Silvio del Río Miño: 20 años de ausencia, una vida que sigue marcando el corazón social y político de Constitución
Silvio del Río Miño: 20 años de ausencia, una vida que sigue marcando el corazón social y político de Constitución CONSTITUCIÓN.
A dos décadas de su fallecimiento, la memoria de Silvio Miguel del Río Miño continúa profundamente ligada a la historia social y política de Constitución y, en particular, de la zona norte de la comuna y del querido sector de Putú.
Su vida fue la de un hombre público en el sentido más profundo del término: alguien que entendió el servicio a la comunidad como una tarea permanente, incluso en los momentos más difíciles de la historia del país. Silvio del Río nació el 25 de diciembre de 1938, una fecha que su familia recuerda con especial cariño, pues cada año la Navidad y su cumpleaños se celebraban juntos. Desde muy joven mostró interés por la vida pública y el compromiso social. Militante del Partido Radical, inició tempranamente su participación política, convencido que la organización y la acción colectiva eran herramientas fundamentales para mejorar la vida de las personas. Siempre se sintió profundamente orgulloso de ser putugano, identidad que marcó su vocación de trabajo por el desarrollo de su territorio. En el plano personal, en 1970 contrajo matrimonio con Patricia Jiménez, quien fue una compañera fundamental a lo largo de toda su vida. Patricia no sólo lo acompañó en su carrera política, sino que también lo sostuvo en los momentos más difíciles.
Cuando él fue relegado de la comuna tras el golpe de Estado, ella permaneció a su lado y lo siguió en ese periodo de adversidad, compartiendo los sacrificios y la reconstrucción de la vida familiar desde cero. Su apoyo constante fue una pieza clave en la fortaleza y perseverancia que Silvio del Río, demostró durante toda su trayectoria. Su liderazgo comenzó a manifestarse cuando aún era muy joven, en una época en que el servicio público se ejercía muchas veces "ad honorem", movido más por la convicción que por cualquier beneficio personal. Ese compromiso lo llevó a desempeñar un rol activo en la política local y, posteriormente, a convertirse en una figura relevante dentro de la vida comunal. ELECTO ALCALDE En 1971 fue elegido alcalde de Constitución, en el contexto del gobierno del presidente Salvador Allende, representando al Partido Radical e integrando el proyecto político de la Unidad Popular.
Su mandato estaba proyectado hasta 1975, pero su gestión fue abruptamente interrumpida el 11 de septiembre de 1973, cuando el golpe de Estado puso fin a la institucionalidad democrática y reemplazó a los alcaldes electos por autoridades designadas. Tras esos acontecimientos, su vida cambió radicalmente. Fue relegado de la comuna de Constitución, y debió comenzar nuevamente desde cero. Fueron años difíciles, marcados por la incertidumbre y el esfuerzo cotidiano. Trabajó en diversos oficios para sostener a su familia: fue cajero en una carnicería, vendió pescado, callampas, embolsó carbón y realizó distintos trabajos informales. Aquellos años reflejan no sólo la dureza del periodo, sino también su capacidad de resiliencia y dignidad frente a la adversidad.
Con el tiempo logró regresar a la zona gracias a gestiones que le permitieron volver a establecerse en Putú, donde levantó desde cero un pequeño negocio en una esquina del pueblo que muchos vecinos aún recuerdan. Aunque se le pidió mantenerse al margen de la política, su vocación de servicio fue más fuerte.
Se integró a la Junta de Vecinos N. º 7 de Huenchullamí, donde colaboró activamente en el desarrollo de proyectos comunitarios, muchas veces tra-. · A dos décadas de su partida, la figura del exalcalde permanece viva en la memoria colectiva, especialmente en la zona norte y en Putú, donde forjó su legado de servicio público, compromiso social y profunda identidad territorial. IN MEMORIAM Junto a su hijo Pablo del Río, exconcejal de Constitución y excore por la provincia de Talca. En la imagen con el expresidente Ricardo Lagos Escobar. Silvio del Río Miño: 20 años de ausencia, una vida que sigue marcando el corazón social y político de Constitución bajando discretamente, sin figurar públicamente debido al contexto político de la época.
LOGROS Desde ese espacio comunitario se impulsaron iniciativas que marcaron la vida del sector: la junta de vecinos logró donar un jeep a Carabineros cuando en Putú aún patrullaban a caballo, habilitó una sala de cine comunitaria a fines de los años setenta, y llegó incluso a adquirir una ambulancia para la localidad en plena dictadura, entre otras iniciativas orientadas a mejorar la calidad de vida de los habitantes de la zona. Aunque muchas de estas acciones se realizaron de manera silenciosa, el liderazgo y la visión de Silvio del Río estuvieron presentes en ellas. Durante esos años también enfrentó momentos complejos y de tensión. Hubo amenazas y hostigamientos, especialmente en los años previos al plebiscito de 1988, cuando participó activamente en la campaña del No en Constitución, reafirmando su compromiso con el retorno de la democracia. Con la recuperación democrática, su trayectoria de servicio público volvió a tener un reconocimiento institucional. En 1992 fue elegido concejal de Constitución dentro de la coalición de la Concertación por la Democracia. En ese entonces los alcaldes no se elegían por voto directo: el concejo municipal escogía entre sus miembros a quien asumiría la alcaldía. Gracias al respaldo del concejo, Silvio del Río Miño fue designado alcalde de Constitución, cargo que ejerció entre 1992 y 1996. GESTIÓN Su gestión municipal se desarrolló en un momento clave: los primeros años de la transición democrática. Le correspondió liderar el municipio en un periodo de reconstrucción institucional, modernización administrativa y recuperación de la inversión pública. Su trabajo se orientó especialmente a fortalecer la relación con el Estado central, impulsar proyectos de infraestruc tura y mejorar las condiciones de conectividad de la comuna. Durante esos años se realizaron gestiones importantes para obras viales y urbanas, así como para el desarrollo de infraestructura que conectara Constitución con su entorno rural y costero.
Se recuerda también su participación en iniciativas relacionadas con la habilitación de la costanera, mejoras en el estadio Enrique Donn y diversos proyectos urbanos y comunitarios, además de gestiones ante ministerios y autoridades nacionales para atraer inversión a la comuna.
Más que una obra única o emblemática, el legado de Silvio del Río Miño se caracteriza por una visión de desarrollo de largo plazo, orientada a mejorar la conectividad, fortalecer los servicios públicos y proyectar el crecimiento de Constitución y su zona norte. Muchas de las ideas y gestiones impulsadas durante esos años forman parte de procesos que se han materializado con el paso del tiempo. FAMILIA En el plano familiar, fue padre de tres hijos: Patricia Alejandra, Silvio Javier y Pablo, y alcanzó a conocer a su primera nieta, Ignacia, una de las grandes alegrías de sus últimos años. Durante los últimos siete años de su vida enfrentó una dura lucha contra el cáncer. Pese a intervenciones médicas y periodos de recuperación, su salud se fue debilitando progresivamente. Falleció el 26 de marzo de 2006, dejando tras de sí una historia marcada por la perseverancia, la convicción democrática y el amor profundo por su tierra.
A veinte años de su partida, su nombre permanece en la memoria de quienes lo conocieron y de quienes reconocen en su trayectoria el ejemplo de un servidor público que nunca abandonó su compromiso con la comunidad. Un hombre que, incluso en tiempos adversos, siguió trabajando por el bienestar de su gente.
Evocar la figura del exalcalde es recordar a una generación que creyó en la política como herramienta de transformación social y que, con esfuerzo silencioso y perseverancia, ayudó a construir el presente de Constitución y de Putú. LEGADO EN EL DESARROLLO DE LA COMUNA Entre los aspectos más recordados de su gestión pública se encuentran las iniciativas y gestiones que impulsó para mejorar la conectividad y el desarrollo urbano de la comuna.
Silvio del Río Miño fue uno de los grandes impulsores de proyectos que marcarían el futuro de Constitución y su territorio, entre ellos: la Carretera de la Costa, fundamental para la integración del litoral maulino, la construcción del puente sobre el Río Maule, los primeros impulsos de la ruta Carrizal Gualleco, proyecto largamente anhelado por las comunidades rurales y que hoy se encuentra en plena construcción, avances en la pavimentación interna de la comuna de Constitución, mejorando calles y accesos urbanos, mejoramiento urbano y de espacios públicos en diversos sectores de la ciudad, contribuyendo al desarrollo y bienestar de sus habitantes. Estas iniciativas reflejan una visión de futuro que buscaba conectar territorios, fortalecer la infraestructura y abrir oportunidades para el desarrollo local.
A dos décadas de su partida, el recuerdo de Silvio del Río Miño permanece vivo en la memoria de su familia, de quienes trabajaron junto a él y de muchos vecinos que reconocen en su historia el ejemplo de un hombre que dedicó su vida al servicio público y al progreso de su comunidad.. Con el otrora Presidente de la República, Patricio Alywin Azócar Silvio del Río, recordado por su vocación y servicio público.