Editorial: El despertar de las cumbres en verano
Editorial: El despertar de las cumbres en verano L a Región de Los Lagos atraviesa una transformación silenciosa, pero profunda en su matriz turística. Si bien el imaginario colectivo ha asociado históricamente el verano sureño a las cuencas lacustres y el litoral, las estadísticas y la realidad en terreno confirman que la mirada se ha desplazado hacia las alturas. La montaña ya no es sólo el telón de fondo de la postal, sino el escenario principal de una actividad recreativa que no deja de expandirse. Uno de los fenómenos más reveladores es el cambio en la demografía del excursionista. Según datos de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), hace una década el 70% de quienes exploraban los senderos de la región provenían del extranjero. Hoy, esa cifra se ha invertido: el 60% de los visitantes son chilenos. Este "descubrimiento" por parte del turista nacional ha sido impulsado, en gran medida, por la visibilidad en redes sociales y una promoción estatal más agresiva de las actividades outdoor. El montañismo clásico ha mutado hacia una oferta diversificada que permite desde ascensiones técnicas a volcanes como el Osorno, hasta caminatas familiares en parques nacionales como el Vicente Pérez Rosales o el Puyehue. El aumento de la demanda ha traído consigo una respuesta necesaria del sector privado y estatal. Con más de 90 empresas formales y 300 guías especializados en la región, la industria apuesta por la profesionalización. Esta estructura es vital no solo para la economía local, sino para la seguridad. La montaña es un espacio democrático, apto incluso para personas de la tercera edad, siempre que se respete la planificación y se cuente con el respaldo de operadores registrados en Sernatur. Centros invernales como Antillanca y el Volcán Osorno han comprendido que su viabilidad depende de romper la estacionalidad.
La apertura de "parques de montaña" en verano, con servicios que van desde sillas panorámicas hasta gastronomía de altura y eventos de trail running, demuestra que existe un mercado ávido de experiencias de montaña durante todo el año. Incluso en zonas costeras o de fiordos, como Hornopirén o las cercanías de Osorno, la demanda por rutas de trekking y ascensiones está equiparando a los destinos de playa.
Los Lagos está consolidando una identidad de turismo de aventura integral, donde el macizo andino es el protagonista.. Los Lagos está consolidando una identidad de turismo de aventura integral, donde el macizo andino es el protagonista. E Editorial