Autor: • JESSICA MARTICORENA
ALZA HISTÓRICA DE LOS COMBUSTIBLES: qué hizo Chile frente a otros shocks de petróleo
ALZA HISTÓRICA DE LOS COMBUSTIBLES: qué hizo Chile frente a otros shocks de petróleo JESSICA MARTICORENA “Hace tres semanas, el p e t r ó l e o c o s t a b a US$ 70 por barril y llegó a subir hasta US$ 110.
Un alza del 57% con una velocidad no vista en 40 años, provocada por la guerra de Medio Oriente”. Es parte del mensaje que t r a n s m i t i ó e l g o b i e r n o d e Kast para explicar el alza histórica de hasta $391 por litro en las bencinas y de $580 en el diésel, el mayor aumento en 46 años, desde cuando existen registros.
La Moneda también modificó los parámetros del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). Este sistema evitaba que tanto las rebajas como las alzas de los hidrocarburos de uso vehicular sobrepasaran los $30 por litro. Con los cambios, el cálculo se hará en una ventana de tiempo mayor: en lugar de cada dos semanas, será cada cuatro.
“Al espaciar el ajuste a cuatro semanas, el sistema se vuelve más lento para reaccionar a la volatilidad internacional, los aumentos de pr ecio s se vuelven m en os bruscos, pero el efecto del alza podría durar más tiempo”. La medida generó dos efectos inmediatos: el colapso de las estaciones de servicio y la caída de la aprobación al Gobierno por parte de la ciudadanía.
Para amortiguar los efectos, el Ejecutivo activó un plan de medidas paliativas que incluyen menores precios para la parafina, subvención de $100 mil mensuales por hasta seis meses para los taxis colectivos, el congelamiento de tarifas del transporte público y la reducción del precio de la parafina a niveles de febrero pasado y su congelamiento durante el otoño e invierno. Con todo, el alza golpeará a distintos sectores productivos y a toda la cadena de abastecimiento. “Y no hay certeza de que cuando termine el conflicto, los precios vuelvan a los de antes.
Podrían mantenerse elevados, porque hay destrucción de infraestructura”, dice Juan Ortiz, economista del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (Ocec-UDP). Es que la actual crisis que partió el 28 de de febrero, con el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel en contra de Irán, tiene un ingrediente inédito: el cierre del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial.
El director ejecutivo de la A g e n c i a I n t e r n a c i o n a l d e Energía (AIE), Fatih Birol, advirtió que la guerra podría sumir al mundo en su peor crisis N O T A energética en décadas. ¿Una mayor gradualidad? “Ha habido un alza importante del petróleo en poco tiempo, aunque ha habido otros períodos, en crisis pasadas, con precios y peaks más altos”, expone Marc Llambias, consultor de Quark Energy Solutions.
El economista y académico de la Universidad de Chile Guillermo Larraín acota: “Las crisis pasadas, Chile las enfrentó de otra forma, se tomaron medidas para moderar los impactos y el traspaso del costo a la El ministro de H a c i e n d a, Jorge Quiroz. población. Acá se traspasó muy rápido el precio y se está imponiendo un costo de ajuste importante, y no sabemos cuánto va a durar.
Había que hacerlo más gradual”. En 2006, el exministro de Economía y Energía del gobierno de Ricardo Lagos, Jorge Rodríguez, tuvo que lidiar con escenarios complejos: enfrentó la crisis del gas, cuando Argentina cortó el suministro. “Los efectos económicos de las crisis se tienen que pagar, a u n q u e hay distintas opciones para hacerlo menos doloroso.
Esta crisis la veo muy grave, sus efectos se van a sentir por un buen tiempo más”. Fondo, capitalizaciones y bono para familias Las grandes crisis mundiales del petróleo han estado marcadas por interrupciones en el suministro y un aumento drástico de los precios, lo que ha generado inestabilidad económica global. Estas crisis suelen estar vinculadas a tensiones geopolíticas, particularmente en Medio Oriente. Sin perjuicio de que hay otras que tienen un origen diferente, pero cuyos alcances son similares, golpean el comportamiento del crudo, causando volatilidad en los precios y caos en los mercados. Sin contar la década del 70 con crisis en 1973 y en 1979, el mundo ha sido testigo de cuatro grandes shocks petroleros, incluyendo el actual, en 36 años. Entre 1990 y 1991 se desarrolló la guerra del Golfo.
La invasión de Kuwait por parte de Irak provocó un alza del precio del petróleo desde los US$ 20 el barril hasta los US$ 46, un 130%. Frente a la volatilidad de los precios internacionales de los combustibles, el gobierno de Patricio Aylwin en 1991 implementó el Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP) para suavizar el impacto en los precios internos, evitando que las fluctuaciones extremas del mercado internacional se trasladaran al consumidor final. El precio de la bencina escaló desde $95 por litro a inicios de 1990 hasta $154 el litro en el cierre de ese período. A principios de 1991se situó en $160, “evidenciando un incremento de 68%, bastante menor al aumento que tuvo el precio del petróleo en el mercado internacional”, detalla una autoridad de la época. Diecisiete años después, en 2008 el mundo enfrentó otro golpe. Esta vez, con origen en Estados Unidos. La crisis subprime fue gatillada por una crisis crediticia hipotecaria, que detonó la quiebra del banco de inversión Lehman Brothers y la aseguradora AIG. Las bolsas y mercados de valores se derrumbaron, generando una crisis financiera a nivel global. Las principales economías del mundo entraron en ciclos recesivos, aunque los commodities alcanzaron niveles récord. El precio del petróleo pasó de US$ 90 el barril a un máximo histórico que rozó los US$ 150. En Chile el impacto fue inmediato y la bencina de 95 octanos subió de $644 el litro a $749. El gobierno de la presidenta Michelle Bachelet apuntó a proveer de liquidez al mercado local para evitar un encarecimiento del crédito. Anunció un incremento de las coberturas, garantías públicas y préstamos para que la liquidez que se había entregado a los mercados financieros fluyera hacia las empresas exportadoras y a las empresas locales de menor tamaño. “El objetivo era seguir proveyendo liquidez en un mundo donde escaseaba”, rememora Guillermo Larraín, exN O T A Chile importa el 98% de los productos que consume como gasolina, diésel, gas licuado y parafina.
Y la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) abastece cerca del 60% de la demanda de hidrocarburos de todo el país, a través de lo que producen sus refinerías Aconcagua, en Concón, y Bío Bío y de los productos terminados que importa. El restante 40% es importado, almacenado y entregado directamente por las empresas distribuidoras Copec, Aramco y Shell a los clientes finales. “Enap, como importador, está expuesto a lo que sucede en el mercado internacional; trabaja con un stock de 30 días, aproximadamente”, precisa un exejecutivo de la compañía. El mercado de referencia para Chile superintendente de Valores y Seguros (SVS), hoy CMF. También el gobierno anunció un plan para incentivar la adquisición de viviendas por parte de las familias de clase media y, para ello, capitalizó a BancoEstado por un total de US$ 500 millones. Además, se activó un plan de estímulo fiscal equivalente a cerca de 3% del PIB, que consideraba estímulos a la inversión y al consumo, al empleo y la capacitación. Y otorgó un bono especial de $40 mil por carga familiar para más de 1 millón 700 mil familias. Junto con eso, a principios de 2009 se anunció una capitalización de Codelco por US$ 1.000 millones, para potenciar su plan de inversiones. Autoridades de la época hacen una salvedad. “La solidez fiscal de Chile fue clave en la implementación de ese plan. Teníamos muchos fondos soberanos, un superávit fiscal importante y el gobierno no tuvo problemas en tener una política contracíclica para contener el impacto”, apunta Guillermo Larraín. 2022, la última crisis Marzo de 2022. Rusia invade a Ucrania. Acto seguido, el barril de petróleo alcanzó los US$ 139, el precio más alto desde 2008. Y se mantuvo sobre los US$ 100 durante cuatro meses seguidos.
El gobierno de Gabriel Boric optó por mantener inalterable la operación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco). Y si bien los combustibles subieron, el alza que se traspasó a usuarios fue suavizada. De esa manera, el litro de gasolina de 95 octanos pasó de un valor de $1.048 en febrero de 2022 a $1.329 a fines de ese año. El costo fiscal neto de esta medida fue superior a los US$ 2.300 millones. Hoy, el gobierno de Kast ha optado por traspasar el alza. Han dicho que sostener el Mepco a estos valores implicaría gastar US$ 200 millones semanales.
Cómo Enap cambió su política de cobertura para el crudo, tras millonarias pérdidas en 2008 sostenido en el valor del crudo durante el primer semestre de 2008, alcanzando un precio máximo de US$ 145,3 el barril, y el posterior desplome a un precio de US$ 33,8, en diciembre de ese año. Ese vaivén significó para Enap comprar a precios altos y vender los productos refinados a valores muy inferiores, con la consiguiente depreciación en los stocks de crudos y productos. “El desfase entre el precio de compra y venta, hoy está cubierto por un es la Costa del Golfo, en Texas, Estados Unidos. La canasta de proveedores de crudo de la estatal incluye a Ecuador, Colombia, Brasil y Argentina.
La empresa modificó sus políticas de cobertura para la compra de crudo, tras el descalabro de 2008, cuando la estatal registró uno de los peores resultados financieros de su historia, con pérdidas que rozaron los US$ 1.000 millones. Ese resultado fue consecuencia de una combinación de factores: altos precios del crudo en la primera mitad del año, la brusca caída posterior del petróleo, la falta de gas natural y la sequía en Chile.
Pero en la industria se recuerda, sobre todo, el impacto que tuvo la volatilidad del petróleo, con el aumento sistema de cobertura que reduce el impacto financiero para la empresa”, explica un conocedor de la estatal. Detalla que, por ejemplo, “si compra un barril a US$ 150, y al venderlo el precio está en US$ 80, la cobertura paga la diferencia. Y al revés, si lo compra a US$ 80 y lo vende a US$ 150, le paga a la aseguradora o al banco la diferencia. Es un tema financiero. La cobertura no cubre volatilidad de precio, no perjudica ni favorece al consumidor”. Otro ejecutivo de la estatal subraya que desde 2008, Enap también introdujo otra modificación para resguardarse de las fluctuaciones. “Hoy la empresa genera contratos más estables con sus clientes”, apunta.
En la industria recuerdan que en 2008, ante la crisis energética y escasez de gas, Enap importó diésel para generar electricidad, pero luego vino un período de lluvia, y las empresas generadoras sustituyeron la generación a diésel por generación hidráulica; Enap tuvo que asumir el costo de todos los barcos que había comprado. “Enap no tenía asegurada la venta. Ahora, son contratos a firme, que incluyen multas y volúmenes, que permiten que pueda planificar su venta, con la suficiente cobertura”, asevera un cercano a la compañía. “Los efectos económicos de las crisis se tienen que pagar, no son gratis; sí hay distintas opciones para hacerlo menos doloroso”. JORGE RODRÍGUEZ, EXMINISTRO DE ECONOMÍA. “Teníamos muchos fondos soberanos, un superávit fiscal importante y el gobierno no tuvo problemas en tener una política contracíclica para contener el impacto”. GUILLERMO LARRAÍN, EX SVS, FRENTE A LA CRISIS DE 2008. “El desfase entre el precio de compra y venta, hoy está cubierto por un sistema de cobertura que reduce el impacto financiero para la empresa”, explica un conocedor de la estatal. Autor: JESSICA MARTICORENA.
En 1991, Patricio Aylwin implementó el FEPP, para suavizar el impacto en los precios internos de los combustibles; en 2008, Michelle Bachelet aplicó estímulos a la inversión, al consumo, al empleo y la capacitación, y entregó bonos a familias vulnerables. Y en 2022, el presidente Boric optó por mantener inalterable el Mepco, con un costo fiscal superior a US$ 2.300 millones.
Las gasolinas subieron hasta $391 por litro y el diésel, $580, el mayor aumento en 46 años “Los efectos económicos de las crisis se tienen que pagar, no son gratis; sí hay distintas opciones para hacerlo menos doloroso”. JORGE RODRÍGUEZ, EXMINISTRO DE ECONOMÍA. “Teníamos muchos fondos soberanos, un superávit fiscal importante y el gobierno no tuvo problemas en tener una política contracíclica para contener el impacto”. GUILLERMO LARRAÍN, EX SVS, FRENTE A LA CRISIS DE 2008. “El desfase entre el precio de compra y venta, hoy está cubierto por un sistema de cobertura que reduce el impacto financiero para la empresa”, explica un conocedor de la estatal. Los automovilistas se agolparon en las estaciones de servicio para sortear esta semana el alza. ALZA HISTÓRICA DE LOS COMBUSTIBLES: qué hizo Chile frente a otros shocks de petróleo Autor: JESSICA MARTICORENA. Los automovilistas se agolparon en las estaciones de servicio para sortear esta semana el alza.