Autor: EQUIPO EL OVALLINO Ovalle
Crianceros advierten crisis y piden ayuda urgente para sostener el rubro
Crianceros advierten crisis y piden ayuda urgente para sostener el rubro La actividad caprina en la provincia del Limarí atraviesa un momento complejo.
La persistente escasez hídrica, el encarecimiento del forraje y las dificultades en la gestión de apoyos estatales han llevado a crianceros a solicitar con urgencia medidas que permitan sostener un rubro clave para la economía y cultura rural de la zona.
Así lo manifestó Mirtha Gallardo, presidenta de la Asociación Gremial de Comunidades Agrícolas del Limarí, quien advirtió que la situación "ha sido un deambular cada vez más complejo y difícil", marcado no solo por la falta de lluvias, sino también por los efectos del cambio climático y problemas en la gestión de procesos como la trashumancia hacia Argentina.
En ese sentido, explicó que durante la última temporada la apertura tardía de la "ventanilla única" retrasó la subida de crianceros a la cordillera, reduciendo el tiempo de permanencia de los animales y afectando su recuperación. "El ganado no logra reponerse como en años anteriores, donde había más agua y pasto", indicó. A ello se suma un escenario económico adverso. Según Gallardo, muchos crianceros han intentado vender sus animales, pero la falta de liquidez en el mercado lo dificulta. "No hay capital para comprar, ni para elaborar productos como charqui u otros derivados", sostuvo.
PROBLEMAS REPRODUCTIVOS Y NECESIDAD DE AYUDAS Durante la mesa de desarrollo rural realizada en abril de 2026 en la región, los crianceros levantaron un diagnóstico preocupante: cabras con problemas reproductivos, abortos y baja producción. "Las cabras que se quedaron en la zona están mal pariendo, incluso abortando", señaló la dirigente. La falta de agua aparece como el principal factor crítico.
Si bien en algunos sectores aún existe pasto, los animales bajan en busca de agua y luego no retornan a los cerros, obligando a los crianceros a suplementar con alimento comprado. "Hoy un fardo cuesta cerca de 10 mil pesos, lo que hace insostenible la situación", explicó Gallardo. Uno de los puntos que genera mayor inquietud es la distribución de ayudas estatales. Gallardo cuestionó que en 2025 no se concretaron apoyos históricos del Gobierno Regional y que, para este año, existen dudas sobre el mecanismo de entrega.
Si bien se anunció que los recursos se canalizarán a través de los municipios con base en registros del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), advierte que muchos crianceros no cuentan con el Rol Único Pecuario (RUP) actualizado, lo que podría dejarlos fuera de los beneficios. "Hay registros previos del Gobierno Regional y bases de datos municipales que podrían utilizarse para no excluir a nadie", afirmó.
Además, subrayó que existen crianceros, principalmente mujeres y adultos mayores, que no son usuarios de INDAP y, por tanto, no reciben apoyo de programas como PRODESAL o PADIS. "ESTAMOS SOBREVIVIENDO" Desde la comuna de Monte Patria, la presidenta de la agrupación de crianceros de Tulahuén, Elsa Valderrama, coincidió en la gravedad del escenario. "Los campos están secos, hay escasez hídrica y de forraje. Estamos comprando alimento, pero cada día sube más", señaló.
La dirigenta aseguró que los productores están a la espera de la llegada de ayuda comprometida, especialmente la compra de maíz y forraje. "Nos dijeron que los recursos ya estaban, pero podrían demorar dos o tres meses. Nosotros necesitamos que sea lo antes posible", enfatizó. Valderrama también alertó sobre la mortandad de animales producto de la falta de alimento y agua. "Cuando no hay forraje, las cabras empiezan a morir. Después no hay producción de leche ni queso", explicó. En ese contexto, advirtió que el rubro es prácticamente la única alternativa laboral en muchos sectores rurales. "La mayoría no tiene otra fuente de trabajo. Muchos no tienen estudios y terminan su vida trabajando con los animales", afirmó. TRANSFORMACIONES DEL RUBRO Pese a la crisis, algunos crianceros han optado por reducir sus rebaños y avanzar hacia sistemas más tecnificados, con menor cantidad de animales pero mayor productividad. Sin embargo, esta transición no es generalizada y depende del acceso a recursos y capacitación. "Hoy hay más crianceros, pero con menos animales. Muchos ya no hacen trashumancia y buscan sostenerse en sus propios territorios", explicó Gallardo.
PLAN CAPRINO AYUDARÁ A CERCA DE 5 MIL PERSONAS Desde el Ministerio de Agricultura, el seremi Vicente Cortés reconoció la complejidad del escenario, señalando que la masa caprina regional ha disminuido en más de un 45% en las últimas décadas.
Según el VIII Censo Nacional Agropecuario y Forestal, realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en la Región de Coquimbo el año 2007 habían 404.562 cabras, mientras que en 2021 esta cifra alcanzó los 159.837.
Frente a ello, destacó la implementación del Plan Caprino, orientado a la adaptación al cambio climático, junto con programas como PRODESAL y PADIS, que buscan fortalecer capacidades productivas y mejorar las condiciones de vida de los crianceros.
Asimismo, relevó la incorporación de tecnologías como sistemas de ordeña, energización fotovoltaica y mejoramiento genético. "Solo en 2025 se invirtieron más de 300 millones de pesos, beneficiando a más de 180 usuarios en la región", indicó.
El Plan Caprino para enfrentar la escasez hídrica en la región contempla una inversión de 1.320 millones de pesos que permitirán apoyar a más de 5 mil beneficiarios: 4.292 crianceros y 785 apicultores, asegurando alimentación animal y continuidad productiva en sectores rurales y que corresponde a una medida clave del Plan de Emergencia Hídrica 2026, que responde a una necesidad urgente del mundo caprino y apícola, fuertemente afectado por la sequía.
Pese a estas iniciativas, los crianceros insisten en que las soluciones deben llegar con mayor rapidez y cobertura. "Todo apoyo sirve, aunque sea pequeño, porque permite sostener a las familias en el corto plazo", concluyó Mirtha Gallardo. Autor: EQUIPO EL OVALLINO Ovalle. Sequía, falta de forraje y altos costos tienen en jaque a una de las actividades más tradicionales de la provincia. CAPRINOS DE LIMARÍ EL OVALLINO El Plan Caprino para enfrentar la escasez hídrica en la región contempla una inversión de 1.320 millones de pesos que permitirán apoyar a más de 5 mil beneficiarios.