Autor: EVA LUNA GATICA
Washington eleva la presión contra las bandas criminales latinoamericanas
Washington eleva la presión contra las bandas criminales latinoamericanas E l renovado interés del gobierno estadounid e n s e d e D o n a l d Trump en el crimen organizado latinoamericano quedó en evidencia en los últimos días con una serie de anuncios y operaciones en la región.
Por ejemplo, Washington afirmó por primera vez que las bandas brasileñas Primer Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) representan una “amenaza significativa para la seguridad regional” por su rol en el narcotráfico, la violencia y el crimen transnacional.
La advertencia se suma a otras medidas impulsadas por la Casa Blanca, como la creación del programa de cooperación militar Escudo de las Américas, que busca coordinar acciones contra los carteles en el continente, y a nuevas operaciones conjuntas con países como Ecuador y República Dominicana.
“Para aprovechar el tremendo potencial (de América Latina), debemos acabar con el control de los carteles, las bandas criminales y las horribles organizaciones dirigidas, en algunos casos, por auténticos animales, y liberar de verdad a nuestro pueblo”, dijo Trump a principios de este mes durante el lanzamiento del Escudo de las Américas junto a una docena de países.
La iniciativa se enmarca dentro la Estrategia de Seguridad Nacional presentada por la administración republicana a finales del año pasado, que pone el foco en el “hemisferio occidental” y cita a los grupos criminales como la principal razón para intensificar la intervención de Estados Unidos en América Latina.
Un ejemplo de ese enfoque fue la presión ejercida sobre Venezuela durante gran parte de 2025, que según Washington buscaba combatir a los grupos narcotraficantes, pero culminó en enero con la detención del Presidente venezolano, Nicolás Maduro. Avance en Brasil En ese marco, Brasil ha comenzado a aparecer con mayor fuerza en el radar de Washington.
La advertencia que le hizo hace unos días el gobierno estadounidense a Brasil sobre la “amenaza” que representan el PCC y el CV las dos mayores bandas criminales del país, marca una de las alertas más explícitas de ese gobierno contra las facciones criminales brasileñas, mientras medios locales ya especulan con la posibilidad de que Washington las designe como “organizaciones terroristas”. De concretarse, esta clasificación podría abrir la puerta a sanciones financieras, congelación de activos y restricciones legales contra miembros y simpatizantes de estos grupos en el sistema financiero internacional. El gobierno estadounidense ya ha adoptado esta estrategia con el venezolano Tren de Aragua y los carteles mexicanos, clasificados como organizaciones terroristas extranjeras.
Esta posibilidad preocupa particularmente al gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, plantean los medios brasileños, dado que podría facilitar operaciones militares como ocurrió en Venezuela, donde el derrocamiento de Maduro vino tras la designación del Cartel de los Soles como terrorista.
Trump “está reinterpretando a las organizaciones criminales como amenazas estratégicas a la seguridad, para justificar el envío de militares en lugar de invertir en vigilancia policial, prevención y mejor gobernanza”, plantea Robert Muggah, cofundador del Instituto Igarapé, un think tank centrado en seguridad.
Esto obedece a dos factores, plantea Elizabeth Dickinson, directora adjunta para América Latina y el Caribe del Crisis Group: dar respuesta “a una de las prioridades domésticas del gobierno de Trump y que fue fundamental para su reelección, controlar el flujo de drogas hacia Estados Unidos”, y dar fuerza a su Estrategia de Seguridad Nacional. Aumento en operaciones conjuntas El mayor interés de Estados Unidos en las bandas latinoamericanas también se ha expresado en operaciones conjuntas con países de la región. Entre ellas, Ecuador lanzó esta semana una operación de 15 días, con apoyo de Washington, para combatir a las bandas narcotraficantes, bajo estrictos toques de queda en 4 de las 24 provincias del país. Para ello, el gobierno ecuatoriano ha desplegado cerca de 75.000 militares, con respaldo estadounidense en intercambio de inteligencia, entrenamiento y apoyo logístico para fortalecer las capacidades de sus fuerzas de seguridad, informaron las autoridades.
Fuerte aliado de Washington, el gobierno de Daniel Noboa también anunció recientemente la apertura de la primera oficina del FBI en el país y la semana pasada realizó, con apoyo de EE.UU., un bombardeo contra un campamento de los Comandos de la Frontera, una disidencia de las antiguas FARC que opera en la frontera con Colombia. La cooperación también se extiende a otros países.
En República Dominicana, autoridades locales incautaron 261 paquetes de presunta cocaína en una lancha interceptada al sur del país en una operación apoyada por la Administración de Control de Drogas (DEA) y el Comando Sur estadounidense.
A esto se suma el operativo realizado el 22 de febrero en el estado mexicano de Jalisco, donde fuerzas federales abatieron al líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, tras un seguiEFE miento que contó con información de inteligencia proporcionada por Estados Unidos. En ese marco, Trump también ha estado presionando a Colombia y México, países que no obstante, no invitó a su iniciativa militar Escudo de las Américas.
Por un lado, el republicano acusó a principios de marzo a México de ser el epicentro de la violencia de los carteles de la droga en la región, mientras que a Colombia, el mandatario estadounidense le impuso sanciones financieras en un primer momento por supuestamente no hacer esfuerzos suficientes para detener a los narcos, aunque Washington ha disminuido la presión tras un encuentro entre Trump y el líder colombiano, Gustavo Petro. Aun así, expertos alertan que las medidas de la Casa Blanca podrían derivar en una mayor militarización de la lucha contra el narcotráfico en la región.
“EE.UU. incrementará sus actividades militares y de seguridad en los países que soliciten mayor apoyo estadounidense, al tiempo que mantendrá la presión sobre gobiernos como México y Colombia para que hagan un mayor uso de la inteligencia estadounidense en la persecución de delincuentes.
También preveo que EE.UU. continuará su campaña de ataques letales contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes en el Caribe, y que posiblemente inste a otros países a intensificar sus esfuerzos de interdicción marítima de drogas”, plantea Henry Ziemer investigador del Programa para las Américas del CSIS.
Mientras que para Peter Hakim, presidente emérito de Diálogo Interamericano, “la atención que Trump presta al crimen organizado en Latinoamérica sirve principalmente de excusa para perseguir otros objetivos, como intentar intimidar a otros países en asuntos importantes para la Casa Blanca, entre ellos el creciente papel de China en las relaciones regionales”. CAPTURA Ecuador capturó ayer a un líder de Los Tiguerones, grupo criminal catalogado como “terrorista” por ese país, en el marco de una operación antinarco apoyada por EE.UU. Autor: EVA LUNA GATICA. EE.UU. se ha enfocado en la zona como parte de su nueva estrategia de Seguridad Nacional y ha tomado medidas contra el narcotráfico que podrían derivar en una mayor militarización de la región, según expertos.
Operaciones en terreno y grupos declarados terroristas marcan el renovado interés de Trump: CAPTURA Ecuador capturó ayer a un líder de Los Tiguerones, grupo criminal catalogado como “terrorista” por ese país, en el marco de una operación antinarco apoyada por EE.UU. POLICÍAS DE RÍO DE JANEIRO detienen a dos personas en un operativo contra el Comando Vermelho, uno de las bandas más poderosas de Brasil.