Autor: Michel Junod López médico veterinario
Columnas de Opinión: ¿Quién se atreve a ponerle el cascabel al gato?
Columnas de Opinión: ¿ Quién se atreve a ponerle el cascabel al gato? H ace algún tiempo se viene instalando una reflexión desde distintos sectores de la sociedad y hoy ya nadie la calla. Por el contrario, son muchos los que cuestionan la extensión de las carreras universitarias, que en ocasiones alcanzan los 10 semestres o más sin considerar retrasos; con ellos pueden prolongarse bastante más. Esto resulta aún más llamativo si se considera que, en países desarrollados, estas mismas carreras suelen durar entre seis y siete semestres.
Si esta es la realidad, y si en Europa hace tiempo que se están incorporando al mercado profesionales capacitados en menos tiempo que en Chile o en gran parte de América Latina, es inevitable preguntarse por las causas. Una posible explicación es que la base académica con la que llegan los estudiantes a la universidad es muy diversa. Otra, que los mecanismos de selección no permiten discriminar adecuadamente según niveles de preparación. Como consecuencia, muchas universidades se ven obligadas a comenzar cualquier carrera con procesos de nivelación en conocimientos básicos, indispensables para comprender las materias propias de cada profesión. Sibien el análisis debe centrarse en una cuestión intransable la calidad del profesional-, no se puede ignorar la otra cara de la moneda. Se termina castigando a los mejores estudiantes de secundaria y a sus familias, quienes deben financiar varios semestres de nivelación que, en rigor, no necesitan.
Esto genera un incentivo perverso hacia la mediocridad: "no te esfuerces tanto en la enseñanza media, porque en la universidad igual te nivelarán con quienes tienen menor preparación". A esto se suma que los años universitarios suelen ser mucho más costosos que la educación secundaria. De este modo, se instala un sistema que, en lugar de premiar el mérito, tiende a ralentizar a quienes avanzan más rápido, obligándolos a esperar al resto. Es, en términos simples, "quitarles los patines a los más veloces" y extender innecesariamente el proceso educativo por varios semestres. Lo más llamativo es que la sociedad ha terminado por aceptar esta realidad casi como una norma. Incluso sectores liberales que criticaron la metáfora de los patines no han impulsado cambios significativos. No se trata de discriminar, sino de enviar una señal clara: si un estudiante se esfuerza durante la educación secundaria, su carrera universitaria debería ser más corta y menos costosa. Sin embargo, pareciera que este tema no es prioritario ni para la izquierda ni para la derecha. Para algunos implica mantener un grupo eterno de estudiantes en las calles; para otros, sostener un modelo educacional privado, con un importante foco de mercado.
Sea cual sea la interpretación, y como diría un antiguo dicho campesino, "está mal pelado el chancho". Y la pregunta sigue vigente: ¿ quién se atreve a ponerle el cascabel al gato ?. Autor: Michel Junod López médico veterinario. C Columna