Autor: Nicolle Peña
"El neoliberalismo pop del PDG puede hacer que la izquierda reaccione"
"El neoliberalismo pop del PDG puede hacer que la izquierda reaccione" Cristóbal Osorio: E s de la generación del expresidente Gabriel Boric en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile; estudió para el grado con Renato Garín y el exministro de Seguridad Luis Cordero dirigió su tesis de magíster. "Era un abanico especial", rememora el abogado Cristóbal Osorio, hermano menor de Gabriel, el excomisionado experto del PS en el segundo proceso constituyente. En su historial profesional está haber evitado la remoción del exfiscal de Rancagua Emiliano Arias, y haber defendido a la exministra Ángela Vivanco para que no la removieran de la Corte Suprema. Luego de eso separó aguas laborales con su hermano, con quien compartía estudio jurídico. "Fueron procesos más bien de enfoque, de desarrollo profesional. Tiene que ver con la forma en que cada uno va a desarrollar la profesión. Mi objetivo es desarrollarla más vinculada a la academia, al servicio profesional y Gabriel tenía otra idea. Vivanco no fue un punto de inflexión. Seguimos siendo hermanos, hablamos todos los días", acota.
Se declara un "socialista de corazón" que trata de aportar "bajo un espíritu crítico", abogando siempre por el diálogo al interior del sector. "Tengo profunda esperanza en la centro izquierda. .. Se empiezan a ver pequeñas luces de posibilidad de construir, como la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, que invita al diálogo al Gobierno". "La izquierda está pasando por un claro y oscuro" -A propósito de los próceres que FOTOGRAFÍA: CLAUDIO CORTÉS V. Autor: Nicolle Peña.
El abogado advierte que cada día que pasa la oposición "pierde protagonismo". Por eso insta al diálogo y a elaborar un proyecto conjunto antes de buscar candidatos. "El neoliberalismo pop del PDG puede hacer que la izquierda reaccione" conoció del anterior Gobierno ¿ Qué nota les pone en gestión? -Creo que queda una gran deuda, que es saber conjugar dos grandes ideas: transformar y gestionar. El símbolo versus administrar. Esa es la gran deuda del Gobierno anterior. Es necesario hacer reformas profundas en la sociedad chilena, pero tienen que ser graduales.
Por tanto uno puede decir que el Gobierno pasado hizo adecuados diagnósticos, pero con imposibilidad de ejecutar cambios; esencialmente por el proceso constituyente, que era una bandera de lucha que se venía enarbolando desde el interior de la facultad desde la época en que nosotros éramos alumnos.
Se optó por maximalismos y no fueron capaces de construirse mayorías. -Habiendo transcurrido dos meses del Gobierno de José Antonio Kast, ¿en qué situación ve a la oposición? -El sector está pasando por un claro y oscuro, y los oscuros algunos los definen con ocasión del obstruccionismo legislativo excesivo y de una incoherencia de ahora ser defensores del Consejo Fiscal Autónomo, cuando antes se lo analizó de manera más crítica. Pero lo realmente preocupante es esa forma en que volvemos a la lógica de ser una oposición con falta de diálogo. Lo que la ciudadanía exige a la política es terminar con el obstruccionismo, las trincheras y los bloqueos.
El obstruccionismo, la descalificación, son cosas que sirven muy al corto plazo. -La evaluación pública de la mayoría de las figuras de izquierda cayó en la encuesta Cadem, incluido Boric, Bachelet y otras "promesas" como el alcalde Tomás Vodanovic. ¿ A qué lo atribuye? -Al Gobierno se le es súper tolerante en su proceso de instalación y también se tiene que evaluar conforme a su mérito el surgimiento de una nueva oposición, que ha tenido grandes avances que no podemos negar.
La oposición ya cambió el sujeto político, ya no se habla de distintas identidades, sino que hoy vuelve sus ojos a la clase media, a establecer un reconocimiento al mérito, asegurar la movilidad social y políticas de seguridad.
Ahora, el gran problema que tiene la izquierda es que debe crear una coalición política con unidad programática, de propósito y principios doctrinarios, porque eso le va a permitir ordenarse y eventualmente sentir que es un Gobierno en espera.
Lo que ha ocurrido en las últimas elecciones presidenciales es todo lo contrario: no existe una coalición política, no existe una unidad de propósito y por ende llega un candidato presidencial, y todos se pliegan al programa de ese candidato, que cuando es electo quiere prescindir de algunas fuerzas políticas. Es necesario cambiar la forma y ese proyecto lo estamos comenzando. -Pero cuatro años pasan rápido. -La oposición todavía está fragmentada.
Pero creo que cuando se mira al frente y se empieza a ver que existe un PDG que es una franquicia electoral, un socio pedigüeño para el actual Gobierno que puede mostrar resultados rápidos, con una bancada de tres o 14 diputados, dependiendo si están unidos o terminan con pequeñas fisuras, va a provocar en poco tiempo que las fuerzas de centroizquierda tengan que tomar una decisión: si siguen bajo un discurso testimonial, obstruccionista, que no permita un relato común; o toma la idea de construir una vocación de mayoría con ideas que vayan desde el PC hasta la DC, o de aquellos que quieran formar parte de un nuevo conglomerado político. -¿ Hoy el PDG es la principal amenaza para la relevancia de la centroizquierda? -El PDG es la principal amenaza por conectar con la clase media que reclama movilidad vertical y reconocimiento. La izquierda etiqueta a ese electorado como "fachopobrismo". El sector debe sacudirse de sobreintelectualizar todo y asegurar la construcción de un proyecto modernizador.
La existencia de este tercer factor que yo denomino el "neoliberalismo pop del PDG", que es una mezcla entre una sociedad de consumo, el tuneo y la farándula, puede hacer que la izquierda reaccione de este estado en que todavía no toma la decisión de hacia dónde dirigirse, y entender que es mucho mejor unirse a las desviaciones que pueden tener los partidos entre sí.
Si no, el PDG va a crecer porque va a tener una cuenta corriente abierta para poder mostrar resultados con bajo costo y nos va a disputar un espacio. -¿ Cuál el deadline para que la oposición pase a la ofensiva y amase una propuesta propia? -Cada día que pasa se pierde protagonismo, cada día que pasa perdemos química de equipo, por lo que es indiscoalición política a la brevedad. No puede ser que solo sea el poder o un candidato el que invita a formar una coalición, porque eso termina finalmente dañando a los propios partidos.
Estamos desesperados por buscar nombres, pero el problema es que esos nombres no necesariamente van a representar el gran abanico que se busca; entonces hay que tener primero la decisión programática y luego el nombre, porque si no, vamos a volver a este mismo ciclo que también está sufriendo la derecha. "Que no existan vacas sagradas" -¿ Quién debe llevar la batuta en el rearme de la oposición? -Yo creo que es una responsabilidad colectiva, de todos los militantes y dirigentes de los partidos políticos de la centroizquierda; que no existan vacas sagradas es lo único que permitirá una unificación plena de ideas por sobre personas. -¿ El estilo Manouchehri le hace bien a la oposición? -Creo que es hijo de su tiempo, de la tecnopolítica; y la tecnopolítica es una política de impugnación de buscarle errores al otro, pero también relacionado a las lógicas parlamentarias, es decir la pyme parlamentaria, la pyme familiar, la excesiva fragmentación de las fuerzas políticas y la necesidad muy fuerte de querer diferenciarse.
Pero esa lógica también tiene puntos positivos, porque Manouchehri consigue algo que no se había logrado por parte de la centroizquierda: poder generar un puente con el mundo popular a través de las redes sociales. -¿ Qué espacio ocupa hoy el modelo socialista? ¿ Necesita actualizarse? -Es que es que el modelo socialista siempre tuvo razón, porque entendió que era necesario llevar a cabo ciertos cambios, pero con una idea de consenso detrás para que haya verdaderos triunfos sociales. Segundo, también el socialismo reconoció de manera inmediata que es necesario el crecimiento económico, pero con subjetividad, con esa conexión con la emocionalidad de la gente.
Y tercero, nosotros logramos entender que son fundamentales los beneficios sociales, porque son los únicos que aseguran equiparar la posibilidad de que exista movilidad social; el mérito, la educación son las verdaderas herramientas que permiten una mayor igualdad. -¿ Diría que esa ideología es la base para sustentar la oposición? -Yo creo que aquí es necesario escuchar a todos. Esta es mi visión, es muy individual, es mi forma de leer los acontecimientos desde la plena comodidad de mi escritorio y los libros.
Creo que también es necesario escuchar a las distintas fuerzas políticas, a los distintos militantes de cuáles son los sueños y esperanzas que ven para construir un nuevo Chile. -El Gobierno de Boric partió relegando a los partidos de la antigua Concertación como el PS, que terminaron salvando el mandato. -En lo operativo siempre va a ser necesario que todas las fuerzas políticas estén representadas en un determinado Gobierno, es cosa de ver lo que ocurre actualmente con la administración de Kast. Como todos los partidos que apoyaron su candidatura no se encuentran debidamente representados, a juicio de ellos, hace que existan fracturas críticas hacia el diseño político. Por tanto, en cualquier Gobierno de centroizquierda, todos los partidos que formen este conglomerado tienen que sentirse debidamente representados y cumplir un rol protagónico en su desarrollo. Luego está el programa con unidad de propósito, y en esa unidad no hay ideas mejores que otras, sino que se tienen que negociar todas y cada una de ellas. Por eso se llama proyecto colectivo.
Cada día que pasa se pierde protagonismo, cada día que pasa perdemos pensable llegar a un acuerdo y formar una química de equipo, por lo que es indispensable llegar a un acuerdo y formar una coalición política a la brevedad". Lo realmente preocupante es esa forma en que volvemos a la lógica de ser una oposición con falta de diálogo". Autor: Nicolle Peña.
Cada día que pasa se pierde protagonismo, cada día que pasa perdemos pensable llegar a un acuerdo y formar una química de equipo, por lo que es indispensable llegar a un acuerdo y formar una coalición política a la brevedad". Lo realmente preocupante es esa forma en que volvemos a la lógica de ser una oposición con falta de diálogo".