Autor: LINA CASTAÑEDA
Analistas prevén expansión de entre 1% y 1,7% anual en actividad del 2º trimestre
Analistas prevén expansión de entre 1% y 1,7% anual en actividad del 2º trimestre Un desempeño mejor que en el primer trimestre prevén analistas del mercado para la actividad económica del segundo trimestre. Sin embargo, persistirían factores que limitarían su expansión, como son las altas bases de comparación en el sector minero y los impactos directos por el conflicto en el Medio Oriente.
Según Felipe Ramírez, economista jefe de Coopeuch, deberían revertirse factores que en la manufactura y resto de bienes incidieron negativamente en los primeros tres meses del año, particularmente en los sectores agropecuario-silvícola y de pesca extractiva y en la manufactura de ciertos alimentos.
Su proyección es que en el segundo trimestre la actividad económica registrará un crecimiento interanual de 1,7%. No obstante, advierte que en el segundo semestre persistirán factores que limitarán la expansión, entre ellos, las altas bases de comparación en el sector minero y los impactos directos del conflicto en Medio Oriente, que comenzarán a materializarse.
Reimpulso inversor y riesgos del petróleo Para el segundo trimestre, aunque el escenario sigue siendo desafiante para el sector manufacturero y la economía en general, Rodrigo Mujica, director de Políticas Públicas de Sofofa, percibe fundamentos para un mayor optimismo. Entre otros, el énfasis que ha puesto el Gobierno en impulsar el crecimiento, el empleo y la inversión debiera traducirse en medidas concretas que permitan reimpulsar la actividad productiva. Ello, junto a la capacidad de adaptación e innovación de las empresas, podría contribuir a una recuperación gradual de la actividad en los próximos meses. En su opinión, el proyecto de Ley de Reconstrucción Nacional es una oportunidad que no se puede desaprovechar para avanzar en aquellos ajustes urgentes para reimpulsar el crecimiento.
Para el segundo trimestre, el escenario base de Admirals Markets apunta a un crecimiento interanual todavía bajo, en un rango aproximado de entre 0,5% y 1,2% anual para el Imacec promedio, asumiendo que las condiciones actuales se mantienen relativamente constantes, señala Felipe Sepúlveda, analista jefe de Admirals Latinoamérica. Su percepción es que el comercio y los servicios podrían seguir entregando soporte, pero el principal riesgo reside en el precio internacional del petróleo. “Con el Brent nuevamente sobre la zona de los US$ 110 por barril, Chile enfrenta un shock relevante por ser importador neto de energía”, indica.
Sepúlveda hace notar que nuevas alzas tienen un efecto directo en el transporte, alimentos, logística y costos de producción, lo que puede retrasar la convergencia de la inflación a la meta; presionar las expectativas y limitar el espacio para una política monetaria más expansiva.
Un mayor costo energético reduce el ingreso disponible de los hogares y comprime márgenes de empresas, afectando el consumo y la inversión, y en el mercado ya hay estimaciones de nuevas alzas en el precio de las bencinas, agrega. Banco Itaú pronostica una variación interanual de 1% en la actividad económica del segundo trimestre.
“El débil seguimiento de la actividad y nuevos vientos en contra de corto plazo derivados de costos energéticos y recortes fiscales plantean riesgos a la baja para nuestra proyección de crecimiento del PIB de 2,1% para este año”, sostiene Vittorio Peretti, economista de Itaú. Si bien parte de la desaceleración puede atribuirse a desafíos transitorios y sectoriales, en su opinión la economía en su conjunto ha perdido dinamismo.
Alude a factores que aún no aparecen reflejados en las cifras, como el repentino aumento de los precios al consumidor en el segundo trimestre; la fuerte caída de la confianza privada y el inicio de los ajustes del gasto fiscal.
El año debajo del 2% Con un pronóstico de crecimiento interanual de 1,6% para el segundo trimestre, el economista jefe de Credicorp Capital, Samuel Carrasco, apunta a una expansión del PIB por debajo de 2% durante 2026, tanto por el débil resultado del primer trimestre como por el ajuste fiscal en curso; el deterioro de la confianza de consumidores y empresarios y un panorama más débil para el consumo ligado a la mayor inflación y mayor inflación impulsada por alzas en los combustibles. Priscila Robledo, de Fintual, estima un crecimiento anual de 1,5% para el segundo trimestre y de 1,6% para el año 2026.
Esto supone una importante recuperación en la segunda parte del año, en la medida que el shock de combustibles se disipe y baje la incertidumbre legislativa. n Qué hizo caer la producción hasta marzo La información preliminar del Banco Central da cuenta de una caída de 0,1% en el Imacec de marzo, en comparación con igual mes del año anterior. El promedio de la variación del primer trimestre es de -0,3% anual.
En marzo, en particular, hubo una disminución de 5,2% en la producción de bienes (-6,5% en la producción minera; -2.6% en la industria manufacturera y -4,8% en el resto de bienes), con alzas en servicios (2,1%) y comercio (5,1%). El director de Políticas Públicas de la Sofofa, Rodrigo Mujica, atribuye el opaco desempeño a factores tanto locales (como la tramitación de permisos y costos laborales persistentes) como internacionales.
Por otro lado, Mujica explica que si bien los cambios tecnológicos generan oportunidades y mayor productividad en el largo plazo, también implican procesos de ajuste que afectan a empresas que no logran adaptarse con suficiente rapidez. También cita el efecto relevante en algunas industrias del alza en el precio de los combustibles y el deterioro que registran las condiciones financieras desde fines de febrero. El retroceso interanual de marzo, considerando que incluso el mes tuvo un día hábil adicional, refleja una economía desbalanceada, donde la debilidad de la producción de bienes continúa pesando sobre el crecimiento agregado. Liderada por comercio y servicios, la demanda interna sigue como principal soporte de la actividad, plantea Úrsula Contardo, analista sénior de Renta Fija y Asset Allocation en Principal. Su conclusión es que el dato de marzo muestra una recuperación frágil, sin señales claras de aceleración, reforzando la percepción de una economía que ha tenido dificultades para ganar mayor tracción. “El rol de la política monetaria del Banco Central se vuelve particularmente desafiante, al enfrentar la necesidad de respaldar una actividad aún débil, en un escenario marcado por presiones inflacionarias”, dice Contardo.
A la espera de la corrección de las cifras de actividad, cuando el 18 de mayo se publiquen las cuentas nacionales, varios economistas prevén que la actividad habría presentado un descenso menor al -0,3% que muestran las cifras preliminares para el Imacec interanual de marzo. Autor: LINA CASTAÑEDA. Unos prevén que alzas en el petróleo y su impacto en la inflación, junto a recortes del gasto fiscal, limitarán el crecimiento. Otros destacan las medidas proinversión.
Tras contracción de primeros tres meses: n Qué hizo caer la producción hasta marzo La información preliminar del Banco Central da cuenta de una caída de 0,1% en el Imacec de marzo, en comparación con igual mes del año anterior. El promedio de la variación del primer trimestre es de -0,3% anual.
En marzo, en particular, hubo una disminución de 5,2% en la producción de bienes (-6,5% en la producción minera; -2.6% en la industria manufacturera y -4,8% en el resto de bienes), con alzas en servicios (2,1%) y comercio (5,1%). El director de Políticas Públicas de la Sofofa, Rodrigo Mujica, atribuye el opaco desempeño a factores tanto locales (como la tramitación de permisos y costos laborales persistentes) como internacionales.
Por otro lado, Mujica explica que si bien los cambios tecnológicos generan oportunidades y mayor productividad en el largo plazo, también implican procesos de ajuste que afectan a empresas que no logran adaptarse con suficiente rapidez. También cita el efecto relevante en algunas industrias del alza en el precio de los combustibles y el deterioro que registran las condiciones financieras desde fines de febrero. El retroceso interanual de marzo, considerando que incluso el mes tuvo un día hábil adicional, refleja una economía desbalanceada, donde la debilidad de la producción de bienes continúa pesando sobre el crecimiento agregado. Liderada por comercio y servicios, la demanda interna sigue como principal soporte de la actividad, plantea Úrsula Contardo, analista sénior de Renta Fija y Asset Allocation en Principal. Su conclusión es que el dato de marzo muestra una recuperación frágil, sin señales claras de aceleración, reforzando la percepción de una economía que ha tenido dificultades para ganar mayor tracción. “El rol de la política monetaria del Banco Central se vuelve particularmente desafiante, al enfrentar la necesidad de respaldar una actividad aún débil, en un escenario marcado por presiones inflacionarias”, dice Contardo.
A la espera de la corrección de las cifras de actividad, cuando el 18 de mayo se publiquen las cuentas nacionales, varios economistas prevén que la actividad habría presentado un descenso menor al -0,3% que muestran las cifras preliminares para el Imacec interanual de marzo.