Francisco Madero, presidente regional del PS: "El tiempo político de esta alianza terminó y se abre otro escenario"
Francisco Madero, presidente regional del PS: "El tiempo político de esta alianza terminó y se abre otro escenario" regunta: Presidente, ¿cómo se puede bajar a nivel regional la decisión del Partido Socialista de suspender su vínculo con el Frente Amplio y el Partido Comunista a propósito del resultado de la aplicación de la LeyNaín Retamal en el caso de Gustavo Gatica? En primer lugar, es importante hacer una precisión. El fallo judicial al que se ha hecho referencia todavía no se conoce en su fundamento completo. Recién en el mes de mayo vamos a tener claridad sobre sus alcances, por lo tanto, no corresponde emitir juicios categóricos sobre algo que aún no está plenamente establecido.
Dicho eso, lo que sí ha ocurrido es que se ha instalado una presunción de responsabilidad política respecto del Partido Socialista, particularmente en relación con la votación de la ley Naín Retamal, y eso es algo que no compartimos ni aceptamos. P ¿ Por qué considera injusta esa atribución de responsabilidad? Porque fue una votación abierta, con debate público, donde el Partido Socialista actuó poniendo por delante el bien común y la paz social. Nosotros hemos buscado siempre un equilibrio entre la seguridad pública y el respeto irrestricto a los derechos humanos. Es una gítima defensa, pero eso no puede significar carta blanca ni vulneraciones a los derechos fundamentales. Esa fue la lógica con la que se actuó, y de eso nos hacemos responsables políticamente. Lo que no aceptamos es que se nos responsabilice por un fallo judicial que aún no se conoce y que, además, se utilice como argumento para atacarnos desde sectores del propio oficialismo. Desde esa perspectiva, ¿la salida del PS del comité político marca un quiebre definitivo? Yo diría que marca el fin de un tiempo político. Las alianzas políticas no son eternas, tienen ciclos. Esta alianza se construyó en función de una candidatura presidencial y de un programa de gobierno que, finalmente, no llegó a puerto. Al perderse esa candidatura, ese tiempo político se terminó. No hay que dramatizarlo en exceso.
Se abre otro escenario, con otros componentes, otras conversaciones y otras posibilidades de acuerdo, especialmente pensando en el rol que nos tocará jugar como oposición frente al próximo gobierno. ¿Cómo cree que esto impacta específicamente en la Región de Atacama? Atacama tiene una particularidad: aquí el Partido Socialista ha recuperado una fuerza electoral muy significativa. Contamos con una senadora que obtuvo una votación histórica y con un diputado que fue reelecto con amplio respaldo. Eso nos devuelve un liderazgo regional que, en algún momento, se había visto debilitado por diferencias internas. Hoy el PS está más unido que tensión real, que no está resuelta en Chile, y que lamentaria sólida y con responsabiliatraviesa todo el debate político. También es necesario que quienes cumplen funciones de seguridad, como Carabineros, cuenten con marcos normativos claros para la ledad política.
Eso nos obliga a asumir nunca en la región, con presencia parun rol protagónico, no solo testimonial, en la configuración de la oposición regional. ¿Qué rol deberían jugar figuras como la senadora Daniela Cicardini y el diputado Juan Santana en este nuevo escenario? Un rol activo, de liderazgo y de conducción política. El Partido Socialista hoy está en condiciones de ser la principal fuerza de oposición en Atacama, pero no una oposición obstruccionista, sino constructiva y fiscalizadora. Vamos a estar atentos a cada acción del gobierno, pero también disponibles para dialogar y para construir soluciones cuando los problemas de la ciudadanía así lo exijan. La gente ya no quiere trincheras ideológicas que no resuelven nada. Como presidente del PS Atacama, ¿Por qué cree que la seguridad es realmente un eje central en lo que Chile necesita? Porque es una demanda ciudadana real. No podemos seguir ideologizando el tema de la seguridad. Es un problema del bien común que debe abordarse con responsabilidad, con datos y con acuerdos amplios. Dicho eso, también creo que en Chile este tema ha sido sobreactuado. Si uno revisa las estadísti cas comparadas, Chile no está entre los países más violentos de la región. Muchas veces se ha exacerbado la percepción de inseguridad con fines electorales. Hoy corresponde abordarlo con seriedad, sin negar el problema, pero también sin usarlo como herramienta de miedo. Más allá de la seguridad, ¿qué otros temas debieran estructurar una oposición de izquierda con sentido ciudadano? El empleo, el emprendimiento, las pequeñas y medianas empresas, la tributación. Hoy se está discutiendo, por ejemplo, una rebaja de impuestos a las grandes empresas. La pregunta es obvia: ¿ de dónde se van a recaudar los recursos que se dejarán de percibir? Estamos hablando de miles de millones de dólares. Ese debate tiene que darse con responsabilidad fiscal y social. No se puede seguir legislando sin responder esa pregunta básica. En la entrevista usted también fue muy crítico respecto del funcionamiento del SLEP Atacama. ¿ Cuál es su evaluación? Es una reforma mal implementada. El Servicio Local de Educación Pública no ha funcionado como debía y eso es responsabilidad del nivel central. Durante años advertimos sobre los problemas que se estaban generando en Atacama y no fuimos escuchados. Hoy tenemos una institucionalidad extremadamente rígida, donde para arreglar un baño o comprar un insumo básico hay que pedir autorización a Santiago. Eso es absurdo. Antes, con los municipios, existía mayor capacidad de respuesta.
No se trata de volver atrás sin más, pero sí de reformar profundamente el modelo. ¿Cree que el próximo gobierno debiera sostener los SLEP o replantearlos? El problema no es quién propuso la reforma, sino cómo resolvemos el problema educativo de fondo. Hoy el Estado se quedó con los sectores más vulnerables y no ha sido capaz de garantizar igualdad de condiciones. Basta mirar los resultados de la PAES: no hay colegios públicos entre los primeros lugares. Eso es una señal brutal de desigualdad. La educación no se resuelve en un solo gobierno, pero sí se puede avanzar si hay voluntad política real y acuerdos amplios. Para cerrar, ¿cómo definiría el momento actual del Partido Socialista en Atacama? Es un momento de responsabilidad. Hemos recuperado liderazgo, fuerza electoral y cohesión interna. Eso nos obliga a estar a la altura. Vamos a ejercer una oposición constructiva, fiscalizadora y dialogante, siempre con foco en resolver los problemas concretos de la gente. La ciudadanía ya no puede seguir esperando.
Y ese es, hoy, el principal mandato político que tenemos como Partido Socialista en la región.. Tras la decisión del Partido Socialista de suspender su participación en el comité político junto al Frente Amplio y el Partido Comunista, el presidente regional del PS en Atacama, Francisco Madero, aborda las razones políticas de este quiebre, su lectura del escenario nacional y regional, y el rol que el socialismo busca asumir como fuerza de oposición constructiva, fiscalizadora y con liderazgo territorial.