Smiljan Radic ganó el Premio Pritzker de arquitectura por una obra "temporal, inestable e inacabada"
Smiljan Radic ganó el Premio Pritzker de arquitectura por una obra "temporal, inestable e inacabada" or segunda vez en diez años un chileno es galardonado con el Premio Pritzker, quizás el principal reconocimiento del munP do de la arquitectura a nivel internacional.
Y es que esta mañana se anunció que Smiljan Radic Clarke (Santiago, 1965) fue premiado por "una producción artística situada en la encrucijada entre la incertidumbre, la experimentación material y la memoria cultural (que) prefiere la fragilidad a cualquier pretensión injustificada de certeza", explicó el jurado de la distinción que había logrado Alejandro Aravena en 2016. "Sus edificios parecen temporales, inestables o deliberadamente inacabados, casi a punto de desaparecer, pero proporcionan un refugio estructurado, optimista y serenamente alegre, y aceptan la vulnerabilidad como una condición intrínseca de la experiencia de vida", agregaron.
Entre las principales obras de Radic están la Casa de Cobre 2 (Talca, 2005), el restaurant Mestizo (Santiago, 2007), la ampliación y remodelación del Museo de Arte Precolombino (2014), la bodega de la Viña Vik (en coautoría con Loreto Lyon, Región de O'Higgins, 2014), la reconversión del espacio cultural NAVE (barrio Yungay, 2015) y el Teatro Regional del Biobío (2018 con Gabriela Medrano y Eduardo Castillo). Sin embargo, quizás una de sus trabajos más reconocidos a nivel internacional fue el pabellón para la Serpentine Gallery de 2014 (en el Hyde Park de Londres). "En cierto modo, crea una sensación extraña", dijo Radic tras conocer la noticia; "porque este tipo de reconocimiento te hace mirar atrás y ver lo que has construido a lo largo del tiempo desde una perspectiva diferente". "Me resulta difícil hablar de mis propios edificios, siempre tengo la sensación de que los estoy sobreinterpretando", añadió. Lo de Radic no se trata de simple modestia, sino de una timidez algo parca de la que ha hecho gala en su vida profesional. "Yo me dejo ver sólo cuando tengo que agradecer algo. Entre menos me vean, mejor.
El reconocimiento y la identificación de las personas con las obras y sus autores son muy buenos para un primer momento, pero cuando ese atractivo se pasa de vueltas y se convierte en un espectáculo, cansa. Tiene corta vida. Se consume rápido", señaló en una entrevista a «La Segunda» en noviembre de 2015. Egresado de la Universidad Católica es miembro de una generación que, desde principios de los 90, renovó la arquitectura chilena.
Por cierto, esto puede llevar a equívocos, porque como lo ha señalado el mismo Radic no se trata de un grupo (en el que también se sitúan Aravena, Mathias Klotz, Sebastián Irarrázaval y Cecilia Puga) con un lenguaje ni obras en común.
En sus inicios, a Radic ni siquiera la gustaba la forma de enseñanza que se daba en la UC: era tan mala, reconoció años después, que durante el primer año estuvo a punto de cambiarse a Derecho, "pero me dio lata dar de nuevo la Prueba de Aptitud". Radic, cuyo nombre en croata significa "maleza", es el hijo del medio (y único hombre, tiene dos hermanas) de una familia de clase media acomodada. Su abuelo llegó a comienzos del siglo XX a trabajar en las oficinas salitreras del norte.
El padre del arquitecto, del mismo nombre, se crió en Antofagasta y fue un reconocido empresario y dirigente gremial de la industria salmonera. "Uno va adquiriendo más taras con los años, pero también cuenta con más herramientas para salir adelante. No sé si la experiencia sirva tanto; a veces es para peor. Me llama la atención que en Chile a los 35 ya seas considerado un arquitecto adulto. En Europa, los concursos para jóvenes ponen el límite a los 45. Creo que la madurez de un arquitecto parte a los 60, y que yo, a los 50, lo único que tengo claro es lo que no quiero hacer", señaló en la mencionada entrevista. Yo me dejo ver sólo cuando tengo que agradecer algo. Entre menos me vean, mejor". Smiljan Radic, a «La Segunda» en noviembre de 2015.. "Me resulta difícil hablar de mis propios edificios, siempre tengo la sensación de que los estoy sobreinterpretando", dijo el arquitecto. Es el segundo chileno en recibir la distinción Yo me dejo ver sólo cuando tengo que agradecer algo. Entre menos me vean, mejor". Smiljan Radic, a «La Segunda» en noviembre de 2015. Pabellón para la Serpentine Gallery de 2014 en Londres. Teatro Regional del Biobío.