de las Confederaciones de Trabajadores y la mayor de las Centrales Sindicales, que aspiran a convertirse en los únicos interlocutores en los procesos de negociación. Interesante por tanto sería preguntarles a los miles de sindicatos de base su opinión sobre entregarles su representación a unas pocas organizaciones multisindicales, cuyas direcciones son marcadamente políticas.
Si bien hoy parece un proyecto con poca viabilidad, representa un peligro latente, ya que si el futuro gobierno de José Antonio Kast no logra consolidar una recuperación económica, este proyecto perfectamente podría ser una bandera de lucha de sectores más radicales. Chile requiere urgentemente crecimiento. Un proyecto de esta naturaleza, por lo demás muy reglamentario y que ignora la realidad de las empresas, es simplemente inoportuno e ideológico. ZARKO LUKSIC SANDOVAL Abogado Un proyecto fuera de la realidad chilena.