Autor: Loreto Flores Ruiz
"El cambio cultural tiene que ver con valores éticos"
"El cambio cultural tiene que ver con valores éticos" stando en Barcelona, sonó el teléfono de la periodista y actual directora del Centro Cultural La Moneda (CCLM), Regina Rodríguez (76) y escuchó la voz de una amiga que la invitaba a postular al cargo que hoy ocupa. En esa primera llamada, no se entusiasmó, porque en 2019 había desarmado su casa en Santiago para radicarse a España, donde vive su único hijo, que es cineasta.
Fue en la segunda llamada y ante la insistencia de su amiga que, finalmente, abrió su computador y adjuntó su currículum y sus diplomas para tentar a la suerte. "Me llamaron y me dijeron pasó a la siguiente etapa, la última era la entrevista con el directorio. Era febrero y me entrevistaron uno por uno, todos por Zoom, porque no estaba en Santiago.
Con mi hijo nos reíamos, porque nunca pensé pasar a las últimas etapas", recuerda sentada en un cómodo sofá en su oficina ubicada en uno de los pisos subterráneos del Centro Cultural, mientras ofrece café y agua.
Así fue como el 29 de marzo de 2023 aterrizó en Santiago para asumir su nuevo cargo. -¿ Habías visitado el CCLM antes? -Había venido, pero como público, a ver muchas cosas, lo de Picasso, por ejemplo. Regina Rodríguez es la quinta hija de una familia grande, formada por ocho hermanos, siete de ellos vivos y todos radicados en Estados Unidos. Estudió Periodismo en la Universidad de Chile. "Pertenezco a esa emblemática generación del 68, y me fui de Chile después del golpe, en el 76", explica. Partió a España junto a su marido, también periodista y su hijo de un año y medio.
Allá estuvo 14 años, hizo un doctorado en la Universidad Complutense de Madrid, que no terminó y dirigió durante cuatro años una revista feminista llamada "Mulleres, Dones e Makumeak". "Era una revista distinta, especializada, seria, ni reivindicativa ni del corazón, era al estilo Time, con información fiable, útil, que destacaba la historia, la filosofía, la cultura", sostiene entusiasmada. Visitó Chile en el 88, para el plebiscito, y regresó al país en 1989 para trabajar en ISIS Internacional, una ONG dedicada a los temas de mujer.
De ahí, en 1992 saltó a hacerse cargo de las relaciones internacionales de Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) de ese entonces y trabajó con la ministra Josefina Bilbao. "Luego, me proE pusieron hacerme cargo de las comunicaciones del ministro de Hacienda, que era (Eduardo) Aninat. En ese tiempo era el superministerio, Chile estaba creciendo al 7%, todas las políticas se cortaban en Hacienda", rememora. Luego trabajó 24 años en ProChile, cinco de ellos como directora en Milán, Italia. -En 2023 llegó a dirigir el CCLM, ¿ cómo han sido estos tres años? -Ha sido una experiencia extraordinaria. Dada mi trayectoria, esto me ha permitido hacer confluir esa experiencia en un lugar, sobre una temática que amo y en la que creo.
Viví en España y en Italia un montón de tiempo y te das cuenta de que los países donde la cultura está mucho más central y vinculada a la economía, no hay esta disociación entre cultura y economía y entre lo público y lo privado, sino que hay muchos bancos que tienen fundaciones y empresas que hacen un montón de programas. Es un modelo que deberíamos seguir. -La semana pasada presentaron la Memoria de los 20 años de historia del CCLM. -Hay una historia muy valiosa, hay que construir sobre lo que han construido otros. Las políticas públicas deberían ser de Estado, en ningún caso de gobierno a gobierno, porque son las que permanecen y hacen los cambios. Los cambios no son rápidos, los culturales mucho menos y aquí se necesita un cambio cultural muy profundo en la manera cómo vivimos juntos.
El cambio cultural que se requiere a largo plazo tiene que ver con la educación, con que el mundo económico entienda esta importancia de la cultura, incluso para crear ambientes donde se pueLa directora del Centro Cultural La Moneda se refiere a las polémicas por el financiamiento al festival de cine pornográfico "Excéntrico" y al mal uso del Pase Cultural. "Soy la primera en pensar que tiene que volver la educación cívica a los colegios y que los padres tienen que enseñar a sus hijos a no tirar la basura en la calle", señala. Autor: Loreto Flores Ruiz.
Regina Rodríguez: La directora del Centro Cultural La Moneda se refiere a las polémicas por el financiamiento al festival de cine pornográfico "Excéntrico" y al mal uso del Pase Cultural. "Soy la primera en pensar que tiene que volver la educación cívica a los colegios y que los padres tienen que enseñar a sus hijos a no tirar la basura en la calle", señala.
Vengo de los 80 y la pornografía estaba muy asociada a la violencia contra la mujer, entonces no sería nunca promotora"., Los padres tienen que enseñar a sus hijos a no tirar la basura en la calle, a saludar al vecino, a no tener pataleta en la mitad del pasillo. Tenemos que trabajar para que el cambio cultural se produzca y no es una cosa inmediata"., "El cambio cultural tiene que ver con valores éticos" da emprender y hacer negocios en paz.
Son cosas que hay que construir y ponerse de acuerdo con otros que no piensan igual, que son de otros ámbitos, pero con los que puedes llegar a valores comunes. -El CCLM fue el único centro cultural que participó el Foro Económico del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF). ¿ Cómo fue esa experiencia? -Hablamos con ellos para ver la posibilidad de apoyarnos y lo hicieron durante todo el 2025 en un tremendo programa del Espacio Lector, para convertirlo en un lugar dinámico, de promoción de la lectura, incluso con una escuela de regiones también colaboramos con CAF para mandar una colección de libros.
Como la experiencia fue tan buena es que invitaron al Centro Cultural La Moneda a Panamá, a esta fiesta de la cultura, de las Voces de América Latina, que fue justo el día anterior del Foro Económico.
La secretaria ejecutiva de CAF, Alejandra Claros, explicó que haber hecho este encuentro de cultura no era casual, era un llamado a cambiar las prioridades en cómo se está pensando el progreso en América Latina. "No es bueno volver al pasado" -¿ Qué novedades hay en materia de exposiciones para este año? -La muestra más grande es la que está ahora vigente, la del cine (Cine en Chile, historias en movimiento), que dura hasta mayo. En diez días han venido once mil personas y el Día del Patrimonio (31 de enero) hubo, durante el día, doce mil personas.
En segundo lugar, tenemos la Bienal de Sao Paulo y una muestra de Qatar, extraordinaria, que también estuvo en Venecia. -Hay muestras que han sido memorables como los guerreros de Terracota, que en 2010 reunió 302 mil personas y en 2016 el Antiguo Egipto, congregó más de medio millón en cuatro meses. ¿ Qué es lo que falta para volver a esa cantidad de visitantes? -No es bueno volver al pasado, cada momento histórico tiene lo suyo. Al principio de la democracia pasamos de un país cerrado a uno que se abrió al mundo, que crecía al 7% y hoy lo hacemos al 2%. No habíamos tenido un estallido ni una pandemia.
No es un buen consejo volver a pensar en los 500 mil (de la exposición Antiguo Egipto), pero sí volver a las cifras anteriores a la pandemia, ya estamos cerca de los 800 mil visitantes al año. -¿ Ve posible volver a contar con exposiciones consideradas imperdibles? -Nadie dice que no, no estoy en contra de eso. Pero hay cosas que ya se hicieron, muy importantes, porque esa primera impronta era culturas del mundo. Durante el 2025 tuvimos sobre todo programación nacional, que también es muy importante desde el punto de vista de la identidad, de cómo las personas se sienten identificados con aquello que ven. Eso pasó, por ejemplo, con la exposición del Banco Central que tuvo 56.000 visitantes. Con lo que hemos tenido más es con "31 minutos" el año anterior, más de 100.000 personas en tres meses. Ahora seguramente, esta exposición sobre cine va a tener muchas visitas.
El año pasado tuvimos Palestina con 118.000. -¿ Será que el público de la década de 2010 es muy diferente a los de ahora, es más difícil engancharlos? -Podemos tener teorías, pero es más serio estudiarlo.
Hicimos el año pasado un estudio de públicos y nos dio resultados interesantes que este año se empezaron a implementar, ¿cuáles son los más cercanos al centro cultural? ¿ cuáles son los que vienen a las exposiciones?, porque también se hacen talleres, charlas, conversatorios, cine, música, conciertos y todo tipo de cosas interdisciplinar.
Para poder mejorar ese vínculo con los públicos, que es un desafío, es necesario ir conociéndolos para entenderlos y haciendo participar sus intereses, de tal manera de poder programar para llegar a los que no estás llegando. No sé si en algún momento vamos a volver a tener 500.000 personas (en una exposición), eso no puede ser un objetivo, porque es irreal, pone una cifra y un objetivo sin contexto.
Los contextos son importantes, porque el mundo ha cambiado mucho. "¿Vamos a controlar los contenidos de los proyectos?" -El Festival de Cine de Pornografía Excéntrico ha causado polémica. ¿Que el Estado esté financiando un evento de este tipo es un signo de decadencia? -Estuve en el Fondo del Libro y los mecanismos de selección de los proyectos son complejísimos, porque todos los fondos constituyen comisiones especializadas de pares, no lo hace el ministerio y hay una serie de categorías. Primero, tienes que hacer selección, si tienes todos los papeles, los antecedentes. Después, hay comisiones de pares, en este caso audiovisual, que analizan los proyectos. Por lo tanto, hay que ver si esos mecanismos son los más adecuados, porque tienes que evaluar miles de proyectos.
Lo que tienes que pensar es ¿ cambiamos el sistema? o ¿ vamos a controlar los contenidos de los proyectos? Es un tema muy discutible. -Pero en lo personal, ¿ qué opina? -No me gusta, porque vengo de la época de los 80, del feminismo y la pornografía estaba muy asociada a la violencia contra la mujer, entonces no sería nunca promotora. Cuarenta años más tarde, no sé si eso ha cambiado y si estamos hablando de otro tipo de cosas.
Pero, intuitivamente, se está enfocando mal, porque se está hablando como si el gobierno quisiera estimular (la pornografía) y creo que no es eso. -También ha saltado a la luz el mal uso en el Pase Cultural, que incluso algunos jóvenes han comprado alcohol y financiado fiestas. -Todo lo que sea bajar barreras para permitir el acceso a la cultura lo voy a aplaudir, por eso pusimos gratuidad (en el CCLM). Si hay algo que impide que las personas una vez en su vida tengan contacto con una expresión cultural, ojalá se elimine. No sé cuántas son las personas que lo usaron mal. Esto se hizo en otros países y funcionó, en Francia funciona. La pregunta es ¿ por qué hay personas que hacían eso? Por eso insisto en el cambio cultural, que es mucho más que comprar libros y ver teatro e ir al cine. El cambio cultural es justamente ético, tiene que ver con valores éticos, no voy a robar, no voy a trampear al Estado, no voy a tomarme licencias si no estoy enfermo.
Por supuesto, soy la primera en pensar que tiene que volver la educación cívica a los colegios y que los padres tienen que enseñar a sus hijos a no tirar la basura en la calle, a saludar al vecino, a no tener pataleta en la mitad del pasillo.
Tenemos que trabajar para que el cambio cultural se produzca y no es una cosa inmediata. -Estamos a casi a un mes de que termine el gobierno del presidente Boric. ¿ Cuál es su evaluación de lo que se ha realizado hasta ahora en cultura? -Se han sostenido los espacios importantes como el Centro Cultural La Moneda, el GAM, que tuvo cambios positivos, porque ahora hay una directora elegida por headhunter, un directorio muy sólido, que tiene que ver con muchas instituciones. Hay un giro hacia los ciudadanos, para que sea más democrática la participación en cultura. Eso lo considero positivo.
Ha habido bastantes iniciativas, se inauguró un museo en el norte, en Atacama y hay una red de bibliotecas públicas muy importante en la que estamos invitados a participar con nuestro Espacio Lector. -En una columna afirmó que invertir en cultura es invertir en seguridad y puso como ejemplo el caso de Medellín que bajó su tasa de criminalidad a través de la cultura, el deporte, la infraestructura. -La cultura es una oportunidad para el crecimiento y la seguridad. La experiencia de Medellín la mencioné porque es extraordinaria, bajaron las muertes por violencia a través de programas que tenían que ver con bibliotecas públicas, centros deportivos en los barrios. Por supuesto, mataron a (Pablo) Escobar y sacaron al narcotráfico.
Por ejemplo, estamos haciendo una red con 31 instituciones del eje Alameda, está el GAM, la Biblioteca Nacional, el teleférico, el Planetario, cinco universidades, entre otras, para articular la programación; porque eso activa también la economía de la zona.
Todo el trabajo es para crear esa ruta cultural, vamos a presentar una app que se hizo en coordinación con el GORE, donde va a estar la programación de todas estas entidades, y habrá una señalética en la ciudad.
Vengo de los 80 y la pornografía estaba muy asociada a la violencia contra la mujer, entonces no sería nunca promotora"., Los padres tienen que enseñar a sus hijos a no tirar la basura en la calle, a saludar al vecino, a no tener pataleta en la mitad del pasillo. Tenemos que trabajar para que el cambio cultural se produzca y no es una cosa inmediata"., Autor: Loreto Flores Ruiz.